El proyecto de una planta regasificadora que surgió en 2013 y nunca llegó a concretarse aún sigue generando gastos para sus accionistas; en la actualidad casi 80% de la sociedad Gas Sayago está en manos de UTE y 20% en las de Ancap.
El proyecto de una planta regasificadora que surgió en 2013 y nunca llegó a concretarse aún sigue generando gastos para sus accionistas; en la actualidad casi 80% de la sociedad Gas Sayago está en manos de UTE y 20% en las de Ancap.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEnrique Peés Boz, director de UTE en representación del partido Cabildo Abierto, dijo a Búsqueda que Gas Sayago es “un barril sin fondo” y que “debería tener alguna consideración distinta al seguir poniendo dinero”. Agregó: “Si no hay dinero suficiente para afrontar las deudas, o el activo no es suficiente para afrontar el pasivo, bueno, se va a concurso, y eventualmente a la quiebra”, sugirió. “Desde mi modesto punto de vista, eso ya debió ocurrir allá en 2016, cuando Gas de France decidió retirarse y puso como multa US$ 100 millones”.
En una entrevista con Subrayado, de Canal 10, el secretario de la Presidencia de la República, Álvaro Delgado, dijo el lunes 26 que “Uruguay ya perdió US$ 160 millones en este megaproyecto de la regasificadora”, y agregó que además la empresa tiene “un juicio de contingencia por US$ 50 millones”. A esto se suma un gasto mensual de US$ 125.000 que la sociedad debe pagar a la Administración Nacional de Puertos por el usufructo de un predio de siete hectáreas y otro de US$ 700.000 que corresponde a la Dirección General Impositiva y a la Dirección de Aduanas, explicó Delgado. Pero antes de poder cerrar la empresa, UTE y Ancap deberían encargarse de la demolición de los pilotes que aún permanecen en la zona portuaria, en Santa Catalina. Esto tendría un costo de US$ 8 millones, indicó.