“Hoy, todos los actores que trabajamos en la prevención y tratamiento de la salud a través de cualquier expresión de actividad física nos unimos para reclamar la inmediata apertura de la actividad física. Hoy estamos todos ‘unidos por la vida’, porque queremos trabajar para cuidarte y cuidarnos”. Así comenzaba el manifiesto que instituciones deportivas entregaron el martes 18 a la Comisión de Deportes de la Cámara de Diputados, luego de organizar una marcha simultánea en todo Uruguay.
Sin embargo, el sector se encuentra aún en una situación crítica tras experimentar al menos un año de actividad intermitente. En ese sentido, la intendenta de Montevideo, Carolina Cosse, afirmó haber mantenido reuniones con dos asociaciones deportivas para evaluar propuestas de apoyo, de manera de analizar su situación caso a caso (Búsqueda Nº 2.122).
Una de esas asociaciones fue la Cámara de Instituciones Deportivas del Uruguay, que engloba más de 25 clubes deportivos de todo el país, entre ellos el Club Malvín, la Asociación Cristina de Jóvenes, el Club Biguá y Bohemios.
En ese sentido, la Cámara ya comenzó a enviarle los datos de cada club (como los números de cuenta asociados) a Marcelo Signorelli, secretario de Deportes de la intendencia, aunque pidió tener un plazo razonable, dado que la mayoría de los clubes están cerrados o “funcionando a media máquina”.
“La propuesta fue de buen recibo y la están estudiando. No todos están en la misma situación, obviamente, pero sí todos los clubes están peor que el año pasado”, informó un vocero de la Cámara.
La otra asociación que se reunió con Cosse y su equipo —entre ellos, la directora del Departamento de Cultura, María Inés Obaldía— fue la Unión de Gimnasios, Danza y Afines (UGDA), agrupación que incluye hoy más de 300 instituciones en todo el país. Su vocero, Marcos Quintana, dijo a Búsqueda que la reunión se desarrolló “en muy buenos términos” y que desde UGDA solicitaron los mismos beneficios que los clubes, vinculados a la aplicación de descuentos en los impuestos municipales.
“No pedimos el 100% de la exoneración, pero sí solicitamos un descuento de entre 50% y 60% en los impuestos municipales como saneamiento, tributos domiciliarios, tasa mercantil e instalaciones mecánicas, que constituyen montos bastante elevados y que hoy siguen corriendo”, indicó.
Al mismo tiempo, la agrupación pidió que se flexibilizara el requerimiento de algunas habilitaciones, como la de Bomberos, al entender que este “no sería el momento” adecuado, explicó Quintana.
“Somos conscientes de que algún compañero seguramente este año no la pudo renovar, porque son cosas muy costosas (pueden salir hasta $ 90.000)”, indicó. Es por eso que solicitan a la IM prorrogar el pago al menos por seis meses.
La IM también le solicitó a UGDA información sobre sus integrantes, para estudiar cada caso y plantearles una propuesta.
Cosse dijo querer “armar un sistema de deportes de Montevideo” que contemple “una integralidad de contraprestaciones” por parte de los clubes, de forma de “no contraponer” las “actividades deportivas al aire libre contra ir a un gimnasio”.
En ese sentido, desde la Cámara de clubes explicaron que la intendenta no les ofreció aún mayores detalles de la iniciativa, pero sí mencionó que se aplicaría en el marco del Plan de Apoyo Básico a la Ciudadanía. Por ejemplo, podría tratarse de “alguna especie de joint venture con los clubes”, término que se utiliza habitualmente para referirse a empresas conjuntas o alianza estratégica, explicaron.
“Es algo que muchos clubes ya están haciendo mientras que otros estarían dispuestos a implementarlo. Lo plantearon desde la intendencia y puede ser un tema a estudiar por parte de los clubes”, señaló el vocero de la Cámara.
Quintana dijo no estar al tanto de la propuesta, pero aseguró que encontrar la armonía entre gimnasios, clubes y la actividad al aire libre sería muy fácil de lograr. “Todos los gimnasios y clubes deportivos tenemos costos que abonar. Por lo que el que trabaja al aire libre podría tener por ejemplo un monotributo”, opinó.

Foto: Nicolás Garrido / Búsqueda
Medidas insuficientes
Por otro lado, la presidenta de la Cámara Uruguaya de Gimnasios y Afines (CUGA), Lourdes Rapalín, diputada nacionalista suplente y propietaria de Bethel Spa, criticó que la intendencia no haya respondido sus solicitudes de reunión.
Cosse “solo se reunió con nosotros al poco de asumir, cuando le planteamos algunas exoneraciones y nos dijo que no, al tratarse los gimnasios de empresas privadas”, explicó.
Según Rapalín, “de las cosas que los gimnasios podrían solicitarle a la IM un respiro, los clubes no pagan nada”, al funcionar en su mayoría en predios municipales y no pagar alquiler, que es el costo fijo más grave que enfrentan hoy los gimnasios. “¿Qué le puede afectar a un club abrir antes o después si sigue cobrando la cuota?”, cuestionó.
En la misma línea, el vocero de la CUGA, Diego Victorica, dijo a Búsqueda que hasta ahora la IM se ha negado a aplicar descuentos a los gimnasios, mientras que el gobierno nacional sí ha intentado aplicar medidas de apoyo, aunque fueran insuficientes.
“Nos sacaron la tarifa fija de UTE y OSE, y tenemos la extensión de los seguros de paro. Pero la IM dijo que no, a diferencia de otras intendencias del interior que han exonerado a los gimnasios por ejemplo de la contribución domiciliaria”, opinó Victorica.
Agregó que hoy mantienen “muy poco diálogo” con la intendenta, a quien acusó de mostrar una “gran falta de empatía” con un sector que, de los últimos 14 meses, estuvo seis sin funcionar.
“Lo que queremos es trabajar. Somos proveedores de salud y nunca nos dieron una razón para estar cerrados. No movimos la aguja en la curva de contagios”, cuestionó.
Quintana, por su parte, opinó que las medidas de apoyo implementadas por el gobierno nacional “fueron muy malas” y casi insignificantes para paliar la situación actual.
“Se anunciaron medidas totalmente insuficientes, pero que tampoco están a disposición. Nos dicen que esperemos, pero no podemos esperar; las cuentas nos bombardean”, lamentó.
La imagen durante la marcha es clara: un propietario tira la llave de su gimnasio, como quien tira la toalla, derrotado, denunciando una situación que día a día se hace cada vez más insostenible para quienes hacen del deporte su medio de vida.