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Oji Holdings Corporation, una de las empresas líderes en la industria mundial de la pulpa de celulosa y el papel, decidió invertir en el mercado de campos de Uruguay, específicamente en la compra de 41.289 hectáreas por un monto de US$ 287.598.326, según pudo averiguar Agro de Búsqueda, con base en datos del Instituto Nacional de Colonización (INC) y consultas a operadores del sector.
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La firma procedente de Japón, que es propietaria de alrededor de 603.000 hectáreas de tierras forestadas distribuidas en varios países del mundo, ya recibió la autorización legal del Poder Ejecutivo para ser titular de inmuebles rurales, mediante una resolución fechada el 25 de abril y firmada por el presidente de la República, Luis Lacalle Pou, y el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos.
La ley 18.092 de 2007 establece que diferentes tipos de sociedades, cooperativas y asociaciones, podrán ser autorizadas por el Ejecutivo a tener la propiedad de inmuebles rurales o explotaciones agropecuarias.
La compraventa está prevista que se concrete mediante el pago de una sola cuota al momento de la firma de la escritura, y el monto total se distribuye en US$ 140 millones correspondiente al valor de la tierra y US$ 148 millones a los montes forestados, indican los registros del INC.
Oji, que tiene sede en Tokyo, figura entre las 10 empresas líderes en el área de la pulpa y el papel, con ingresos de US$ 12.200 millones en 2022 y unas 35.600 personas empleadas, según datos publicados en su sitio web y otros portales del sector.
La empresa nipona tiene campos forestados en seis países, entre los que se encuentran Brasil, donde es dueña de 250.000 hectáreas, y áreas de menores extensiones en Nueva Zelanda, Australia, Indonesia, Vietnam y otros países asiáticos.
Esa firma tiene además una planta de producción de celulosa y papel en estado de Minas Gerais, en el país norteño, y la mayor parte de sus plantaciones forestales son de eucaliptos.
Sociedad simplificada
Los campos que adquiere Oji en Uruguay comprenden una serie de padrones rurales ubicados en los departamentos de Rivera y Tacuarembó, según los datos de Colonización y detallados en la resolución presidencial mencionada.
La empresa japonesa opera en el mercado uruguayo como una sociedad por acciones simplificada (SAS), que es un tipo de sociedad comercial cuyo capital está representado por acciones nominativas o escriturales (no se prevén las acciones al portador) y le es aplicable la obligación de identificar a sus beneficiarios finales, según lo dispuesto por la normativa legal vigente.
El vendedor de las tierras a ser adquiridas por Oji Holdgins es una organización de gestión de inversiones forestales, conocida como TIMO (Timberland Investments Management Organization), con sede en Estados Unidos.
Esta inversión de capitales procedentes de Japón confirma el interés de inversores en el campo uruguayo.
Así como se dan este tipo de apuestas a invertir en el agro local, también se registran casos de salida de inversionistas, como lo ocurrido en 2023 con el grupo nipón NH Foods, que era propietario del frigorífico BPU, adquirido por la empresa brasileña Minerva, aunque en este caso se trata de un sector industrial agroexportador de carnes.
En los años recientes en el mercado de tierras hubo un movimiento significativo debido a algunas compraventas de grandes extensiones, principalmente por negocios entre fondos de inversión externos y en ciertos casos se trataron de operaciones impulsadas por la administradoras de ahorro previsional y otros grupos empresariales locales. En la mayoría de esas transacciones de campos abarcaron tierras con plantaciones forestales.
Operadores del mercado de inmuebles rurales distinguen la diferencia que hay entre compraventas de fondos que implican el cambio de propiedad de patrimonios de campos forestados, en lugar de otros negocios que tienen el objetivo diversificar producciones, especialmente la combinación de agricultura y ganadería.
En los primeros meses de este año hubo algunas operaciones de compraventa de campos que se destacan por montos y extensiones, como la reciente adquisición de tres campos, ubicados en Río Negro y Durazno, por US$ 100 millones, por parte de un fondo de inversión externo, según lo informó Agro de Búsqueda (N.º 25).
Entre otras transacciones de tierras destacadas de los primeros meses de 2024 figuran una de 2.853 hectáreas a US$ 11 millones por un grupo de padrones rurales ubicados en el departamento de Treinta y Tres; otra de 9.806 hectáreas por US$ 37,3 millones por un conjunto de padrones rurales del departamento de Cerro Largo; una de 2.254 hectáreas por US$ 8,7 millones por otro conjunto de padrones rurales en Cerro Largo; y una más de 1.786 hectáreas por US$ 6,9 millones que comprende algunos padrones rurales en Rivera, dos padrones en Salto y siete padrones en Tacuarembó (el boleto de reserva de estas últimas tres transacciones de tierras se firmó en octubre de 2023), conforme con los registros del INC.
En esa misma base de información figura el ingreso de una compraventa en febrero de este año, de un campo de 3.178 hectáreas por US$ 20,6 millones en Durazno, entre otras operaciones de inmuebles rurales.