La información geográfica, aérea y satelital, está en boga y la institución encargada de estos temas en Uruguay se llama Infraestructura de Datos Espaciales (IDE). Información que no se sabe de dónde viene, direcciones, domicilios en diferentes bases de datos que no coinciden, información satelital nueva para Uruguay con miras a ser compartida, todos estos temas ocupan a esta joven institución que depende de Presidencia de la República.
.
.
“El desafío es que nuestro organismo desarrolle cada vez más capacidades para producir información geográfica para tener más elementos a la hora de actuar sobre el territorio. Por ejemplo, si yo quiero controlar la cuenca de Santa Lucía (algo que compete tanto a los ministerios de Vivienda como de Ganadería y a varias intendencias), cuanta mayor cantidad de elementos tenga sobre ese territorio va a ser mejor a la hora de actuar y tomar decisiones. Y lo mismo para el río Uruguay y para el área metropolitana”, dijo a Búsqueda Diego Pastorín, presidente de la Comisión Directiva de IDE.
Con el “modelo digital de terreno” con nueva información sobre hidrografía que estará disponible se puede “saber exactamente cuáles son los padrones individuales que escurren sobre la cuenca de Santa Lucía”, habrá “más elementos sobre la actividad agropecuaria o industrial, van a poder compartir la información y cada uno actuar en función de ella” con mucha mejor resolución de imagen, explicó Pastorín. Es un “salto brutal”, afirmó. No es que “no hubiera nada” antes sino que “el nivel es mucho mejor de lo que había hace un tiempo”, y además se puede combinar con información satelital más reciente, añadió.
Pablo Brugnoni, coordinador de proyectos de IDE, informó a Búsqueda que ya hay algunas instituciones que están usando la nueva información, pero que en agosto será de “uso abierto”. El adelanto de información se debió a que “hay una demanda muy grande de algunas instituciones”, aseguró.
Esta información libre y gratuita le servirá al Estado para controlar, a la academia para investigar y al sector privado a la hora de hacer los primeros estudios para proyectos de inversión. En otros países este tipo de datos abiertos se han usado para impulsar el turismo del senderismo, por ejemplo, como ocurrió en España.
Se trata de una “capa básica” con información de “muy buena calidad” de un momento dado. Ahora los organismos podrán actualizar la información teniendo una base mucho más precisa, dijo Pastorín. Es “lo que el país necesitaba”, aseguró. En el correr de los siguientes tres meses se le irán sumando las imágenes de la década de 1960 y será posible compararlas con las actuales para ver los cambios.
Este trabajo no es el único que ocupa al equipo de IDE. Una delegación de la Academia China de Tecnología Espacial (conocida como CAST) llegó hace un mes a Uruguay para dar a conocer detalles sobre la donación del gobierno chino que se definió en abril durante la misión oficial que lideró el Ministerio de Educación y Cultura. Se trata de la donación de un sistema transportable para el procesamiento y aplicación de datos meteorológicos de integración multisatélite y suma posibles líneas de capacitación sobre uso de información satelital, un tema que trabajan junto a la Secretaría de Ciencia y Tecnología.
Por otra parte, IDE está comenzando a trabajar en un proyecto para unificar todas las direcciones a escala nacional. Es que hoy cada institución —como el Ministerio de Desarrollo Social, el Correo, Antel o las intendencias—tiene su propia base de datos producida “a partir de sus diferentes necesidades”, explicó Brugnoni. Y no toda la información coincide. La misma calle puede estar registrada con diferentes nombres; si cambia una letra o está incompleta, a nivel informático no da lo mismo. También hay zonas que para unos existen y para otros no. El objetivo es lograr que estén actualizadas y en una base única a escala nacional, disponible las 24 horas.
Según los resultados de un relevamiento realizado por el Comité Regional de Naciones Unidas para el Managment e Información Geoespacial de las Américas (conocido como UN-GGIM Américas), por el nivel de desarrollo local y de la región, el país se encuentra en el “primer tercio” y “tiene un buen nivel de avance”, dijo a Búsqueda Álvaro Monett, asesor regional en Gestión e Información Geoespacial de la Cepal que está asesorando a Uruguay.
Entre los más avanzados en información geoespacial están además Colombia, Chile y Argentina, y en Centroamérica Panamá y Costa Rica. Tiene que ver con las estrategias que desarrollan cuando hay “que producir datos para solucionar problemas” dentro de la administración pública, dijo Monett.
Se necesitaba.
“Si el Ministerio de Ganadería genera información geográfica sobre el uso del suelo, esa información es muy importante, no solamente para Ganadería sino para Ambiente e Industria”, planteó Pastorín. Planteado así, con el esfuerzo de uno se benefician muchos y la inversión se hace “más eficiente”. Para poder compartir la información que se elabore es clave que sea “de calidad e interoperable”. Pero hasta ahora no había quién definiera criterios sobre este aspecto para que todos acaten.
“Cuanto mejor es la calidad de información geográfica en los organismos, mayores elementos van a tener para regular, orientar, ordenar. Nuestro trabajo, en un organismo nuevo y en un tema incipiente, es generar mucha articulación y conversación con los organismos, generar capacitaciones técnicas, recursos humanos, técnicos vinculados al software, hardware; es un tema a desarrollar”, destacó Pastorín.
Fue a partir de 2006, a través de un decreto, que quedó establecida la necesidad de coordinar la actividad que estaban realizando distintos organismos sobre la información geográfica en Uruguay. La información satelital comenzó a ganar espacios en el Estado, se empezó a usar cada vez más en diferentes ministerios, organismos y dependencias y ese aumento derivó en que en 2012 “se llegó a la conclusión de que se necesitaba un organismo que tuviera la competencia de articular y generar la información geográfica en Uruguay”, recordó Pastorín.
Así surgió IDE con una “mirada global del tema”. Había “dificultades” a la hora de tomar decisiones en estos temas, varios organismos se sentían competentes (como Catastro o los gobiernos departamentales) y hacía falta poner orden, estándares de calidad, criterios técnicos, unificar el lenguaje para poder compartir información con reglas claras. Por eso la creación de IDE como organismo regulador para todo lo que tiene que ver con la elaboración de información geográfica fue la “solución”, contó Pastorín.
Ahora Uruguay busca una “mirada estratégica” y observa cómo los países vecinos y también del primer mundo han abordado el desafío de producir información geográfica y que sea “compartida”, dijo Pastorín.
En Uruguay un desafío es “consolidar una estructura de gobernanza para el manejo de la información geoespacial, que la red se expanda y participen todas las instituciones que deben participar. Hay varios avances”, opinó Monett. En IDE están haciendo una recorrida por las intendencias para mostrarles la virtud de contar con estas herramientas de calidad para tomar decisiones. ”Hay motivación, ganas de conocer más y de capacitarse”, evaluó Pastorín.
“Hay una expectativa muy grande, tenemos cursos (de capacitación) con cupos de 35 que se presentan 80 y en parte son de las intendencias. Tuvimos que hacer más”, contó Brugnoni. Los más avanzados son Montevideo, Maldonado, Canelones, Rocha y Rivera (con un geoportal para emergencias) con “buenos sistemas de información geográfica”, opinó.
Donación aceptada.
La donación de una estación satelital móvil llegará en 2020. A principios de junio una delegación de CAST llegó a Uruguay y el equipo de IDE invitó a representantes de la academia y de otras instituciones del Estado a enterarse con más detalle de las posibilidades técnicas del equipo.
A la sala llegaron curiosos representantes de diferentes instituciones como la UTEC de Durazno, de la Facultad de Ingeniería, de la Facultad de Ciencias y del Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet), entre otros.
Durante la presentación de los representantes chinos de CAST con los uruguayos surgieron numerosas dudas sobre cuál sería el beneficio de contar con este equipamiento versus el acceso que ya se tiene de información satelital. Para Brugnoni es esperable que el interés sea incipiente y que aún no se vea claramente el beneficio. Se trata de crear la necesidad y es también una oportunidad para crear capacidades de análisis de esta información satelital en el país al manejar “información cruda”, porque así “la academia tiene la oportunidad de modificar y realizar nuevos productos, no los predeterminados que se consiguen por Internet”.
A mediados de 2018 IDE creó un grupo de trabajo con el objetivo de coordinar para que las instituciones usen de forma “inteligente” la información satelital para que pueda ser compartida entre varios. El proyecto con China se encuentra en ese marco.
Salud, Ciencia y Ambiente
2019-07-11T00:00:00
2019-07-11T00:00:00