En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Llegó, limpió las playas, cantó y se fue. Bryan Adams visitó por tercera vez Montevideo y dio más que hablar por su compromiso ambiental (muy activo en las redes sociales, donde publicó imágenes juntando basura de la orilla capitalina) que por el concierto que ofreció el lunes 14 en el Antel Arena.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
El cantante, compositor y guitarrista canadiense llegó a Uruguay para presentar Shine a Light, su decimocuarto disco de estudio, que sirvió como excusa para interpretar de nuevo sus grandes éxitos. Casi a sus 60 años, Adams no será 18 ‘Till I die, como canta en su canción, pero aún está para dar un buen espectáculo arriba del escenario, con un repertorio que todos los presentes tenían guardado en su memoria. No faltó ninguna. Con la inconfundible potencia de su voz ronca (debe ser de los pocos artistas veteranos que mantiene su sonido vocal original), la catarata de clásicos y viejas glorias se hizo contagiosa y durante dos horas el estadio se transformó en una FM noventera donde solo faltó que Berch presentara los temas. Pero ninguno de los que fue a verlo asistió por sarcasmo, sino porque querían disfrutar de una noche de recuerdos.
Siempre acompañado desde las consolas por Jody Perpick, su sonidista desde hace cuarenta años (el mismo del verso Jimmy quit, Jody got married, de la canción Summer of 69), Adams ofreció un espectáculo correcto (corrió, gritó, rasgueó la guitarra con fuerza y ofreció su micrófono al público en más de una ocasión) y modesto en cuanto al despliegue visual (solo una pantalla grande detrás del escenario que desde lejos se veía poco) pero muy entretenido.