Los largos debates parlamentarios por la Rendición de Cuentas suelen estar salpicados por discusiones que apenas bordean el núcleo de las cuestiones que se están analizando.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl lunes 26, durante la comparecencia del ministro de Educación y Cultura, Pablo da Silveira, en la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda, se dio uno de esos intercambios que terminan elevando la tensión en el ambiente.
La diputada frenteamplista Verónica Mato comenzó diciendo que no tenía pensado hacer uso de la palabra en la sesión con el ministro. Y luego agregó que cambió de opinión para hacer referencia a una columna de opinión de la diaria titulada Política de la tristeza: menos adolescentes y jóvenes en vínculo con la cultura. La diputada citó un tramo del artículo. “Hoy el gesto de la política pública es cancelar el encuentro como vía de acceso a la cultura y depositar en los sujetos toda la responsabilidad sobre sus trayectorias sociales (…). La política de la tristeza se impone como un modo de vaciamiento de la potencia de la acción social y educativa”.
Mato, quien además de parlamentaria es actriz y dramaturga, destacó lo “interesante” del planteo de la columna y lanzó sus dudas sobre las acciones de la política pública “frente a la situación de emergencia que vive el sector cultural y artístico”.
La intervención de la legisladora motivó una airada respuesta del ministro. “¿Vamos a caer en el simplismo y en el maniqueísmo de decir que de un lado están los que defienden la alegría y del otro los que defienden la tristeza?”, se preguntó. Y siguió: “¿Vamos a seguir diciendo que de un lado están los que defienden el encuentro y, de otro, los que defienden el desencuentro?”. Da Silveira opinó que así “no se ayuda ni a la República ni al debate público”’.
“Las diferencias entre nosotros no son de este tipo”, dijo.
El ministro continuó haciendo preguntas a los presentes en la comisión. “¿Alguien cree que alguna fuerza política tiene el monopolio de la defensa de la alegría, del encuentro, de la sensibilidad, de la justicia?”. Le preguntó específicamente a Mato si creía en la democracia. “¿Por qué cree en la rotación en el ejercicio de gobierno? Más bien deberían defender la dictadura de partido único si hay uno solo que defiende esos valores tan esenciales”, concluyó.