El 2018 fue otro año difícil para el mercado laboral. Se siguieron perdiendo puestos de trabajo y la fila de desocupados se hizo más larga, al tiempo que el poder adquisitivo de los salarios tuvo una mínima mejora.
Las reestructuras de personal en las empresas dieron más actividad a las consultoras en recursos humanos
El 2018 fue otro año difícil para el mercado laboral. Se siguieron perdiendo puestos de trabajo y la fila de desocupados se hizo más larga, al tiempo que el poder adquisitivo de los salarios tuvo una mínima mejora.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáLas consultoras de recursos humanos tuvieron un incremento en su actividad, pero no por el servicio de selección de personal sino de asesoramiento a las empresas en los procesos de reestructura y cese de empleados, el outplacement. Ejecutivos del sector consultados por Búsqueda creen que el mercado de trabajo se seguirá ajustando en 2019, aunque quizás a menor ritmo.
El 2018 cerró con el peor registro de desempleo desde 2007. Según los datos publicados el jueves 7 por el Instituto Nacional de Estadística, la tasa se ubicó en 8,3% en el promedio anual; eso significa que hubo cerca de 150.000 personas desocupadas, 8.000 más que en 2017, calculó Búsqueda. Dicho aumento se produjo porque si bien hubo menos personas buscando un puesto (la tasa de actividad bajó medio punto porcentual), los empleos disponibles en el mercado disminuyeron más (0,7 puntos).
Donde más aumentó el porcentaje de desempleados sobre la cantidad de personas que buscaron trabajo fue en Montevideo; alcanzó a 8,7%. En el interior del país se ubicó en 8,1%, siempre para el promedio del año.
Si bien desde las reclutadoras de personal se percibió una demanda constante de servicios de selección de trabajadores, interpretaron que eso respondió a la alta rotación en determinados puestos y la menor permanencia de algunas unidades de negocio.
Advierten que una serie de factores internos –como el costo de la mano de obra, el precio del metro cuadrado para instalar una oficina, la rigidez de las relaciones laborales y el clima de negocios— y externos –la situación económica de los vecinos— no pautan un panorama positivo hacia adelante.
“En la industria se nota muy fuerte la pérdida de empleos. Ese sector está muy golpeado, el agro también, se ve que se han achicado o cerrado empresas, y la tendencia para este año no es muy distinta”, dijo la gerenta general de Manpower Uruguay, Inés Arrospide.
Señaló que en las reuniones que a menudo mantienen con empresas que están evaluando el mejor lugar para instalarse, el país es visualizado como “muy caro”. Y añadió: “Hemos perdido competitividad, y eso nos hace perder con otros países, a veces estamos con problemas de escala, con la cantidad de personas bilingües, por ejemplo, pero últimamente nos dicen que es por un tema de precio, por el costo de la mano de obra y los alquileres”.
En un comparativo de costos de mano de obra Uruguay está más caro que Brasil, México, Perú, Bolivia, Paraguay, Ecuador y Colombia, por ejemplo, y apenas más barato que Argentina, comentó la ejecutiva de la consultora Manpower.
En la misma línea, el director de Advice, Federico Muttoni, se refirió a un escenario laboral de “incertidumbre y complejo” en 2019. A su juicio, el mercado “no va a crecer” sino que continuará “cayendo de a poquito”. Si bien estimó que está “tocando su piso”, acotó que “siempre hay margen para que las cosas caigan más”.
Analizó que las expectativas del empresariado son “bastante pesimistas”, lo que sumado al año electoral y a que persisten los problemas de competitividad y rigidez laboral, se enlentece la creación de nuevos puestos y de la inversión. “Desde hace mucho tiempo que se están creando menos empleos y esto es por una situación particular de Uruguay, que tiene que ponerse las pilas en serio y establecer herramientas para que las empresas generen empleo. Pasa por dar competitividad, otorgar buenos servicios públicos, costos adecuados de energía, dar una señal clara al empresario de que hay situaciones que van a cambiar. Pero la señal no llega y eso va en contra de la creación de empleo”, insistió.
También mencionó como otro problema el descalce entre la oferta y demanda de trabajadores en algunos rubros, por la falta de calificación y actualización permanente. Aseguró que hay un mercado laboral “paralelo” que es el de las tecnologías de la información y comunicación, la analítica de datos, de la transformación digital y el marketing digital, en el que el desempleo es casi cero y tiene muchas más oportunidades, de existir más cantidad de profesionales especializados en esas materias.