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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa empresa Conexión Ganadera ingresó su primer ganado a capitalización el 16 de setiembre de 1998, en un campo ubicado en la zona litoral del país, como respuesta a la situación complicada por la que pasaba la agricultura en esos momentos. Con el crecimiento del área agrícola de los últimos años y el desplazamiento de la ganadería a campos de menor productividad, debieron modificar su esquema de negocios adecuándose a la nueva realidad. Este año esperan generar una producción de 25.000 terneros, en un total de 35.000 há en campos criadores de Salto, Artigas, Tacuarembó, Rivera, Cerro Largo y en menor proporción en Florida, Treinta y Tres y Durazno.

Para alcanzar ese volumen total de producción, un 25% más que el año pasado, la empresa aplica un paquete tecnológico para mejorar los porcentajes de preñez y busca, además, capitalizar la realidad del mercado, que determina que hoy el valor de una vaca preñada para parir en primavera es un precio muy accesible, por lo que evalúa desprenderse de un vientre que cuesta volver a preñar y esperarlo, para comprar ya un vientre que va a parir en seguida. De esa forma aspira no sólo a mejorar su “estrategia productiva”, sino que desde el punto de vista comercial evalúa la posibilidad de tener una mayor cantidad de terneros por la misma cantidad de vacas.
El negocio de capitalización de ganado tuvo su “momento de oro” inmediatamente después de la aftosa, cuando los inversores en Conexión Ganadera alcanzaron rentas promedio del 40 % sobre el capital invertido, con picos incluso muy por encima, debido a la valorización del ganado entre los años 2004 y 2009.
Hoy las rentas se ubican en el entorno de 8% a 10%, las que ya, sin ser extraordinarias, se consideran atractivas, a tal punto que la empresa tiene una lista de espera con nuevos inversores. Basso explicó que “siempre hay una rotación porque nadie es inmortal”, pero dijo que el proceso de renovación requiere tiempo y que la idea es ir siempre alimentándolo con mayor crecimiento. “Tampoco queremos un crecimiento demasiado exponencial, porque eso le quitaría al negocio la seguridad que tiene”, dijo.