En el momento más crítico del enfrentamiento con Argentina, en 2006, a raíz de la pastera Botnia, el Ejército realizó “ensayos con misiles tierra-tierra sobre la ribera uruguaya del río Uruguay”, según un libro sobre los gobiernos del Frente Amplio que se presentará el miércoles 13.
El trabajo del periodista Andrés Alsina editado por Fin de Siglo, titulado “Frente a Frente”, a cuyo contenido accedió Búsqueda, sostiene que cuando se realizaron los ejercicios “el público ni se enteró, pero sí los militares argentinos, claro”.
La afirmación está relacionada con el polémico anuncio que realizó Tabaré Vázquez en octubre de 2011 en el colegio Monte VI, cuando dijo que se manejó con seriedad la hipótesis de guerra con Argentina y reconoció haber pedido apoyo diplomático al gobierno estadounidense presidido por George W. Bush para neutralizar la amenaza.
“Un presidente tiene la obligación de plantearse todos los escenarios posibles que le puedan presentar ante un determinado problema. (...) Y yo me planteé todos los escenarios, desde que no pasara nada y al otro día nos levantáramos y estuviera solucionado el problema, hasta que hubiera un conflicto bélico”, relató.
Las afirmaciones de Vázquez en el colegio del Opus Dei provocaron duras críticas de la oposición y también desde el propio partido de gobierno.
Al año siguiente, en mayo de 2012, la ex ministra de Defensa Azucena Berrutti confirmó en parte las afirmaciones del presidente.
“¿Se manejó la posibilidad de un enfrentamiento bélico con Argentina?”, le preguntó el periodista Gerardo Tagliaferro durante una entrevista publicada por el semanario “Crónicas”.
“Bueno, partiendo de la base de una agresión de los argentinos supongo que me dice, no otra cosa. No le puedo especificar una reunión con esa agenda, pero era tema de conversación, sí. La situación era verdaderamente desconcertante”, fue la respuesta de Berrutti.
En noviembre de 2006 (Búsqueda Nº 1.383),Vázquez encargó al Ejército la guardia externa de Botnia, pero luego suspendió la medida a pedido de Buenos Aires y de la propia empresa finlandesa, aunque mantuvo el predio como “zona militar”.
La alerta de las Fuerzas Armadas se produjo luego de sendos informes de inteligencia policial y militar que alertaban acerca de posibles acciones desde el otro lado del Uruguay.
Algunos activistas contra la pastera habían manifestado que “puede aparecer un Bin Laden”, especulando con un ataque paramilitar.
Durante una reunión de alto nivel, el presidente dijo que no quería que se repitieran situaciones como el robo de miles de plantas de eucalipto del vivero de Botnia en Paysandú. En el lugar, los ladrones colocaron un cartel que decía: “No son invulnerables”.
En esos días, el diario argentino “Perfil” informó en base a fuentes de los servicios de inteligencia uruguayos, que el gobierno de Vázquez manejó posibles “sabotajes” a la planta de Botnia con participación de “ex carapintadas y ex combatientes de las Malvinas”.
La publicación informó también acerca de “infiltrados del SIDE (Servicio de Inteligencia y Defensa del Estado)” argentino en la obra.
Durante una marcha de protesta frente a la Embajada de Finlandia en Argentina, un activista de Gualeguaychú dijo haber recibido una oferta de apoyo: “Se me acercaron dos hombres con pinta de militares. Uno tendría unos 60 años y se identificó como retirado. El otro, de unos 40, era ex combatiente. (...) Me dijeron que la solución al conflicto debía ser drástica y contundente: tendría que caerse la torre, y me dijeron que podían conseguir un misil y toda la logística necesaria”, contó a “Perfil”.
Misiles orientales.
Algunos integrantes del Ministerio de Defensa uruguayo de la época y del Ejército consultadas esta semana por Búsqueda negaron que se hubieran realizado ejercicios con misiles en previsión de un ataque argentino.
Sin embargo, otros ex jerarcas militares reconocieron que el Arma de Infantería, que tiene unidades en el litoral, realiza cada año ejercicios que incluyen el empleo de misiles franceses Milan (Misil de Infantería Ligero Antitanque). El entrenamiento, que complementa el que se realiza con simuladores, tenía lugar en una estancia cerca de la represa de Palmar y no en la ribera del Uruguay, según aseguró a Búsqueda el ex comandante del Ejército Jorge Rosales.
En 1995, la Armada adquirió el más poderoso misil chino Flecha Roja 8. Al año siguiente, antes de hacer el primer disparo, se produjo un incendio de grandes dimensiones en el polígono de Abra de Castellanos (Lavalleja) cuando el Ejército disparó uno de sus Milan franceses (Búsqueda Nº 835 y 836).
A diferencia de los cohetes y cañones, los misiles tienen la particularidad de que luego de producido el disparo este se puede corregir de forma teledirigida. Los que disponía Uruguay en 2006, son una primera versión filoguiada (por medio de un hilo) cuyo alcance normal es de 1.000 metros.
En 2014, el portal infodefensa.com informó que el consorcio europeo MBDA ofreció cambiar los viejos misiles de la década de 1970 por una nueva versión de rango extendido que triplica el alcance, cuenta con mira infrarroja integrada y puede batir blancos con un blindaje superior, pero fuentes oficiales dijeron que la compra no se realizó por razones de presupuesto.
Además de los Milan de Infantería, el Arma de Artillería del Ejército cuenta también con lanzadores múltiples de cohetes de 122 mm de origen checo, que no son teledirigidos.
Fuentes de Inteligencia del Ejército indicaron a Búsqueda que a fines de 2006, la fuerza, al mando de Rosales, discrepó con el análisis de la Dirección Nacional de Inteligencia del Estado (Dinacie), que conducía la Armada, porque tenían informes propios que indicaban que sus colegas argentinos daban total tranquilidad respecto a eventuales acciones en territorio uruguayo.
Las mismas fuentes indicaron que el Ejército argentino recibió en esos días la orden del gobierno encabezado por Néstor Kirchner de realizar maniobras del Arma de Ingenieros en Entre Ríos con el objetivo de presionar a Uruguay. Por otra parte, un ex jerarca del gobierno uruguayo dijo a Búsqueda que si bien nunca se puede descartar la hipótesis militar, la comunicación entre la entonces ministra de Defensa Nilda Garré y su par uruguaya era “permanente”.
Información Nacional
2016-07-07T00:00:00
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