El sueño del pibe: de la pelota a las partituras

Con 200 alumnos, el Conservatorio Sur, enclavado en la casona del Cordón que perteneció a Pablo Ferrando, forma músicos, productores e ingenieros de sonido

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Nº 2132 - 22 al 28 de Julio de 2021

escribe Javier Alfonso

Un tetris. Así se puede describir con precisión la génesis y el desarrollo del Conservatorio Sur, escuela de música fundada en 2017 que se ha convertido en la principal institución orientada a la enseñanza de música popular en todo el país. El músico Gustavo Montemurro y el emprendedor Keoma Carreño se conocen de toda la vida por ser vecinos de cuadra. Montemurro es tecladista, arreglador y productor. Y de los fundamentales en la escena local. Solo alcanza mencionar su presencia en las bandas de Jaime Roos y Ruben Rada a lo largo y ancho de las últimas tres décadas. De hecho, hace varios años que es el cerebro y corazón de toda la producción de Rada. Carreño, nacido en 1994 y bautizado con un nombre indígena centroamericano, es hijo del exfutbolista Daniel Carreño, dato central en esta historia, pues el actual director técnico de Montevideo Wanderers y campeón del mundo con Nacional en 1988 es el inversionista del proyecto. Inversionista y mecenas, porque su aporte permitió armar algo que, a nivel privado, no existía en el país.

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