El 2022 será de “normalidad” y “realizaciones”, y la buena valoración del gobierno puede incidir en un referéndum parejo

escriben Santiago Sánchez y Martín Mocoroa 

Parado al lado de la vicepresidenta Beatriz Argimón en la barbacoa de la residencia de Suárez, ante decenas de legisladores de la coalición que lo escuchaban formados en una especie de semicírculo, el presidente Luis Lacalle Pou eligió romper el hielo rápidamente con un chiste en su discurso, que no se extendería por más de 20 minutos. “Soy consciente de que este año estamos todos, el año que viene un poco menos y el último será un asado familiar”, dijo, palabras más palabras menos.

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