La cédula será el primer documento disponible. Más adelante está previsto incorporar otros, como la constancia de mayoría de edad, la libreta de conducir y el carné de vacunación, por ejemplo. “La incorporación de cada documento dependerá de los acuerdos y procedimientos que establezca el organismo responsable de emitirlo”, explicó García.
La billetera no será una simple galería de fotos de documentos. Una foto de la cédula permite ver los mismos datos que el documento plástico, pero no alcanza para saber si es válida o si alguien la modificó.
“La nueva herramienta se basa en credenciales digitales verificables o, dicho de forma sencilla, son documentos electrónicos que llevan mecanismos de seguridad para que quien los recibe pueda comprobar que fueron emitidos por una autoridad habilitada y que la información presentada es válida. El usuario tiene la credencial y decide cuándo y dónde presentarla”, explicó García a Búsqueda.
El procedimiento para obtener la cédula digital todavía se está definiendo junto con la Dirección Nacional de Identificación Civil (DNIC), dependiente del Ministerio del Interior. Según García, la persona deberá comprobar su identidad de forma presencial, “como cuando va a cambiar el pin de la cédula y verifica su identidad con la huella”.
La billetera funcionará a partir de un catálogo de credenciales que se ampliará con el tiempo.
Qué pasa cuando mostrás la cédula
Para entender cómo funciona, hay que conocer tres partes: quién emite el documento, dónde se guarda y quién lo verifica.
El emisor es el organismo que tiene autoridad para entregar un documento. En el caso de la cédula, es la DNIC. Para una libreta de conducir, serán las intendencias que la expidan. En el caso de una credencial de vacunación, el organismo correspondiente del área de la salud.
La billetera es la aplicación que permite a la persona tener sus credenciales digitales en el celular y presentarlas cuando las necesite.
El validador es la herramienta que utiliza quien recibe el documento para comprobar que es auténtico. Puede funcionar, por ejemplo, con un código QR que se escanea con un teléfono.
Así, cuando una persona presenta su cédula digital, quien la recibe puede comprobar que es auténtica y está vigente. No tiene que confiar solo en los datos que aparecen en la pantalla.
García puso como ejemplo el quiosco. “Si un cliente quiere comprar alcohol, el comerciante podría usar un validador para comprobar que es mayor de edad, sin ver todos los datos de su cédula. No sé ni cómo te llamás, pero sos mayor de edad. Podés comprar”, explicó al describir una situación similar en un casino.
“La posibilidad de compartir solo la información necesaria es una de las diferencias con el documento físico. Si lo único que hace falta comprobar es que una persona tiene más de 18 años, no sería necesario revelar otros datos personales”, explicó.
Juan Pablo García, gerente de Identificación Electrónica de Agesic.
Agesic
Cómo se protege la cédula digital
La billetera digital tendrá medidas de seguridad para evitar que otros la usen si se pierde el celular.
Si una persona pierde el celular donde tiene la cédula digital, podrá anular esa versión para que nadie más la use. Después, tendrá que hacer el trámite para obtenerla de nuevo en otro teléfono.
García explicó que el sistema permitirá consultar si una cédula digital fue anulada. “Si alguien intenta presentar un documento que ya no está vigente, el validador podrá detectarlo”.
El sistema también permitirá comprobar que el documento es auténtico sin consultar directamente al organismo que lo emitió. “Para comprobar que es auténtico, el sistema utilizará firmas digitales y otros mecanismos de seguridad”, aseguró García a Búsqueda.
Las aplicaciones que participen en el proceso también deberán pasar controles de seguridad. En una primera etapa, Agesic ofrecerá su propia billetera digital. Más adelante, se podría permitir el uso de otras aplicaciones, siempre que cumplan los requisitos establecidos y sean controladas y habilitadas. “Esto permitirá saber qué billeteras están autorizadas para solicitar documentos oficiales y qué aplicaciones pueden comprobarlos”, aseguró.
Qué pasa con los datos personales
El cuidado de los datos personales es otro aspecto del proyecto. Según el acuerdo entre Agesic y la DNIC, la aplicación permitirá consultar los datos de la cédula sin guardarlos automáticamente en el celular ni en servidores o servicios en la nube.
“El documento digital queda en el celular de su dueño, que decide cuándo y con quién compartirlo. Cuando lo presenta, quien lo recibe puede comprobar que es válido, sin guardar ni compartir los datos personales. Así, no queda un registro de dónde presentó la cédula”, explicó García.
La diferencia es importante. “El sistema busca reducir la dependencia de grandes bases de datos con millones de documentos personales. También pretende que el usuario tenga más control sobre qué información entrega, a quién y en qué circunstancias”, remarcó García.
La cédula física seguirá vigente
La billetera digital no la sustituirá ni obligará a la ciudadanía a dejar de usar la cédula de plástico tradicional. La principal utilidad del nuevo sistema estará en los trámites por internet. “Permitirá identificarse desde el celular y, cuando los organismos la incorporen, evitar algunos de los pasos que hoy requieren contraseñas y otros mecanismos de acceso”, sostuvo el gerente de Agesic. La billetera permitirá hacer esa comprobación con una credencial digital, con un nivel de seguridad equivalente al de la cédula electrónica con chip”.
Para García, facilitar el uso de estos métodos es una de las razones principales del proyecto. “El usuario y contraseña va a morir, y nosotros necesitamos empezar a matarlo y, a la vez, facilitar métodos avanzados”, sentenció, al referirse al futuro de los sistemas de identificación digital.
Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS
Un comienzo limitado y un proyecto de varios años
Al principio, la billetera no tendrá todas las funciones previstas. Agesic probará el sistema con un grupo pequeño de cédulas digitales y en situaciones controladas. “La experiencia servirá para ajustar los procedimientos y ampliar gradualmente el alcance”, comentó García.
El plan de trabajo abarca tres años. Durante ese tiempo se prevé sumar más documentos y “mejorar” la coordinación entre los organismos que los emiten.
“También queda trabajo para que el intercambio de credenciales pueda hacerse directamente entre teléfonos, mediante tecnologías como NFC o Bluetooth. Eso permitiría que, en determinadas situaciones presenciales, la información pase de un dispositivo a otro sin viajar por internet”, agregó García.
El proyecto sigue normas internacionales, especialmente europeas, para que los documentos digitales sean seguros y puedan utilizarse en distintos sistemas. “La intención es que, en el futuro, el sistema pueda admitir otras billeteras y documentos, incluso de organizaciones privadas, siempre que cumplan las condiciones”, concluyó García.
Mientras ajusta la cédula digital, otra herramienta de Agesic ya se puede usar. El organismo acaba de presentar la aplicación Lector DNI Uy que convierte el celular en un lector de la cédula física. Está disponible para Android y iPhone, y funciona con cédulas emitidas después de agosto de 2022.