Uruguay perdió 2,5 millones de hectáreas de pastizales naturales entre 1985 y 2022, y como contraparte, la superficie ocupada con plantaciones forestales aumentó 750% (1,1 millones de hectáreas) y la agricultura aumentó 42% (1,3 millones de hectáreas) respecto al inicio del período estudiado, según datos de la plataforma MapBiomas.
Retroceso
Las transiciones ocurridas entre las principales clases de uso y cobertura para el período 1985 y 2022 muestran un “claro retroceso” en la vegetación natural (pastizal, pantano o pastizal inundable, vegetación natural leñosa) y un aumento en la superficie de usos antrópicos (agricultura o pastura, forestación). Así lo plantearon los técnicos, al analizar que la pérdida de vegetación natural fue de 13,6% en las últimas cuatro décadas.
Respecto a la evolución de los cambios en el uso y cobertura en las distintas regiones geomorfológicas del país, consideraron que “la pérdida de pastizales naturales no fue homogénea”.
En la Cuenca Sedimentaria del Oeste, ubicada en el litoral y parte de los departamentos de Colonia, Soriano, Río Negro, Paysandú, Salto y Artigas, y en las sierras del este, la pérdida de pastizal natural fue del 14,1%, y 14,3%, respectivamente, sobre todo a expensas de plantaciones forestales, señalaron los tecnicos.
Detallaron que en la cuenca sedimentaria Gondwánica, comprendida en los departamentos de Cerro Largo, Rivera y Tacuarembó, se perdió un 22,7% de pastizal natural respecto a 1985, y esta pérdida ocurrió por el reemplazo con plantaciones forestales, agricultura y pasturas implantadas.
En tanto que en el escudo cristalino, ubicado en departamentos de Colonia, Flores y San José, se perdió el 21,9% de vegetación natural, fundamentalmente a expensas del avance de la agricultura y pasturas implantadas, según datos de MapBiomas.
Muestran que la cuesta basáltica, que va desde Artigas hasta Durazno, cruzando Salto y otras zonas, es la región que “concentra la mayor proporción de pastizales naturales, con casi el 84% de su superficie”.
Tanto el graben de la laguna Merín como el graben del río Santa Lucía presentan un “gran” desarrollo del área con agricultura y/o pasturas implantadas, pero este avance ocurrió fundamentalmente antes del período considerado, indican.
En la plataforma puede observarse que el graben del Santa Lucía presenta un aumento notable del área sin vegetación (52%), “asociado a la expansión del área urbana fundamentalmente en la zona metropolitana”, informaron.
Valores
Los pastizales son uno de los principales ecosistemas del mundo y cubren cerca de un tercio de la superficie terrestre, indicaron.
Consideraron que los pastizales naturales gestionados extensivamente son reconocidos mundialmente por su “alta biodiversidad” y sus “valores sociales y culturales”.
En Sudamérica los pastizales naturales han sido tradicionalmente utilizados para la producción ganadera, y “la ganadería sobre campo natural es un caso único en el que la producción animal y la conservación de la biodiversidad integran sistemas de producción y sostenibilidad ambiental de manera equilibrada”, plantearon.
“El Bioma Pampa Sudamericano es uno de los biomas menos protegidos y más amenazados del continente, precisamente por los altos índices de transformación en la cobertura y uso del suelo y los bajos niveles de conservación de sus ecosistemas naturales”, advirtieron. Acotaron que, “sin embargo, muchas veces se desconoce el valor que tiene conservar estos sistemas naturales para la integridad ecosistémica”.
Además de tener un “alto valor de conservación y apoyar la producción de alimentos, los pastizales han sido el sustento a las familias ganaderas uruguayas durante muchas generaciones”, sostuvieron.
La reducción en la superficie de pastizales tiene impactos negativos en procesos ecológicos a escala de paisaje (como la polinización), regional (regulación del agua, recreación y otros) y global (regulación del clima y otros).
Proyecto de campo natural
En 2023 ingresó un proyecto de ley al Parlamento uruguayo, que tiene como principal objetivo la conservación productiva de los pastizales naturales, y propone declarar de interés general la preservación y conservación del campo natural, y la promoción de políticas de manejo sostenibles del pastoreo y otros usos.
“La ley de preservación del campo natural ayudaría a impulsar la protección y restauración voluntaria de los ecosistemas de pastizales, así como los medios de subsistencia y la vida silvestre que dependen de ellos, mediante la creación de un programa basado en incentivos, e impulsado por los productores para conservar estos entornos que hoy están en peligro”, plantearon los técnicos.
Y consideraron que los datos proporcionados por la iniciativa MapBiomas Uruguay son elementos “clave” en esa propuesta legislativa.
Red y abanico
MapBiomas Uruguay está conformado por una red colaborativa de expertos del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), las facultades de Agronomía y de Ciencias de la Universidad de la República, y el Ministerio de Ambiente.
Forma parte de la red trinacional MapBiomas Pampa, y la coordinación e intercambio con instituciones de Brasil y Argentina “garantiza una coherencia regional” para el mapeo de los cambios en el uso y cobertura del suelo en toda la ecorregión de los Pastizales del Río de la Plata, indicaron los técnicos.
El mapeo anual de uso y cobertura se realiza mediante el análisis de imágenes satelitales de la colección Landsat. El procesamiento de la información satelital se realiza en la nube, utilizando algoritmos de inteligencia artificial, desde la plataforma Google Earth Engine, explicaron.
Destacaron que el uso de estos datos cubre un abanico grande y polifacético de posibilidades. Entre otros usos, la información georreferenciada de los cambios en el uso y cobertura del suelo sirven para estudiar el impacto ambiental y cuantificar la provisión de servicios ecosistémicos a escala regional.
Estos datos pueden ser empleados para evaluar las consecuencias ambientales de la transformación de ecosistemas naturales en ecosistemas antrópicos. “Entender la dinámica de los cambios en el uso y cobertura del suelo permite, junto al estudio de las tendencias y de las causas que determinan estos cambios, plantear escenarios futuros, bajo el supuesto de que lo ocurrido se mantendrá en el tiempo”, argumentaron.