El comando del precandidato y el seregnismo lanzarán en los próximos días algunos lineamientos programáticos comunes para impulsar en la campaña
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa noticia difundida por Radio Sarandí el martes 16 por la mañana sobre que Mario Bergara abandonaría su precandidatura para apoyar a Yamandú Orsi era esperada. De hecho, a esa altura la decisión ya había sido aceptada por el Partido Demócrata Cristiano, y Asamblea Uruguay y Fuerza Renovadora se encontraban a horas de formalizar lo que había sido conversado la semana anterior durante una reunión de dirigentes del sector.
Además, desde hacía varios días el tono de las declaraciones públicas de Bergara respecto a su propia postulación había comenzado a cambiar. El dirigente habló en MVD noticias y con el comunicador Gonzalo Cammarota ya deslizando la posibilidad de retirar su precandidatura. Esa idea había sido manejada por dirigentes del bloque seregnista pero nunca antes por Bergara.
A principios de marzo, Convocatoria había tenido desprendimientos de sus dos sectores más pequeños, Plataforma y Magnolia, cuyos dirigentes observaban una falta de reacción del bloque y del propio precandidato en encuestas que eran cada vez más adversas. En realidad, la postura crítica de estos sectores con la postulación de Bergara venía desde su gestación, y esa debilidad había sido detectada por el comando de Orsi, que planteó el tema en una reunión entre ambas partes en diciembre. Allí, ante las consultas del equipo del exintendente, los representantes de Convocatoria transmitieron que seguirían respaldando a Bergara hasta el final.
Luego, los intentos del comando de Orsi se frenaron y, según fuentes de ambos bloques, hace poco más de un mes el entorno del exintendente había “tirado la toalla”. Pero la situación cambió en los últimos días. Además de la escisión de Plataforma y Magnolia, comenzaron a jugar otros factores. La interna de Asamblea Uruguay tuvo también su papel, porque varias departamentales comenzaron a posicionarse proclives a Orsi. Por eso, el 17 de marzo, el sector ratificó su apoyo a Bergara, pero dio libertad de acción a sus departamentales, a sabiendas de que imponer un apoyo monolítico al senador implicaría fracturar al sector. Las conversaciones internas ya habían comenzado en ese entonces con el secretario político de este grupo, José Carlos Mahía, con un rol preponderante.
Con ese proceso avanzado, Convocatoria comenzó a analizar las últimas encuestas de marzo y los resultados no eran alentadores. Equipos, que le había dado una intención de 12% a Bergara en diciembre, apenas le otorgaba 7%; Cifra marcaba una caída de 7% en febrero a 5%. “Los números venían mal y empezamos a ver que crecer era imposible”, dijo una fuente de Convocatoria. En tanto, otro dirigente señaló que incluso había temor de que el bloque de disidentes de Convocatoria (Plataforma y Magnolia) pudiera tener, relativamente, una buena elección interna en la medida que era el único camino “socialdemócrata” para apoyar a Orsi, y eso podía generar problemas de cara a octubre. “A Bergara se le estaba desmembrando el liderazgo del ala astorista, que estaba cada vez más dispersa”, graficó un dirigente del MPP.
Fue en esa primera reunión de coordinación, realizada después de la Semana de Turismo, que el propio Bergara pidió rever la situación. Dado ese paso, la decisión de tomar el camino de Orsi se dio por descontada. “Ha habido diferencias, pero responsabilidad y mucho tiempo de darle gobernabilidad al Frente Amplio”, dijo a Búsqueda el senador del MPP Alejandro Sánchez, que resaltó que Convocatoria viene con “sus ideas y propuestas” y permite llegar a otro tipo de votantes. En ese trajín común hay episodios que van desde los primeros gobiernos del Frente Amplio y llegan a la candidatura a la intendencia de Montevideo de Álvaro Villar, la postura común con la estrategia contra la LUC, el posicionamiento similar de ambos sectores en el congreso frenteamplista y su negativa al plebiscito por la seguridad social.
Ahora Convocatoria continuará con su propia campaña, aunque ambas partes realizarán en los próximos días un evento donde resaltarán coincidencias programáticas. El miércoles 17, Orsi y Bergara compartieron en redes sociales una foto reunidos junto a Mahía. “Ahora se abre espacio para articular un acuerdo político que permita llevar adelante nuestra propia campaña como seregnistas, manteniendo nuestra identidad, enfoque ideológico y posiciones, al tiempo que respaldamos la precandidatura de Yamandú”, escribió Bergara en X (antes Twitter).
Si bien el bloque seregnista tenía interés en una posible postulación de Bergara a la intendencia de Montevideo, no fue un tema que haya sido acordado en las negociaciones. Aunque, según dijeron algunas fuentes a Búsqueda, será algo que se tendrá en cuenta. Fuentes de ambos sectores sostuvieron que no hubo ofertas puntuales de cargos, aunque Orsi fue muy enfático en que el bloque seregnista tendría un “lugar importante” en su eventual futuro gobierno. La magnitud de ese lugar, así como una posible postulación en Montevideo, pasará por el desempeño electoral que pueda llegar a tener el sector en la interna.
A pesar de que la precandidata Carolina Cosse no cuestionó a Bergara por bajarse, sí lo hicieron algunos dirigentes que respaldan su precandidatura. Es el caso de Darío Mendiondo, del Espacio Socialdemócrata Amplio, que dijo a Búsqueda que, en los hechos, la decisión de Bergara “termina abonando esa polarización” que cuestiona, al beneficiar a una parte, “a menos que eso incluya acuerdos que desconocemos”. Además, sostuvo que la postura de Convocatoria, “en vez de agrandar el seregnismo, lo achica”, aunque subrayó que esta corriente “no es patrimonio de ningún sector ni precandidatura”.