Ancap tomó créditos por US$ 200 millones por “parada técnica” de la refinería 

escribe Ana Morales 

En la zona roja o de acceso restringido de la refinería de La Teja hay ruido a metal, suena el pitido de un ascensor de obra y se ve a obreros con cascos y mamelucos de distintos colores que van y vienen entre los pasillos de una mole de tubos, escaleras y torres que se elevan con el fondo de dos grúas que se salen de escala. El procesamiento de hidrocarburos se detuvo hace meses —la emblemática antorcha “fósforo” no tiene ni el puntero—, pero la actividad de mantenimiento es intensa y lleva un avance cercano al 40%, según las tareas planificadas.

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