En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
“Cuando Argentina se resfría, Uruguay estornuda”. Esa frase, cuya autoría se perdió a fuerza de repeticiones, reflejó durante décadas la relación estrecha entre el estado de salud de las economías rioplatenses. Sin embargo, ese vínculo se debilitó en los años recientes y Argentina perdió peso como socio comercial, especialmente como destino de las exportación de mercaderías uruguayas.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Históricamente los gobernantes en Uruguay debieron tener siempre un ojo puesto en lo que ocurría al otro lado del Río de la Plata, porque lo que allí ocurría repercutía en la economía local.
Esa interrelación económica entre ambos países fue comprobada en diversas investigaciones.
En el estudio titulado “Sincronización de ciclos económicos en el Mercosur”, Álvaro Hurtado Rendón y Francisco Builes Vásquez, de la Universidad EAFIT de Colombia, detectaron analizando datos de 1960 a 2008, una “sincronización” entre Uruguay y Argentina.
Lo mismo halló Francesco Grigoli. Este investigador del Departamento de Economía de la Università degli Studi dell’Insubria, de Varese (Italia), concluyó que hay una relación positiva entre la integración comercial de Argentina, Brasil y Uruguay con sus ciclos económicos.
Bibiana Lanzilotta, Cecilia Llambí y Gabriela Mordecki, del Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas y de Administración, cuantificaron ese vínculo en términos del Producto Bruto Interno (PBI). Según sus cálculos, la tasa de crecimiento del PBI de Uruguay “queda determinada en el largo plazo aproximadamente por la semisuma de las tasas de crecimiento de los PBI de Argentina y Brasil”. Dicho de otro modo, la tasa de crecimiento “autónomo” —la que no depende de la evolución del Producto de los vecinos— es “muy pequeña” por trimestre, afirman en esa investigación de 2003.
En un estudio publicado en 2007 por el Centro de Investigaciones Económicas, Rosa Osimani —actual directora general de Comercio del Ministerio de Economía— y Rosina Estol mostraron que la interrelación con Argentina se fue debilitando.
Recordaron que en la primera etapa del proceso de apertura comercial de Uruguay que se dio desde mediados de los años setenta y hasta 1990, el intercambio de mercaderías “se intensificó en forma exponencial” a partir de los acuerdos de rebaja de impuestos aduaneros negociados en el marco del convenio conocido por la sigla Cauce. La segunda etapa se dio entre 1991 y 2005, y estuvo marcada por los tratados del Mercosur que situaron la “economía uruguaya cada vez más vinculada a los países de la región”, subrayan las economistas.
El período más reciente supuso un cambio en las tendencias y “se caracterizó por la pérdida de importancia del comercio regional y el creciente protagonismo de los Estados Unidos como destino de las exportaciones uruguayas”, afirman. Argentina bajó su participación casi a la mitad.
Las estadísticas reflejan esa pérdida de importancia del mercado argentino para las exportaciones de bienes uruguayos: después de haber llegado a representar casi 10% del total en 2007, la participación de ese destino bajó a 7,4% en 2011, a 5,8% en 2012 y a poco más de 5% en 2013. Eso lo ubica como el tercer destino, por detrás de Brasil (19%) y China (16%). Automóviles y productos de papel están entre los rubros principales de exportación.
Argentina ocupa la misma posición en el ranking de mayores proveedores de Uruguay (con 17% del total en 2013).
Servicios.
Por razones de proximidad, culturales e idiomáticas —entre otras—, los argentinos fueron históricamente los principales consumidores de servicios turísticos en Uruguay, aunque ese peso viene decayendo al mismo tiempo que creció la afluencia de visitantes de otras nacionalidades.
A comienzos de la década de los noventa arribaban unos 1.400.000 argentinos cada año, que representaban cerca de 70% del total de visitantes extranjeros. Aunque en 2013 la presencia de argentinos fue mayor (1.648.343) que entonces, fueron menos entre todos los turistas foráneos que llegaron a Uruguay (58%).
Muchos argentinos compran apartamentos o casas en Uruguay, sobre todo en Punta del Este, para veranear o arrendar. Sus inversiones inmobiliarias en el país cayeron hasta 70% en los meses recientes y luego que entró en vigencia el tratado entre los gobiernos para intercambiar información tributaria con propósitos de fiscalización, dicen operadores del sector (ver Búsqueda Nº 1.745).
Los argentinos también utilizan servicios financieros en la plaza uruguaya, muchos como refugio para su dinero en períodos de incertidumbre en su país. Sus depósitos llegaron a representar cerca de 20% del total en 2001 (unos U$S 6.600 millones); hoy son aproximadamente 15%.