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    Casi todos los sectores aumentaron su productividad el año pasado

    La cantidad de ocupados en la economía dejó de aumentar en los últimos años, pero la producción siguió creciendo y ello significa que los trabajadores vieron incrementada su productividad. Ese mayor rendimiento de la mano de obra se verificó en 2013 por cuarto año consecutivo.

    La productividad aumentó 5,8% en promedio el año pasado, algo más que lo observado en 2012, calculó Búsqueda a partir de datos del Banco Central y el Instituto Nacional de Estadística.

    A esa medición se la suele denominar productividad “aparente” del trabajo, ya que si bien puede asociarse con el nivel de eficiencia de los trabajadores, también está relacionada con la inversión, la investigación y los cambios en los procesos productivos que inciden en el desempeño de las empresas. Esto último implica una distorsión de las cifras de productividad laboral, ya que no necesariamente hubo un mayor rendimiento del trabajo sino que se puede haber utilizado más intensivamente el capital de las firmas. 

    La mayoría de los sectores registró mejoras en la productividad laboral el año pasado, en especial los de las actividades primarias (agricultura, ganadería, pesca, silvicultura y minería) y los relacionados con la logística. La construcción fue el único rubro con descenso en su productividad, lo que estuvo asociado al freno que tuvo en su actividad respecto a los años previos.

    Existe cierto consenso entre el gobierno, el empresariado y los trabajadores de que es necesario discutir sobre cómo incrementar la productividad, en el entendido de que es una de las principales fuentes de crecimiento económico.

    De hecho, el Poder Ejecutivo pretendió incorporar en las rondas más recientes de los Consejos de Salarios indicadores asociados al concepto de productividad (en general las ventas de cada sector). En la última, que concluyó en diciembre pasado, solamente 14% tomó en cuenta factores macroeconómicos y/o sectoriales para determinar el monto del ajuste real de las remuneraciones, conforme con datos del Ministerio de Trabajo.

    Según la teoría, los incrementos de productividad son la única base genuina para subir las remuneraciones sin ir en detrimento de la rentabilidad de las empresas. Sin embargo, la aplicación de ese criterio implica un acuerdo sobre la medición del fenómeno y la base o punto de partida sobre la cual los salarios deberían aumentar utilizando ese método como referencia. 

    El lunes 28, en un charla en el Comité Ciencias Económicas del Frente Amplio, el ministro de Economía, Mario Bergara, dijo que “la desaceleración en Argentina y Brasil empezó hace tres años” y que “si Uruguay siguió creciendo es por sus enormes ganancias de productividad”.

    Destacó las inversiones extranjeras y cómo incidieron en ese fenómeno en los últimos años. “Los argentinos hicieron una revolución en el campo uruguayo”, ejemplificó.

    Mientras, el presidente de la Unión de Exportadores, Álvaro Queijo, señaló ayer martes 29 en una conferencia organizada por la Liga de Defensa Comercial, que el país tiene “problemas con la eficiencia del mercado laboral, por problemas sindicales y de productividad”.

    “Cuando hablamos de competitividad se tiende a ver solamente el tipo de cambio. Nosotros creemos que es un factor muy importante, no el único. Pero en los otros (factores) que inciden no hemos tenido mejoras como para decir que no hay que darle importancia al tipo de cambio porque en los otros hemos mejorado tanto”, comentó.

    Evolución.

    En los años recientes el Producto Bruto Interno (PBI) —que resume el nivel de actividad de la economía— creció casi siempre por encima de lo que lo hizo la cantidad de empleados y las horas trabajadas. Por ello la productividad laboral tendió a incrementarse año a año.

    Desde 2007 hasta 2013 se dio una sola baja de la productividad aparente, relacionada con el impacto en Uruguay que tuvo la crisis económica global surgida a fines de la década pasada en Estados Unidos por el impago de créditos inmobiliarios. Según la serie elaborada por Búsqueda, la productividad laboral creció 3,1% en 2007 y 6,7% en 2008, mientras que bajó 0,5% al año siguiente. Luego se dio un incremento continuo de 7,6% en 2010, 6,2% en 2011, 4,6% en 2012 y 5,8% en 2013.

    Al mismo tiempo, la economía siguió creciendo aunque a un ritmo cercano al 4% (en volumen físico de producción), que es algo menor a los registros de la segunda mitad de la década de los 2000.

    La tasa de empleo, que refleja la cantidad de ocupados respecto a quienes están en edad de trabajar (con 14 años o más), se mantuvo pácticamente sin cambios entre 2011 y 2012, y mostró un descenso el año pasado. Se ubica en niveles cercanos a 60% —en torno a su máximo histórico— que representa más de 1,6 millones de personas.

    Sectores.

    La mayor productividad de la economía uruguaya en los últimos años se basó en sectores que tuvieron distintos desempeños en ese sentido. Los relacionados con el transporte, almacenamiento y las comunicaciones fueron los que mostraron mayores incrementos de la productividad (9,5% en 2013 —si bien en los años previos el crecimiento había sido de dos dígitos— en un contexto de vigoroso dinamismo en la actual fase de expansión de la economía.

    Las actividades primarias también estuvieron entre las más pujantes en los últimos años, aunque en términos de productividad tuvieron altibajos; en 2013 la mejora fue de 13,4%.

    La industria manufacturera fue un 6% más productiva que en 2012 y fue el segundo año con un incremento relativamente alto en este aspecto.

    En coincidencia con estos datos, Queijo afirmó en la charla de ayer, que el agro “ha tenido un aumento de productividad muy grande, no así la industria”.

    El comercio, y los restaurantes y hoteles, en promedio registraron un alza en su productividad de 5,4% el año pasado; el resto de los servicios (empresariales, inmobiliarios, de salud, educación, etc.) aumentaron 4,8% su eficiencia en ese lapso.

    La construcción fue el único sector con un retroceso en la productividad en 2013 (2,3%); el año previo la misma había crecido 8,6%, impulsada en parte por la instalación de la fábrica de pasta de celulosa de Montes del Plata, en Colonia. Este sector está mostrando un enlentecimiento en su ritmo de actividad, más allá de que dicha obra acaba de completarse.

    Salarios.

    Al mismo tiempo que en los últimos años aumentó la productividad laboral, también lo hizo el poder adquisitivo de las remuneraciones de los trabajadores de todos los sectores de actividad (si bien ambas variables están relacionadas en muy pocos convenios). En 2013 la suba del salario medio fue de 3% en términos reales —por encima de la inflación— frente al año previo, aunque la evolución fue disímil por rubros.

    El mayor incremento en ese período se dio en la construcción (8,7%), mientras que otras ramas como las vinculadas al comercio, restaurantes y hoteles tuvieron subas cercanas a 3%; los servicios financieros percibieron aumentos de 5,3%, y fueron de entre 3% y 5% en los servicios de salud, educación y empresariales. En la industria el incremento salarial fue 2,5%, algo por encima del verificado en el sector público (2%).