El sobrepeso y la obesidad afectan a un 65% de los adultos uruguayos y eso supone un aumento de 8% en siete años, según el Ministerio de Salud Pública (MSP). A su vez, tres de cada 10 adolescentes de 13 a 15 años de edad, y cuatro de cada 10 jóvenes de 15 a 24 años de edad tienen problemas de sobrepeso u obesidad. Son datos “alarmantes” que, si bien no escapan a la epidemia mundial provocada por el creciente sedentarismo y el consumo de alimentos y bebidas de alto contenido de azúcares, sodio y grasas, han llevado a la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) a “ajustar” sus medidas y acciones de promoción de alimentación saludable en los centros educativos públicos y privados del país.
Con ese propósito, el viernes 3 comenzaron los talleres de alimentación saludable en el Aula de Cocina Uruguay —un programa de educación nutricional de la Intendencia de Montevideo— en el Mercado Agrícola, dirigidos a concesionarios de cantinas de Secundaria, docentes referentes en la temática y directores de liceos.
Secundaria cuenta con 285 concesionarios de cantinas en todo el país —en su mayoría privados, seleccionados a través de licitaciones públicas—. La mayoría de ellas está en Montevideo (77) sobre un total de 305 liceos. Cada centro cuenta con una comisión fiscal de cantina formada por tres docentes que se ocupa desde la fijación de precios al control de los productos que se venden a los alumnos.
El objetivo de los talleres es promover actos saludables de alimentación. “Demasiados adolescentes” presentan exceso de peso u obesidad, sobre todo en la franja de edad que va entre los 13 y los 15 años de edad, dijo a Búsqueda la licenciada en nutrición Karla Álvarez, referente en alimentación del Consejo de Educación Secundaria (CES) a nivel nacional.
El sobrepeso y la obesidad afectan a un 65% de los adultos uruguayos y eso supone un aumento de 8% en siete años, según el MSP. A su vez, tres de cada 10 adolescentes de 13 a 15 años de edad, y cuatro de cada 10 jóvenes de 15 a 24 años de edad tienen problemas de sobrepeso u obesidad.
La medida se encuadra en la Ley Nº 19.140, de Alimentación Saludable en los Centros Educativos, que promociona hábitos alimenticios que prevengan patologías cardiovasculares, el cáncer, la diabetes, la celiaquía, la presión alta y las enfermedades respiratorias crónicas.
Según la Organización Mundial de la Salud, en Uruguay las enfermedades no transmisibles relacionadas con una inadecuada alimentación constituyen uno de los principales problemas de salud pública.
La sociedad uruguaya experimenta cambios “vertiginosos”, muchos de ellos vinculados a las nuevas tecnologías, que repercuten en los estilos de vida y en los patrones de conducta alimentaria y de actividad física, explicó Álvarez.
“Nos movemos poco, el sedentarismo o la inactividad es cada vez mayor, debido en gran medida al uso omnipresente de las pantallas. Los adultos, y también los niños, pasan demasiadas horas frente al plasma, el celular, la PC o la tablet. Muchos menores ya no juegan en la calle, se vinculan menos con sus pares, hacen menos ejercicio y se alimenten peor”, dijo.
Uno de los objetivos de Secundaria es prevenir el desarrollo de factores de riesgo asociados a las enfermedades no transmisibles; el sobrepeso y la obesidad figuran entre los más preocupantes, y su prevalencia en la niñez y la adolescencia aumentó notoriamente en la última década en el país. Actualmente, un 20% de los adolescentes uruguayos tienen sobrespeso y un 7% obesidad.
Shock de publicidad saludable
En las familias “no hay real conciencia” de la gravedad del problema y eso repercute en la formación de hábitos de sus hijos, aseguró la referente de alimentación del CES. “A la hora de elegir los adolescentes tienden a consumir alimentos ultraprocesados” —snacks, papas chips, golosinas, alfajores, chocolates, barquillos rellenos, helados de crema y alimentos cubiertos con caramelo o azúcar—, todos “ejemplos de productos no recomendados”, influenciados por la publicidad y también por el contexto educativo, apuntó.
Álvarez dijo que “se necesita un shock de publicidad de alcance masivo” para la promoción del consumo de alimentos naturales—especialmente de frutas y verduras frescas— o mínimamente procesados.
“El cantinero del liceo debe dejar de ser un simple vendedor de productos industriales para convertirse en un agente de cambio cultural-alimenticio”, afirmó Álvarez.
Los talleres trabajan sobre la lista de alimentos y bebidas recomendados por el MSP para su venta en cantinas, las 11 claves para una vida saludable de la Guía alimentaria para la población uruguaya, la higiene y manipulación adecuada de los alimentos, con recetas de meriendas “caseras, fáciles y de bajo costo”.
Entre los alimentos recomendados por el MSP para su oferta en cantinas están las frutas frescas, la leche, el agua envasada, los jugos 100% frutales, los refuerzos o sandwiches elaborados con pan integral, y los bizcochuelos y tortas caseras cocinadas con aceite, sin manteca ni margarina.
Entre los alimentos recomendados por el MSP para su oferta en cantinas están las frutas frescas, la leche, el agua envasada, los jugos 100% frutales, los refuerzos o sandwiches elaborados con pan integral, y los bizcochuelos y tortas caseras cocinadas con aceite, sin manteca ni margarina.
Una recomendación de Secundaria es dar mayor visibilidad en el punto de venta a los alimentos “sanos” y “naturales”, con una oferta más atractiva y presentada en “envases amigables con el medio ambiente”.
Además, se incluye la oferta de comidas y bebidas aptas para diabéticos y celíacos, identificadas y con pautas higiénicas.
La ANEP monitorea su cumplimiento y exige la “fiscalización in situ” sobre la publicidad de alimentos no recomendados y su exhibición en afiches, carteles publicitarios, logotipos y nombre de marcas en materiales escolares, muestras gratis de productos industriales y en la distribución de materiales didácticos.
Si bien la ley prohíbe la publicidad, en los centros educativos, de alimentos y bebidas que no están incluidos en el listado del MSP, “nada de esto es fácil de aplicar”, dijo Álvarez, porque pervive la “cultura de las papas chips, del chupa chupa y los chicles”; y no solo en los niños y jóvenes, sino también en sus padres.
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2019-05-09T00:00:00
2019-05-09T00:00:00