El endeudamiento del agro en el Banco República (BROU) aumentó 19%, pasando de U$S 880 millones a unos U$S 1.044 millones, al comparar junio de 2014 con mayo de este año, y la cartera de créditos con “problemas potenciales” abarca 9% de los clientes y 12% del monto adeudado, según datos de esa institución bancaria.
“Los números no nos indican que dentro del banco tengamos un sector en crisis”, dijo la vicepresidenta del BROU, Sylvia Naveiro, al comparecer el miércoles 1º en la Comisión de Ganadería de la Cámara de Diputados.
La morosidad del agro en el Banco República era de 37% en 2005 y en la actualidad es de 2,71%, argumentó.
Debido a la caída de los precios de algunos productos del agro, principalmente de los lácteos y granos, y al impacto negativo del déficit de lluvias en la ganadería, los productores enfrentan dificultades para concretar el pago de sus obligaciones financieras y la compra de nuevos insumos.
“Tenemos herramientas financieras para los que no han podido cumplir o para los que precisan un plus para seguir con el incremento de producción que vienen teniendo, que es el caso de los productores lecheros”, dijo Naveiro en el Parlamento.
Sobre la oferta de financiamiento bancario para esa actividad, Naveiro comentó: “Por suerte, no estamos solos en el mercado: está la banca privada. ¿Por qué digo eso?, porque en 2005, la banca privada ni se acercaba al sector agropecuario, pero en la actualidad se ha vuelto muy atractivo y tenemos una fuerte competencia” con los bancos privados.
“Eso mejora las condiciones del crédito para todos: a los que estamos en competencia nos obliga a ser mejores y a los que quieren acceder al crédito se les generan más oportunidades”, valoró.
Pese a eso, la jerarca del banco señaló que “el sector viene cumpliendo”. El 80% de los clientes agropecuarios deben menos de US$ 100.000, según datos del BROU.
Explicó que “en los registros del BROU figuran 6.816 clientes, (pero) debo confesar que ese número es engañoso por cuanto que son 6.816 clientes que generan el saldo de la cartera de US$ 1.044 millones y podemos tener clientes que hayan cancelado su deuda anteayer y que no estén comprendidos aquí”. O sea que esto no quiere decir que la cartera agropecuaria solo tiene 6.816 clientes, agregó.
Señaló que los clientes del agro que son sujeto de crédito se califican como 2B, que son los que tienen capacidad de pago, y “es muy menor el rango de clientes que tenemos en las categorías 3, 4 y 5, que están constituidas por clientes con problemas potenciales”.
De acuerdo con los datos del BROU presentados en el Parlamento, son 629 clientes, que representan 9% del total y el monto de deuda en esas categorías suma U$S 89 millones, que significa el 12% del total.
El sector de la granja vegetal tiene una morosidad de 11,30% que se debe fundamentalmente a la producción de arándanos, que tenía buenas perspectivas y hasta ahora no se han concretado, argumentó.
Medidas y sectores
En el caso del cultivo de arroz los productores advirtieron que al 30 de junio quedarían impagas algunas deudas y el directorio del Banco República resolvió que paguen lo que puedan con su producción y otorgó un año de plazo para que cancelen el endeudamiento.
Ese sector “tiene restricciones que no ha podido levantar” como los costos de arrendamiento de tierras y la provisión de agua, indicó.
Las autoridades del banco informaron que para la lechería esa institución financiera decidió dar una asistencia especial de U$S 4,4 por litro de leche.
En cuanto al destino de ese financiamiento, la jerarca indicó que un porcentaje será para (la compra de) ración, otro para pagar deudas que ya tenga el productor por ración y otro de libre disponibilidad, porque obviamente hay muchas cuentas que el productor debe pagar; no todo son raciones. “Les damos un año de gracia para comenzar con el pago; después de ese año a los productores más grandes les establecemos el pago en ocho cuotas y a los más chicos, en doce cuotas”, detalló.
Como un efecto de la menor actividad agrícola en algunas zonas del territorio uruguayo, especialmente en regiones de suelos menos aptos para la agricultura donde tradicionalmente hubo un predominio de la ganadería, Naveiro planteó un panorama de “competencia entre rubros por campos que no fueron plantados por los agricultores”. En ese marco “el sector forestal se muestra muy atractivo y la ganadería compite nuevamente”, dijo.
Señaló que los productores comenzaron la siembra de cultivos de invierno (trigo y cebada) en un “área reducida por los malos precios y predicciones climáticas desalentadoras”. Técnicos agrícolas estiman que la superficie plantada con trigo este año se ubicará por debajo de las 400.000 hectáreas.
Para la ganadería y lechería “afortunadamente, el grano está barato, porque si la soja estuviera a U$S 540 la tonelada, este invierno hubiera sido más cruel”, señaló Naveiro.
Desde el punto de vista de la industria, las que utilizan materias primas provenientes de la producción agropecuaria con el BROU tienen un endeudamiento que asciende a U$S 461 millones, de los cuales U$S 75 millones corresponden a la industria forestal, U$S 60 millones a la lechera, U$S 54,5 millones a la lanera, U$S 53,5 millones a la citrícola y el resto se distribuye en otros sectores agroindustriales, indican los datos de ese banco estatal presentados en el Parlamento.
Muestran que la industria frigorífica acumula un endeudamiento de casi U$S 50 millones con el República.
La vicepresidenta de ese banco explicó el peso de algunas firmas en el monto adeudado. En la industria lanera hay una empresa que se presentó a concurso de acreedores: Lanasur; en la industria papelera hay una empresa “complicada, que está en la zona de Nueva Helvecia”, indicó en alusión a Fanapel.
Dijo que “en la industria pesquera, la morosidad del 90% responde casi exclusivamente a una sola empresa”. En el BROU ese sector tiene una deuda de U$S 39 millones, de los cuales U$S 31 millones corresponden a créditos morosos de la firma Fripur, según registros de la central de riesgos crediticios del Banco Central.
“Si sacáramos a estas empresas fuera de estos indicadores, la morosidad (de la cartera de industrias vinculadas al agro) no implicaría más de un 3%”, indicó. Y aclaró:“O sea que no nos preocupa desde el punto de vista de los sectores, pero sí desde el punto de vista de esas empresas en particular”.
Agro
2015-07-16T00:00:00
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