La profesión del futuro puede estar lejos de ser la computación. Hay otra actividad económica que también se ufana de tener desempleo cero, y que todavía demanda más personal y mejor calificado: el turismo.
La profesión del futuro puede estar lejos de ser la computación. Hay otra actividad económica que también se ufana de tener desempleo cero, y que todavía demanda más personal y mejor calificado: el turismo.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn vísperas de la temporada alta para la actividad de sol y playa con incertidumbre sobre el flujo de visitantes que llegarán en especial desde Argentina, empresarios del sector y directores de institutos concordaron en que aún hacen falta mozos que sepan cómo atender la mesa de un restaurante o personal que tenga experiencia en recibir a los huéspedes de un hotel. Y dicen que, aunque el rubro se transformó en la segunda actividad que más ingresos deja al país, todavía impera la mentalidad de que en turismo cualquiera puede trabajar.
“Estamos en un momento donde hay plena ocupación, pero se nos hace cuesta arriba conseguir mano de obra calificada. Porque están todos ocupados y hay gente para laborar pero sin capacitación. Entre los que salen formados hay muchos gerentes, pero falta mano de obra operativa, como mozos, personal de mantenimiento y mucamas. Ahí no hay nada”, dijo a Búsqueda Juan Martínez, de la Asociación de Hoteles y Restaurantes del Uruguay (AHRU).
Según datos del Ministerio de Turismo (MT), en 2012 el sector empleaba en forma directa a 96.928 personas (6% de los puestos disponibles en la economía).
En ese mismo año el rubro generó ingresos por U$S 2.056 millones, una cifra solo superada por la exportación de animales vivos y productos animales.
En 2011 los puestos laborales en el turismo alcanzaban 151.164, pero, según el MT, las cifras no son comparables por cambios en los criterios de clasificación introducidos por el Instituto Nacional de Estadística.
Del personal que en 2012 empleaba el sector, 40% trabajaba en restaurantes, bares y cantinas, 24% en transporte y 17% en alojamiento. La gran mayoría (76,4%) son dependientes.
“Los cursos no se adaptan a lo que precisamos. Los egresados salen con libros y sin experiencia. Muchas veces tenemos que replantearnos nuestro trabajo para que el egresado se adapte a la realidad de un restaurante cuando vienen 100 personas juntas y hay que sacarlas en hora. Ahí se ve la verdadera realidad en la gastronomía”, dijo a Búsqueda Andrés Sobrero, presidente de la Cámara Gastronómica de Colonia, donde funciona un instituto municipal de Hotelería y Gastronomía.
“Sería importante lograr que los institutos, como el de Colonia que trabaja muy bien, tengan convenio con las cámaras para hacer pasantías. Para que puedan verdaderamente nutrirse del movimiento del día a día de un restaurante y de un hotel”, agregó.
Lo que más hace falta —concuerdan operadores— no son gerentes de hoteles, sino personal que trabaje en los escalones más bajos de la cadena. Y que aun así tenga calificación.
“Todavía hace mucha falta personal calificado. Hacen falta recepcionistas con idiomas y mozos calificados que quieran hacer carrera junto a los cargos gerenciales. También es necesario que las empresas entiendan que ellas mismas deben brindar capacitación a su propio personal; a pesar de las exoneraciones tributarias con las que cuentan, pocas lo hacen”, comentó Remo Monzeglio, director del politécnico de Montevideo del Instituto Técnico Hotelero del Uruguay.
En ese instituto se inscriben anualmente 300 estudiantes que se emplean rápidamente, incluso antes de su egreso. “Nuestros estudiantes enseguida consiguen un trabajo que les permite tener una especie de formación dual, estudio y trabajo al mismo tiempo”, añadió.
Para él, si bien todavía impera la mentalidad de que el rubro turístico es uno en el que cualquiera puede desempeñarse, “mientras que alguien no calificado solo tiene un trabajo, alguien que se capacita está empezando una carrera que lo puede llevar a ocupar cargos de jerarquía en hoteles y restaurantes de cualquier país”.
En el Instituto de Formación del Plata, con sede en Montevideo y también especializado en Hotelería y Gastronomía, hubo este año un aumento de 30% en las consultas por las tecnicaturas vinculadas al turismo así como un aumento de 22% en la cantidad de egresados.
“La gente se está entusiasmando más. Tenemos una inserción casi total. Sin terminar la carrera les ofrecen constantemente trabajo. Uruguay está gestando un proceso de profesionalización hace tiempo y se está adaptando a las nuevas necesidades. Proyectamos que el próximo año también se incremente el porcentaje de egresados”, dijo Denise Darracq, del consejo director del instituto.
“Cuando se mueve la industria se mueve toda, no solo los hoteles internacionales y los cinco estrellas. Como facilitadores del mercado hemos readaptado la currícula teniendo en cuenta las necesidades de los empresarios, pero también haciéndoles entender que hoy una persona que se quiere dedicar al rubro de hotelería puede comenzar con tareas sencillas pero tiene que aprovechar sus años de formación en algo que le permita luego hacer una carrera en las empresas”, agregó Darracq. Este año el Instituto de Formación del Plata firmó un convenio con la Universidad de Montevideo para que sus egresados puedan continuar allí los estudios.
Esta semana la AHRU suscribió un acuerdo con la Asociación Argentina de Turismo para armar un plan de capacitación online. Se trata de un curso sin costo vía Internet y presencial que comenzará a ser difundido entre los hoteles locales después del verano, adelantaron desde la entidad uruguaya a Búsqueda.
Como parte de la oferta académica, este año la Universidad Católica abrió una Cátedra de Turismo, además de la carrera de Dirección de Empresas Turísticas que mantiene. También la Universidad del Trabajo del Uruguay cuenta con una Escuela Superior de Gastronomía y Hotelería, así como la Universidad de la República mantiene su Licenciatura en Turismo con sede en Maldonado. Además, dentro de la rama de bachilleratos tecnológicos se ofrece la orientación en Turismo en institutos públicos y privados del país.
“Como suele ocurrir, cuando hay un crecimiento de la actividad, hay una mejora de la infraestructura y de la oferta. Lo que va más rezagada es la oferta académica” dijo a Búsqueda el subsecretario del MT, Antonio Carámbula. “Por eso está bueno tener oferta a nivel de bachillerato. Porque el turismo es de las actividades económicas que capta a personas de baja calificación y sobre todo a jóvenes y mujeres. Percibimos cada vez más turistas y con un gasto más importante, que requieren más servicios también”, añadió. Según ese jerarca, el turismo en ese punto “hace una contribución importante a la generación de empleo. Tenemos la ventaja de la calidez de nuestra gente, pero no alcanza. Apostamos a la profesionalización”.