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Cambios de país, de nombre, de edad y de fecha de nacimiento hacen que la vida de Carlos Gardel esté atravesada por firuletes biográficos que siempre pusieron en duda su origen y verdadera historia. Eduardo Cuitiño retoma este tema sin ser un típico gardeliano veterano que habla desde la pasión. Tiene 39 años y una profesión alejada del tango: es profesor y licenciado en matemática y estadística. El misterio de Gardel le interesó desde el punto de vista científico en el sentido de comprobar el origen rioplatense mediante pruebas y no especulaciones. Así nació el libro Gardel. El muerto que habla. “La matemática permite abordar los misterios de una manera muy objetiva, porque los números no mienten. En toda historia hay números asociados y quise descubrir qué datos estadísticos, genéticos o científicos se podrían estudiar en relación al origen de Carlos Gardel”, dijo Cuitiño a Búsqueda.
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El libro aparece poco antes de que se cumplan 78 años de su muerte, el 24 de junio de 1935, y en el marco de la Semana Gardeliana, que el jueves 13 a las 20.30 h. ofrece en la Sala Zitarrosa un espectáculo de tango con Ricardo Olivera, Tabaré Leyton, Francisco Falco y Cardenal Domínguez, entre otros artistas. Otros espectáculos tangueros continúan en varios escenarios hasta fin de mes.
El autor del libro aporta las pistas que lo llevaron a concluir que El Zorzal criollo nació en Tacuarembó, fruto de una relación incestuosa que quiso mantenerse oculta. Pero para la Unesco y la Enciclopedia Británica, Gardel fue francés. Solo la Wikipedia (de construcción pública) menciona su origen uruguayo.
Conocer el origen real del cantante condiciona todos los avatares de su vida. “No es lo mismo suponerlo francés, que pensar que fue uruguayo y suponer que estuvo preso en Ushuaia, que tuvo un origen incestuoso y que fue vendido por 3.000 pesos a una mujer francesa que lo adoptó. Implica un pasado delictivo y una infancia muy compleja, lo cual multiplica el mito en forma exponencial. El tango es una trampa del bajo para ganar y trascender. Pero el tango no es francés”, resume Cuitiño.
Es impactante ver cómo alguien con un pasado difícil pudo llegar al cine, tener un stud de caballos, alojarse en el Waldorf Astoria de Nueva York o haber cenado en el Café de París, el restorán más caro del mundo, convirtiéndose en un icono de la primera mitad del siglo XX.
La resolución de esta controversia se podría dar por la realización de una prueba da ADN que aún no es posible, pero se puede trabajar con la estadística y la probabilidad. Cuitiño investigó documentos y fotografías y entrevistó a personas que recordaron que su abuelo les había contado que el propio Gardel les había dicho que era francés, y otras que oyeron que era uruguayo. “Esto era un juego para él: a algunos periodistas les dijo que era francés, a otros que era uruguayo, o respondía con ambigüedad, que era argentino y uruguayo, o rioplatense. Fue prontuariado por hacer el cuento del tío: le tomó el pelo a mucha gente. No se sabe bien qué hizo... Era un pícaro y seguimos hablando de él por su picardía”.
El matemático señala que pueden sacarse conclusiones de datos como su altura, que disimulaba usando zapatos con doble taco que le aumentaban la altura en unos seis centímetros. Fingió su identidad porque era un indocumentado. Tuvo varias entradas policiales, una de ellas en Argentina en 1904 por vagancia.
En este juego de números la matemática puede aportar una visión acertada o probable. Existen dos teorías en torno a su nacimiento. Una defiende que Gardel fue alumbrado en Tacuarembó en 1884, que entonces fue hijo de Carlos Escayola y de María Lelia Oliva, que lo tuvo a los 14 años. En todos los documentos que firmó en vida, que le permitieron viajar, firmar contratos y votar en Argentina, se dice que nació en Uruguay y se nacionalizó argentino. La otra versión dice que nació en Francia en 1890. Cuitiño concluye que nació en 1887. Gardel siempre dijo que había nacido en ese año, pero la teoría de que nació en Uruguay está fundamentada por la tradición oral. “La familia Escayola contó que hubo una chica que quedó embarazada a esa edad y que sería la madre del cantante, pero son rumores. Yo sostengo que nació en 1887 pero que la chica de 14 años que quedó embarazada fue otra. Me apoyo en la genética para deducirlo. Si uno mira la biología de Gardel, se ve que era muy especial. Tenía una tendencia muy fuerte a engordar, su cara era muy especial: aparecía mucho más joven de lo que era, no tenía muelas de juicio, no tenía barba ni vello corporal, tenía grasa ubicada en las caderas y era infértil”. Todo esto hace pensar en una falta de hormonas masculinas debida a una condición llamada hipogonadismo.
Según los genetistas, es probable que Gardel sufriera una mutación genética heredada de su padre y su madre, lo cual no es frecuente. “La hipótesis del origen incestuoso de Gardel es muy razonable biológicamente. Cuando hay incesto es más probable que se repitan las fallas, más aún considerando que el coronel Escayola se casó con tres mujeres que supuestamente eran hermanas entre sí, y no hubo ninguna falla genética, pero con la tercera sí”. Lo más probable, entonces, es que la última mujer de Escayola fuera su propia hija. “La que quedó embarazada en 1887 con 14 años fue la segunda esposa, madre de la tercera. En las fotos son muy parecidas”, dice Cuitiño. Se habla también de un posible suicidio de la segunda esposa, por envenenamiento, al saber que su hija estaba embarazada del coronel. El libro contiene fotos que comprueban el parecido físico con la familia tacuaremboense.
Aunque El Zorzal no tuvo hijos porque el hipogonadismo hizo que fuera infértil (su médico personal corroboró esto), se pudo comprobar que tuvo más de 20 affaires. Ni sombras de su supuesta homosexualidad.