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    martes 11 de junio de 2024

    Con el menor número de clientes en 10 años, la televisión para abonados busca en el streaming y la Internet un cable a tierra

    La mayoría de los usuarios tiene más de 40 años y está en el interior, que pierde más gente que Montevideo

    “Morir con los ojos abiertos”. “Tiempo de transición”. “Un modelo de negocios agotado”. “Ninguna novedad”. “El futuro está en el on demand”. “El futuro está en ofrecer Internet”. Con frases más o menos comunes y tonos más o menos dramáticos, los operadores de la televisión para abonados recibieron los últimos números de la Unidad Reguladora de los Servicios de Comunicación (Ursec).

    El Informe de Mercado de Telecomunicaciones divulgado el miércoles 12 indicó que a junio había 588.770 servicios en todo Uruguay, coincidiendo con un descenso en el último semestre de 3,98%, pero que suma ya cuatro años bajando de forma constante.

    No solo se perdieron 24.139 servicios desde la medición anterior, de diciembre de 2021: desde junio de 2018, cuando se llegó al pico (733.002), el número de clientes se redujo en 150.232, según la Ursec. Hay que ir 10 años atrás, a junio de 2012, para encontrar un número menor: 561.268.

    Para peor, esta es la primera vez en cinco años que, además de los servicios, también disminuyeron los ingresos de las empresas. A junio de este año, estos ascendieron a 5.986.178.387 pesos. Esto es apenas 0,64% menos que en diciembre de 2021, pero es la primera vez en ese período que la pérdida de abonados marca un quiebre en el indicador.

    “Es la gran disyuntiva que tenemos. Para sobrevivir no podemos actualizar el servicio por el IPC (índice de precios al consumidor). Y los únicos ingresos que tenemos son por la cuota de los abonados”, dijo a Búsqueda el presidente de la Cámara Uruguaya de Televisión para Abonados (CUTA), Washington Melo. Entre sus socios, la mensualidad promedia los 1.200 pesos; menos, ya serían números rojos. “Es lo mínimo, porque además de la competencia legal, la que paga por los derechos, está la ilegal”. Las señales pirata, a mitad de precio, representan hoy “el 30% del mercado”, estimó el titular de la CUTA, una organización que nuclea a 84 empresas del interior y ahora a DirecTV, única con permiso para operar en todo el país.

    Pese a estos números, hay voces menos extremistas. “La industria de la televisión para abonados tiene cada vez más competencia, pero no es un sector en crisis”, respondió Gianpaolo Peirano, director de Estrategia Regulatoria de Vrio, empresa a la que pertenece DirecTV. “La cancha está inclinada en favor de las OTT (propuestas over to top o de streaming)”, agregó.

    “Lo que ha pasado en Uruguay es que nos han perjudicado impidiendo la evolución natural del negocio”, señaló por su parte el director comercial y de Programación de Nuevo Siglo, Eduardo Mandía. Esto apunta al viejo reclamo de los cableoperadores que desde hacía 15 años pedían licencias para poder ofrecer también servicios de banda ancha a sus clientes, algo que recién ahora les será permitido.

    Público a mantener

    La TV para abonados llegó al interior en 1991 y recién dos años después se hicieron los primeros llamados para su despliegue en Montevideo. “En el interior había un vacío muy grande en materia de entretenimiento y ‘el cable’ lo llenó”, dijo a Búsqueda Gustavo Gómez, director ejecutivo del Observatorio Latinoamericano de Regulación, Medios y Convergencia (Observacom) y ex director nacional de Telecomunicaciones. Los capitalinos 4, 10 y 12 no iban más lejos de 60 kilómetros. “Para mucha gente, que solo podía ver la Red o las repetidoras de Canal 5, su llegada, con su oferta de películas, series y deportes, fue muy importante”. Esto en parte explica por qué la mayoría del público del sector está ahí.

    Aproximadamente dos terceras partes de los servicios de TV para abonados están en el interior. Y en este último semestre de pérdidas, mientras en Montevideo entre diciembre de 2021 y junio de 2022 hubo 6.877 usuarios menos, se registraron 288 más en Cerro Largo, 135 en Soriano y 93 en Flores. “En el interior, donde hay un servicio 100% digital, todavía hay una penetración bastante alta. El público de 40 años en adelante aún prefiere el cable, accedan a Internet o no. Es un público que más que nada prefiere programas en vivo y deportivos. Hay una ventaja en tiempo con Internet, ¡vos ves un partido y el gol lo gritás antes si lo ves a través de la televisión!”, afirmó Melo.

    El tema de las cercanías juega para explicar este público. La producción propia en los canales locales, la posibilidad de verse “a sí mismos”, juega también a la hora de contratar estos servicios, agregó. En los 85 socios de la CUTA hay un centenar de señales locales. Esta apetencia no solo es potestad de los medios del interior: “Los canales y contenidos nacionales son los más consumidos”, afirmó Diego Borba, jefe de Comunicación y Marketing de TCC.

    Sin embargo, esto también puede cambiar. En el último semestre, Montevideo perdió 3,2% de sus servicios; en el último año, 7,8%. En el interior, esas bajas fueron mayores: del 4,4% y 9,0%, respectivamente.

    Sí, la edad, y más concretamente los 40 años, parecen ser un punto de quiebre. De ahí para arriba, la TV para abonados aumenta su presencia; para abajo, dominan más la Internet y las plataformas de streaming. En esto coinciden tanto Melo como Mandía. Esto corre de la mano de las evoluciones tecnológicas: estos servicios fueron al principio analógicos, luego digitales, después HD y actualmente el rey es “la TV everywhere”, definió el gerente de Nuevo Siglo. “En promedio, el 70% es mayor de 35 años y el 30% tiene hasta 35”, afirmó por su lado Peirano, de DirecTV.

    Es que las películas y las series ya están a la mano en Internet y en plataformas de las mismas compañías que antes ofrecían su señal. Ser un mero “agregador” de canales ya no sirve, más en tiempos en que HBO, Prime o Disney dejaron de precisar “intermediarios” en los servicios de TV para abonados para ofrecer directamente sus productos.

    Al revés que la TV para abonados, las plataformas pagas para ver producciones audiovisuales van en aumento. De acuerdo con el Perfil del Internauta Uruguayo 2021 del Grupo Radar, dentro de las personas que se dicen usuarias de Internet (93% del total), entre 2020 y 2021 el público de Netflix pasó de ser el 78% al 83%, el de Amazon y HBO del 8% al 11% y el de Disney+ del 2% al 17%. En las próximas semanas Radar terminará de confeccionar el Perfil 2022, pero nada hace pensar que esta tendencia se revertirá.

    Foto: Pablo Vignali / adhocFOTOS

    Público a ganar

    Según distintos operadores consultados, a estas empresas les quedan un par de tiros en la recámara. Uno de ellos incluye integrar a sus propuestas plataformas de streaming como Paramount+ o HBO+, o elaborando las propias (como TCC Vivo, NS Now, MC Go, Flow de Cablevisión o DGO de DirecTV) para ver on demand. La otra —la favorita— es ofrecer servicios de Internet.

    Esta última alternativa se terminó de cristalizar el martes 18 cuando la Cámara de Diputados aprobó los cambios impuestos por el Senado al proyecto de Rendición de Cuentas. Esto modificó el artículo 56 de la Ley de Medios de 2014, que impedía a los cableoperadores ofrecer ese servicio.

    Hasta ese momento, unas 30 empresas de cable del interior esperaban una resolución favorable de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) para luego poder pedir permisos para ofrecer servicios de banda ancha. Estas seguían el mismo camino de TCC, Nuevo Siglo, Monte Cable, Praiamar y Korfield, quienes ya están autorizadas a ello por decreto del gobierno desde junio. Ahora todas están esperando al 1º de enero de 2023, cuando la aprobada Ley de Rendición de Cuentas entre en vigencia, para solicitar las licencias.

    Para ofrecer ese servicio, las empresas de televisión por abonados pueden arrendar la fibra óptica a Antel o hacer su propio cableado en su área de actuación. En Montevideo, Nuevo Siglo “está trabajando en ese sentido” y “estudiando todas las posibilidades”, afirmó Mandía, quien se excusa de hablar de números. Según Melo, las cifras requeridas en el interior están al alcance de las empresas “porque este despliegue es entre tres y cuatro veces más barato que el cable” coaxial. “Algunas tienen los recursos, otras podrán acceder a créditos, varias instituciones nos han ofrecido eso. No será problema”, aseguró, optimista.

    “Nuestra apuesta es tener licencias de Internet y que sea nuestro negocio principal, eso pasa en todo el mundo y es crucial para nosotros. Es un milagro que sigamos vivos, no existe una industria que mantenga el mismo modelo de negocios por 30 años”, afirmó el presidente de CUTA. El reciente ingreso de DirecTV a esta cámara, que con el 28% de la torta es el operador con más clientes de Uruguay, hace que esta organización “sea la más representativa del sector del país”, indicó Melo.

    DirecTV no es un cableoperador, ya que trabaja con satélite, al igual que Cablevisión (9% de los abonados) y Claro TV. La ley no menciona estas situaciones. Ahí será “discrecionalidad del Estado discutir cada caso”, teniendo el Poder Ejecutivo que “analizar y tomar decisiones” sobre si se les concede esta licencia o no, dijo en agosto el ministro de Industria, Omar Paganini, abriendo la puerta.

    “No estamos cerrados a la posibilidad de que en el futuro la compañía pueda sumar el servicio de Internet en Uruguay, siempre y cuando las autoridades lo permitan”, dijo Peirano a Búsqueda. Abrir la cancha a la competencia, aseguró el vocero de DirecTV, redundaría en una importante baja del costo del servicio: “El precio promedio de acceso en Uruguay (de banda ancha) está en torno a los 42 dólares, cuando por un servicio equivalente en México se pagan 18, en Colombia y Argentina 21, en Paraguay 22, en Brasil 26... Para mejorar la asequibilidad de los servicios todos esos países abrieron juego a la competencia”.

    Sin embargo, Gustavo Gómez duda de cuántas de esas empresas puedan afrontar el costo, apelando a la razón del artillero: “El problema no es tanto lo que se pueda hacer sino quiénes lo pueden hacer, ¿o tiene la misma posibilidad DirecTV que la compañía de cable de Mariscala?”. Las que no puedan reconvertirse, coinciden los consultados, van camino a desaparecer. “El sistema actual, como ‘agregador’ de señales externas, de películas o de series, sin producción propia que haga el diferencial, está liquidado. Así, de esa manera, está en peligro de extinción, como los videoclubes”, agregó el director de Observacom.

    Información Nacional
    2022-10-19T23:13:00