Los clientes y el personal de este restaurante de Caracas intentan recuperar una apariencia de normalidad. Tras el doble terremoto del 24 de junio, la preocupación también es de carácter económico: ¿cómo financiar las reparaciones en casa?
En Venezuela, tras el doble terremoto del pasado 24 de junio, los habitantes vuelven al trabajo. La catástrofe supone un nuevo golpe económico. En Caracas, los daños materiales obligan a la población a tomar decisiones imposibles. Aunque el Estado se hace cargo en ocasiones de las obras de mayor envergadura, las reparaciones más pequeñas recaen sobre los particulares, en un país asfixiado por la hiperinflación
Los clientes y el personal de este restaurante de Caracas intentan recuperar una apariencia de normalidad. Tras el doble terremoto del 24 de junio, la preocupación también es de carácter económico: ¿cómo financiar las reparaciones en casa?
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáGaetano Tancredi lleva trabajando aquí de camarero desde los 20 años. Ahora tiene 80, pero para él ni se plantea dejar de trabajar. Su pensión no le bastaría.
“Se han desprendido las baldosas de la cocina y del baño”, explica Gaetano. “Hay que volver a enlucir una pared. Los ingenieros nos han dicho que hay que reforzar dos columnas del edificio. Eso supondrá un coste de entre 7.000 y 8.000 dólares”, detalla.
El Estado ha enviado expertos para poner en condiciones de seguridad los edificios dañados. Pero los daños más leves corren a cargo de los particulares.
Florani Torin ha salido a manifestarse a las calles de Caracas. Su pensión de 130 bolívares ya solo vale 20 céntimos de dólar. “El dólar sube cada día. Vivo gracias a mis hijos, y nos cuesta mucho salir adelante. Soy asmática. Me trato con jugo de caña porque el Ventolin cuesta 5.000 bolívares”, cuenta.
En Venezuela, la cesta de la compra mensual se estima en 770 dólares, tres veces el salario medio.
Mélissa Barra y Jad El Khoury, enviados en Caracas
FUENTE:RFI