En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Si bien el nuevo disco de Juan Campodónico es presentado como “el primero bajo su nombre”, la carrera de este verdadero todoterreno es por demás amplia, extensa y ancha. Desde que irrumpió en la escena local como guitarrista de El Peyote Asesino, hace más de 30 años, inició un camino en paralelo, que lo llevó a ser protagonista tanto en el escenario como en la consola.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Mientras recorría el mundo como uno de los principales motores creativos de ese fenómeno llamado Bajofondo, trabajando con artistas como Jorge Drexler, El Cuarteto de Nos, No Te Va Gustar y La Vela Puerca, se transformó en uno de los principales productores de la música uruguaya. Y en paralelo, con su proyecto solista Campo (en el que compartió la composición con otros artistas como Martín Rivero), produjo cuatro álbumes bien distintos: Campo, Tambor del cosmos, Remixes y rarezas y Nocturno.
Ahora Campodónico entrega un autorretrato que incluye un amplio crisol de sus intereses, influencias y mundos musicales. Con una estructura decididamente pop, en estas once canciones están los géneros ciudadanos y camperos que lo movilizan, como la milonga, el tango y el candombe (a los que le dedicó una notable exposición, creada junto a Andrés Torrón), y también están el hip hop, la electrónica, el rock y la música de cámara, presente en varios arreglos de cuerdas.
Fiel a su estilo, Campodónico canta en algunas canciones y en otras abre la cancha e invita a cantar a sus colegas queridos, de varias generaciones: Eli Almic, Jósean Log, Jorge Drexler, Sebastián Teysera, Zeballos y Camila Rodríguez. También, como siempre, envía abundantes guiños a la historia de la música uruguaya, como la cita al clásico Baile de los morenos en el candombe Presentimiento.
Todo esto tampoco soy yo (publicado por Altafonte) es un título desafiante y engañoso, que anima a la escucha atenta. Es un trabajo repleto de detalles atractivos, que refleja por sobre todo un atributo que se concentra en el último tema, Simplemente la belleza, en el que enmarca, con una estimulante base instrumental, la voz de su padre, el actor César Campodónico, en una conferencia en la que reflexiona, justamente, sobre el poder, no solo estético, sino también político, de la belleza.