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    jueves 13 de junio de 2024

    El comisionado penitenciario pide a la Justicia que cierre parte de la cárcel de Canelones por su “manifiesta inhabitabilidad”

    Juan Miguel Petit, el comisionado parlamentario penitenciario, presentó la semana pasada el informe preliminar sobre la situación de las cárceles uruguayas en 2022. El documento, que alerta sobre condiciones preocupantes en varias unidades de rehabilitación uruguayas, hace un particular énfasis en el módulo 2 de la prisión de Canelones. Según Petit, los 716 internos alojados allí están en “condiciones inaceptables para el nivel de desarrollo del Uruguay”, ya que se trata de un lugar “deteriorado ediliciamente, donde prácticamente no se accede a patio, sin equipo técnico y casi nulas actividades socioeducativas, donde los internos nada avanzan en un posible proceso de rehabilitación”.

    Debido a esta situación, el lunes 8 Petit presentó al Poder Judicial un recurso de habeas corpus correctivo con el cual pretende que se ordene al Ministerio del Interior y al Instituto Nacional de Rehabilitación (INR) a implementar un plan de mejoras en el módulo 2 que “asegure condiciones de habitabilidad que cumplan con la normativa nacional e internacional para el tratamiento de los reclusos”. El recurso, al que accedió Búsqueda, fue presentado ante el Juzgado Letrado de Ejecución y Vigilancia de Canelones de 2º turno.

    Entre otras cosas pide que se cierren las celdas 1 a 5 del sector C, uno de los cuatro sectores del módulo y en el cual viven los internos en situación de ser realojados o de egresar de la unidad. El comisionado penitenciario afirma que las personas privadas de libertad deben ser trasladadas del C por “su manifiesta inhabitabilidad e inadecuado funcionamiento”. Además, el reclamo pide a la Justicia asegurar que todos los internos del módulo tengan a la brevedad cama con colchón y frazada, que se realicen obras de mantenimiento y mejora de la red eléctrica y que se conforme un equipo técnico para la implementación de programas y actividades.

    Habilitado desde 2017 con el Código del Proceso Penal, el habeas corpus correctivo es el principal mecanismo del que dispone el comisionado parlamentario penitenciario para exigir cambios al Ministerio del Interior. Es la tercera vez que lo utiliza en el actual período de gobierno y la primera por situaciones de infraestructura.

    “El habeas corpus no es una cosa mágica a través de la cual el juez ordena realizar cambios y todo se soluciona. Hay que ser realistas, pero la experiencia indica que deja efectos duraderos, avances que se pueden consolidar, porque genera un nuevo escenario con la intervención del Poder Judicial. El Ministerio del Interior puede dialogar de otra manera con una propuesta concreta, que es el plan de mejoras que se pide al juez”, afirmó Petit a Búsqueda. “Es el último recurso que tenemos cuando una situación no logra mejorarse y es claro que requiere un esfuerzo potente de política pública. El plan que pedimos no es solo de algunas mejoras materiales, es un plan global con un programa integral de rehabilitación”, agregó.

    El martes 9, al día siguiente en que el mecanismo se activó ante la Justicia, Petit compartió con el ministro del Interior, Luis Alberto Heber, una actividad de egreso de policías en la cárcel de Santiago Vázquez. Allí el ministro valoró la medida tomada por el comisionado penitenciario. “Los habeas corpus son bien recibidos y esperemos que nos ayuden a poner los ladrillos que generen las condiciones humanas que nosotros merecemos en nuestro país. Se lo agradecemos. No está contra nosotros, está a favor nuestro cuando señala que hay instancias y hay lugares y hay localidades para mejorar”.

    Urgentemente

    Al igual que el de años anteriores, el informe preliminar de las cárceles uruguayas describe un panorama complejo ante el aumento de reclusos y la falta de contexto edilicio y social para rehabilitarlos. Sostiene que las realidades de varios espacios o unidades del sistema penitenciario, con cuadros de privación de libertad sin acceso a estándares mínimos de derechos humanos y oportunidades socioeducativas elementales, son muy preocupantes y algunas constituyen casos extremos de muy malas condiciones de convivencia y de nula rehabilitación. Aclara que, en general, la situación del sistema carcelario no responde en exclusivo a aspectos materiales sino a la falta de programas de intervención laboral y pedagógica.

    Al detenerse específicamente en la cárcel de Canelones, el documento menciona condiciones “extremas” en los llamados calabozos de tránsito o de pregreso del sector D del módulo 2, calabozos donde internos que esperan traslado “no salen ni al patio ni a la planchada común del sector y permanecen hacinados en sus celdas por más de 10 días”. En una visita realizada el 24 de abril, Petit constató que en el sector B había más de 200 internos y alrededor de 30 no tenían celda y dormían en el piso de la planchada interior; en las celdas, mientras tanto, tampoco había camas, solo una cucheta. “Si sumamos a ello las casi nulas actividades de rehabilitación, el deterioro general del lugar, el pésimo estado de duchas, saneamiento e instalaciones eléctricas, el hacinamiento de las celdas, la conclusión es muy dolorosa y en pocas palabras solo cabe decir que el sector debe ser o bien cerrado o reformado total y urgentemente”, argumenta.

    Información Nacional
    2023-05-10T22:11:00