El Poder Ejecutivo y Shell avanzan en sus negociaciones para concretar la inversión que retome el plan de instalar una planta regasificadora.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLa petrolera multinacional está interesada en llevar adelante el proyecto y posicionarse como un “hub regional” desde Uruguay que funcione como distribuidor de gas natural licuado para toda América del Sur, dijo a Búsqueda una de las fuentes consultadas.
En primera instancia Shell fue la única interesada que se presentó a finales de noviembre al llamado vinculante convocado para la contratación de la capacidad de regasificación del buque y entregó una garantía de U$S 50 millones. Luego le manifestó al Poder Ejecutivo su interés en participar como socio estratégico.
En este momento la base de negociación entre el gobierno y la empresa está en que la sociedad que lleve adelante el proyecto sea un 80% de Shell, el restante 20% para Ancap y que UTE quede sin participación, dijeron a Búsqueda fuentes vinculadas a las tratativas.
Presidencia de la República es afín a esta opción, dijeron los informantes, pero la ministra de Industria, Carolina Cosse, insiste con que el Estado sea el socio mayoritario con el 51% del negocio y el restante 49% para la multinacional.
Mientras la negociación avanza, se acerca el plazo asumido en la etapa inicial del proyecto de regasificadora para dar una respuesta a la compañía japonesa Mitsui OSK Lines (MOL). La fecha límite para definir si hará uso de la opción del barco regasificador era fin de año, pero, según los informantes, se acordó una prórroga que da más tiempo al Poder Ejecutivo para delinear el futuro del emprendimiento.
La propuesta que tiene Shell implica cambiar el proyecto de dique de abrigo que manejaba la empresa Gas Sayago —la sociedad entre Ancap y UTE— durante la primera etapa de la fallida planta.
Para la multinacional, el costo de lo diseñado por Gas Sayago “era faraónico”. Si se toman en cuenta las modificaciones que pretende Shell, quedaría en duda la necesidad de comprar un barco del porte que fabrica MOL.
En el contrato original, MOL fabricaría el buque con capacidad regasificadora de hasta 15 millones de metros cúbicos de gas natural licuado por día, que alquilaría al entonces concesionario GNLS durante 15 años y otros cinco a Gas Sayago por un canon de U$S 14 millones por mes.
El interés de Shell en Uruguay tiene antecedentes en el Gasoducto Cruz del Sur, una empresa uruguaya integrada por compañías locales e internacionales, que conecta Montevideo con Buenos Aires. Uno de sus accionistas es Pan American Energy, que pertenece a Bridas, propiedad del argentino Alejandro Bulgheroni, y de Amoco, empresa cuyo dueño es Royal Dutch Shell.
Gasoducto Cruz del Sur atraviesa una compleja situación financiera que llevó a una asamblea extraordinaria celebrada el 30 de noviembre para resolver reducir el capital integrado de la sociedad. Estas reducciones operan de forma obligatoria cuando las pérdidas de una empresa insumen las reservas y el 50% del capital integrado.