“Este gobierno piensa exactamente igual al de Brasil y al de Estados Unidos de Donald Trump”, comparó. Y enfatizó: “Esta no es una postura personal, es de la Foica. Lo que digo es en defensa de los trabajadores, viendo lo que está pasando”.
Mientras, fuentes oficiales señalaron a Búsqueda que la decisión de mantener la actividad en la industria cárnica no se sostiene sin adoptar las medidas adecuadas para proteger la salud de los empleados, porque se implementan los “vacíos sanitarios” que implican sacar a los enfermos y a sus contactos de la operativa, hacer la desinfección correspondiente y reemplazarlos con otras cuadrillas.
La prioridad es la salud del trabajador y “muy cerca” está la economía de las empresas, porque eso permite obtener los ingresos para pagar los sueldos de los obreros, argumentaron.
Sobre las declaraciones de integrantes del Poder Ejecutivo respecto a priorizar la salud de los trabajadores, Muñoz dijo que “no es para nada así”. “Hay un buen tono de diálogo, pero en los papeles está primero la actividad económica y después la salud”, se lamentó.
Y afirmó que eso “lo demuestran en cada reunión cuando se pide paralización de plantas de faena para desinfectar, para hacer un espacio sanitario, y te dicen que no, directamente”.
En tanto, desde el Poder Ejecutivo insisten en que en este asunto hay “responsabilidades compartidas”, tanto del gobierno como de las empresas y de los empleados. “A veces se escapan casos de trabajadores enfermos o que se encuentran entre la población de riesgo y que van a trabajar igual”, indicó uno de los informantes. Y manejó la posibilidad de que el trabajador fallecido del frigorífico Canelones haya sido “hipertenso”, entre otras patologías con alta susceptibilidad al coronavirus.
Dijo también que “la situación en el sector de la carne es un reflejo de lo que el país está viviendo”, con “brotes explosivos” de casos de Covid-19 en dos o tres frigoríficos.
Ahora, la idea es “reforzar” los protocolos sanitarios y “rever” algunas medidas, sin dejar de “desinfectar cada partida de carne”, afirmaron las fuentes. Indicaron a su vez que hay tres pilares en esa línea de trabajo que pasan por lograr un “adelanto de la vacunación” de los trabajadores de los frigoríficos, por “hacer pruebas rápidas” de antígeno para acelerar la detección del diagnóstico de Covid-19 y la mejora en los procesos de prevención y el tratamiento dentro y fuera de las plantas de faena.
Esta semana el MGAP planteó a Salud Pública anticipar la inoculación de los empleados de las industria cárnica y pesquera, según pudo averiguar Búsqueda.
Cuidar el principal mercado
Con US$ 238 millones las exportaciones cárnicas a China representan el 52% del total en este año, lo que significa un incremento de 50% respecto a 2020, y además supera el monto de esos negocios registrados en el mismo período en 2019, según datos de Inac.
El mercado chino es el único que establece estrictos requisitos vinculados al coronavirus para acceder al ingreso de productos extranjeros.
“Cuando se dieron los primeros casos de coronavirus en la industria cárnica, en diciembre pasado, el que cerró los frigoríficos fue Uruguay porque en realidad China hizo que se cerraran”, dijo Muñoz al interpretar la presión de un país a otro.
Es que el MGAP divulgó en ese momento un comunicado en el que informó la decisión de suspender la faena del frigorífico Lorsinal y las exportaciones de esa firma al mercado chino debido a los casos de coronavirus.
Pero esa estrategia cambió para minimizar el impacto negativo de una paralización de actividades en las empresas del sector.
Si se hubiera mantenido el criterio y la estrategia sanitaria de aquel momento, hoy seguramente muchos frigoríficos estarían parados y sin exportar a China, reconocieron a Búsqueda fuentes del Poder Ejecutivo.
Es por eso que justificaron que el objetivo es ajustar las tuercas y revisar cada carga de carne con los test correspondientes antes de ser exportados con destino al gigante asiático.
Al respecto, Muñoz comentó que “después hubo un acuerdo entre los gobiernos uruguayo y chino de que sería la autoridad sanitaria local (MGAP) la que sancionaría o pararía la actividad en las plantas de faena, para no estar meses parados”.
Por eso es que a partir de ese momento “ya no se paró ningún frigorífico, aunque se registraron casos, focos y hasta brotes” de la enfermedad, como sucede ahora en la empresa Pul, en Cerro Largo, según Muñoz.
En ese frigorífico, que es propiedad del grupo brasileño Athena Foods, “hay 200 casos de Covid-19, más de 100 en cuarentena y no pararon en ningún momento la actividad, salvo en una semana que lo hicieron porque no tenían más espacio en las cámaras de frío, pero en la sección de desosado se siguió trabajando normalmente”, declaró. Consideró asimismo que esa situación no representa un foco de coronavirus, sino que “es más que eso, es un brote impresionante”.
El compromiso establecido en el marco de la mesa sectorial es que “si llega a haber un brote de Covid-19 los ministerios de Salud Pública y de Trabajo determinarían la paralización de actividades”, recordó. Sin embargo, dijo que se registraron ese tipo de situaciones y no se resolvió suspender la faena.
Los inspectores de esos ministerios “les piden papeles y el mismo día le levantan las sanciones”, acusó Muñoz.
Sobre ese punto, las fuentes oficiales indicaron a Búsqueda que tanto el frigorífico Pul como el Canelones suspendieron temporalmente su operativa en desosado por algunos días.
Los registros semanales de faena del Inac muestran que entre el 21 y el 27 de marzo las empresas Pul y Canelones faenaron 818 y 3.992 cabezas, respectivamente. Y en la semana del 28 de marzo al 3 de abril esos frigoríficos faenaron 1.391 y 2.112 vacunos, respectivamente, según ese organismo. Los datos revelan una variación entre ambos períodos en la actividad de dichas empresas, pero que no cesó.
Planteos y riesgos
En el encuentro del lunes 5, la Foica planteó que “si hay más de cinco casos en una sección se paralice la actividad en ese lugar de 24 a 48 horas para realizar la desinfección” y otras medidas sanitarias. “Y quedó para contestar, no se definió” en ese momento, dijo Muñoz.
Las asociaciones de frigoríficos y el sindicato lo que plantearon es la vacunación de los trabajadores del sector de la alimentación. Pero “esa medida implica obtener una inmunidad a largo plazo”, no es algo inmediato para atender el problema, señaló. Y contó que la representante del MSP, Carmen Ciganda, dijo que se volvería a plantear eso en la comisión de vacunación.
“En la mayoría de los frigoríficos hay casos confirmados de coronavirus, y en el gobierno tienen más que claro que los contagios se dan dentro del frigorífico, pero tienen la decisión política de no parar la economía y no importa la salud de los trabajadores”, se quejó.
Y denunció: “Es más, incentivan desde el gobierno, y las cámaras empresariales del sector cárnico obviamente lo agarran, que si se enferman trabajadores entonces que contraten gente y sigan trabajando, que es lo que están haciendo”. “¡Están enfermando a esa gente que contratan!”, fustigó el dirigente sindical.
Advirtió asimismo que “en el frigorífico Canelones, donde el sindicato decidió parar siete días por los casos de coronavirus y la muerte de un trabajador, al otro día contrataron un servicio tercerizado para seguir trabajando”. “¡No les importa!, y el gobierno y los empresarios en este tema piensan exactamente igual”, enfatizó.
Muñoz consideró que si bien la vacunación pudo haber llegado tarde, porque la idea era vacunar antes para prevenir lo que está pasando ahora, “un mensaje del gobierno para decirles a los trabajadores que en verdad les importa algo sería determinar la vacunación inmediata”.
Aludiendo a un mayor riesgo de contagio de la enfermedad en cuestión, el secretario general de la Foica indicó que “la cantidad de trabajadores que tiene un frigorífico no la tiene ninguna otra empresa en Uruguay, en lo que hace a trabajar uno tan cerca de otro”.
Consultado por Búsqueda sobre las declaraciones de los dirigentes de la Foica en los medios de prensa, un integrante del Ejecutivo respondió que con ese tipo de comentarios “están poniendo en riesgo al país, y así, China nos está perdonando la vida”.
“No me extrañaría si perdemos ese mercado y empieza a suspender frigoríficos”, alertó.