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    martes 04 de junio de 2024

    El gobierno de Milei impulsa “actualización” del Mercosur para eliminar “obstáculos al comercio” interno

    El embajador ante el Mercosur Alan Beraud dice que Argentina tiene como prioridad que el bloque acuerde con terceros, aunque aclara que hoy la negociación con China no está en la agenda

    El gobierno de Javier Milei ha dado señales positivas a Uruguay en varias áreas de la relación bilateral. Una de las más claras fue la decisión de autorizar el dragado del Puerto de Montevideo a una profundidad de 14 metros, un reclamo histórico que las autoridades argentinas siempre impidieron en el marco de la Comisión Administradora del Río de la Plata.

    En el ámbito del Mercosur, las novedades también parecen alineadas a los intereses de la administración de Luis Lacalle Pou, aunque quizás no por completo.

    El embajador argentino ante el bloque regional, Alan Beraud, dijo a Búsqueda que su país impulsa un aggiornamiento del Mercosur en varios aspectos. Una de las prioridades es eliminar “los obstáculos al comercio” interno y cumplir así con los tratados fundacionales. El diplomático, con una extensa carrera que incluyó destinos como la Unión Europea y Japón, dijo que su gobierno dio un ejemplo al derogar una ley que dificultaba el ingreso de neumáticos uruguayos.

    Argentina, según Beraud, también quiere dar impulso a las negociaciones comerciales del Mercosur con otros países. La prioridad es cerrar el acuerdo con la Unión Europea, aunque el tema está en un “impasse” por decisión de los europeos. El embajador dijo que han avanzado las negociaciones con Emiratos Árabes Unidos, algo que hasta hace poco estaba fuera del radar, y con el Acuerdo Europeo de Libre Comercio (EFTA, por sus siglas en inglés), que integran Noruega, Suiza, Islandia y Lichtenstein.

    Negociar con China no está en la agenda del Mercosur hoy, dijo Beraud. Esa posibilidad es una “decisión estratégica” que deben acordar los países. Consultado acerca del planteo de Uruguay de negociar acuerdos con terceros sin esperar a los tres socios del Mercosur, el diplomático dijo que ese tema está fuera de su alcance, pero añadió: “Toda la mecánica de relacionamiento externo está enfocado a los cuatro países trabajando en forma conjunta. Eso es lo que puedo decir hoy en día”.

    A continuación, un resumen de la entrevista que Beraud mantuvo con Búsqueda.

    —En la última edición de Dos Orillas , publicada por las dos embajadas argentinas acreditadas en Montevideo (una ante el gobierno y otra ante el Mercosur), usted escribió que “impulsan las normas, mecanismos y proyectos que consoliden la integración física y económica” del bloque regional. ¿Cómo están llevando adelante esa idea?

    —El gobierno argentino está proponiendo ahora una actualización para mejorar el funcionamiento. Siempre ha habido una cierta queja sobre que las cosas toman mucho mucho tiempo para generar y para concretar. Estamos buscando un proceso de aggiornamiento vinculado a todo lo que sea la normativa que no requiere incorporación legislativa, es decir, lo que requiere incorporación directamente por el Poder Ejecutivo. Estamos buscando un mecanismo que facilite y reduzca los tiempos y que de esa forma haga que los resultados lleguen más rápido a la incorporación en los cuatro países. También estamos evaluando la modificación de la gestión institucional para que tenga impacto en la situación de la gente de nuestros países.

    —¿En qué sentido?

    —Estamos trabajando sobre el Estatuto de la Ciudadanía del Mercosur, que ha sido presentado hace unos años por la delegación argentina y lo que estamos ahora tratando es ver cómo se puede profundizar, cómo se puede desarrollar. No es un mecanismo normativo, simplemente es de difusión y conocimiento para que la ciudadanía, nuestra población, tenga claro cuáles son los derechos que, como resultado del trabajo de estos 30 años de Mercosur, se han ido incorporando en su beneficio. Estamos tratando ahora de ver si se pueden desarrollar también nuevos derechos. El estatuto tiene 10 capítulos, desde la circulación de personas hasta la integración fronteriza, que son los más claros y los más evidentes. Pero también hay cooperación consular, hay acceso a la tramitación judicial sin necesidad de tener que hacer un depósito de garantía. Vamos incorporando el roaming, seguridad social, empleo… Son aspectos que impactan directamente en la ciudadanía y que por ahí se confunden con que el Mercosur es solo una discusión de aranceles y de acceso al mercado para bienes y para servicios. También están las personas y su movimiento y su disponibilidad.

    —El Mercosur no es solo comercial, pero esa parte es muy importante para los gobiernos. ¿Qué plantea Argentina en esa área?

    —La Argentina propone una actualización también en el área comercial. Estamos proponiendo una revisión de los obstáculos al comercio. O sea, cuáles son las medidas que están dentro de lo que es la mecánica Mercosur hoy, pero que cada uno de los países reconoce que en algún otro país eso constituye un obstáculo. Entonces, no es de autoidentificación, sino de identificación por las contrapartes: el que sufre o considera que existe un obstáculo, los plantea, los incorporamos en una lista para ver cómo los abordamos, cómo los superamos y cómo pasamos a tener un mecanismo mucho más fluido en lo comercial.

    —La discusión de las trabas arancelarias y paraarancelarias existe desde hace tiempo dentro del Mercosur.

    —Bueno, lo que estamos proponiendo es un grupo de trabajo dentro de la comisión de comercio del Mercosur, justamente para este proceso de identificación y de superación. Ese es el procedimiento. Hay una voluntad de parte del gobierno argentino de promover justamente la eliminación de esas trabas y que el comercio fluya como prevén los tratados. Es, al final, la ejecución efectiva de los tratados que están vigentes.

    —A Uruguay le suelen criticar la tasa consular de 3% que aplica a productos del Mercosur. ¿Es parte de esa lista?

    —Sí, eso es uno de los elementos. La Argentina derogó la ley sobre neumáticos, por ejemplo, que había provocado que llegaran casos ante el Tribunal Arbitral del Mercosur. Es una señal directa, efectiva, del camino a seguir para superar esas trabas. Entonces, dentro de la normativa ya se eliminó eso, se comunicó al tribunal, con sede en Asunción, para que a su vez se lo comunique al gobierno uruguayo y el gobierno uruguayo tenga que levantar las contramedidas que tenía aplicadas a este efecto. Con lo cual el gobierno uruguayo está en el proceso de eliminación de la medida. Es un ejemplo directo, práctico, efectivo de qué es lo que se busca: identifiquemos problemas y veamos cómo se resuelve. Creo que eso es una contribución importante al trabajo de integración directa del mercado y de comercio.

    —Las negociaciones externas del Mercosur son varias, con la Unión Europea, EFTA, Canadá, Corea, entre otras. Aunque cuando era candidato a presidente Milei era crítico con el bloque, el gobierno argentino ha dado señales de querer reimpulsar negociaciones comerciales. ¿Cuáles?

    —Sí, son distintos niveles. Unión Europea es una prioridad, queremos cerrar ese acuerdo. Es una prioridad para Mercosur, lo hemos dicho. En su última visita a la región, el negociador europeo destacó que hoy el problema está allá. Hoy la ventana de oportunidad la cerró la Unión Europea porque está en el proceso de elecciones parlamentarias para los parlamentarios europeos. Así que hay que esperar ese impasse dentro de la negociación y después sí retomar la negociación en el próximo marco de ventana de oportunidad que se va a abrir pos esas elecciones. Hubo una negociación en Buenos Aires también sobre EFTA, que va junto con la negociación de la Unión Europea. Se cerró y se completó el primer acuerdo efectivo amplio, que fue el de Singapur. Creemos que esto es una muestra del trabajo que se está haciendo.

    —Su canciller, Diana Mondino, planteó la necesidad de que el bloque se acerque a Japón.

    —Lo de Japón fue una reunión de diálogo, la quinta. No es una reunión de negociación, no es el lanzamiento de un proceso de negociación. Es la continuación de un diálogo que estaba bastante parado.

    —La negociación con Canadá parecía estar a buen ritmo hace unos años, pero salió un poco de la agenda, ¿no?

    —Bueno, lo que pasa es que se ha focalizado en la negociación del Mercosur con la Unión Europea y EFTA también. Las otras siguen estando en las agendas. Y ahora también hay avanzada una negociación con Emiratos Árabes Unidos que viene bastante rápida. Ese está en la agenda con un proceso de negociación vigente y con reuniones previstas en mayo.

    —¿Un acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y Emiratos Árabes Unidos?

    —Es un acuerdo básicamente de libre comercio, con las particularidades que tienen. Así como Singapur tiene sus particularidades como contraparte no agrícola, lo mismo pasa con el acceso al mercado de Emiratos: no es un productor agrícola y no tiene una contraparte que dificulte las negociaciones.

    —Si negocia accesos a productos agropecuarios del Mercosur, no van a acamparle agricultores en la puerta de la sede de gobierno, como pasa en Europa…

    —Exactamente. Esa es una visión distinta. Los contenidos son diferentes, pero también son importantes. Había una larga negociación con el Consejo del Golfo en su momento y eso derivó en la negociación con la Emiratos Árabes Unidos.

    —En Uruguay sigue habiendo interés de negociar con China, bilateral, y con el Mercosur. ¿Está en agenda?

    —China es importante, es un socio importante para todas las contrapartes del Mercosur. Para los cuatro, es uno de los socios importantes. El comercio con China es un elemento a conservar y a preservar. Y a incrementar también, por supuesto. Ahora, me preguntó si hay negociación, la respuesta es no.

    —Uruguay ha intentado traerlo a la mesa de discusión del Mercosur, pero eso todavía no ha convencido al resto de los socios.

    —Ahí hay que tomar una decisión importante, estratégica también, sobre cuáles son las prioridades que tiene el Mercosur y cuál es su proceso de negociación con sus socios.

    —¿Qué posición tiene el gobierno argentino con respecto a la posibilidad de que un país negocie de manera separada con un tercero, algo que Uruguay reivindica a nivel del Mercosur?

    —No es tema de mi competencia.

    —¿Pero cuál es la posición de su país?

    —Sobre el tema no opino. Pero lo que siempre se ha promovido es que la negociación es Mercosur, no son los países por sí mismos. Y en eso se está trabajando en toda la mecánica de relacionamiento externo. Toda la mecánica de relacionamiento externo está enfocada a los cuatro países trabajando en forma conjunta. Eso es lo que puedo decir hoy en día. Esa es la mecánica de trabajo.

    Contratapa
    2024-05-01T21:39:00