Agro de Búsqueda pudo saber que ese campo, hasta que se escriture la operación, es propiedad de un empresario argentino que lo había adquirido al grupo francoargentino Campos Orientales, empresa que operó más de 35.000 hectáreas en Uruguay entre 2004 y 2014, cuando definió un proceso de desinversión en el país.
Según pudo saber Agro de Búsqueda, se trata de un grupo inversor con experiencia en el sector agropecuario y que se caracteriza por la apuesta al desarrollo personal de su capital humano, a la sustentabilidad de los recursos y al compromiso con las comunidades donde opera.
Otros negocios
Desde la recta final de 2023 y en el inicio de 2024 el mercado de compraventa de tierras registró un intenso movimiento, considerando que en octubre de 2023, según pudo saber Agro de Búsqueda, la empresa agrícola-ganadera Austrey SA, de Durazno, adquirió en ese departamento 7.525 hectáreas, por un monto de US$ 44,6 millones.
En este caso se trata de un establecimiento donde se realiza ganadería, agricultura y forestación, y que pertenecía a una de las tradicionales familias ganaderas de Uruguay.
Al analizar los principales negocios que se incluyen en los registros del INC se observa que en Río Negro se vendió un establecimiento de 2.258 hectáreas por US$ 11,3 millones, y que en en enero –en ese mismo departamento– se registró la compraventa de un predio de 1.569 hectáreas por US$ 4,8 millones.
En febrero, cerca de Vichadero, en Rivera, se vendió un establecimiento de 11.400 hectáreas por US$ 39,3 millones. En marzo ingresaron algunas operaciones de compraventa de campos, entre las que figura una de 2.853 hectáreas a US$ 11 millones, por un grupo de padrones rurales ubicados en Treinta y Tres.
En ese mismo mes ingresó un negocio de 9.806 hectáreas por US$ 37,3 millones, por un conjunto de padrones rurales en Cerro Largo; otra de 2.254 hectáreas por US$ 8,7 millones, por otro conjunto de padrones rurales en el mismo departamento; y una más de 1.786 hectáreas, por US$ 6,9 millones, que comprende algunos padrones rurales en Rivera, dos padrones en Salto y siete padrones en Tacuarembó. El boleto de reserva de estas últimas tres transacciones de tierras se firmó en octubre de 2023, indican.
El mercado en 2023
Durante el año 2023 se realizaron 1.437 operaciones de compraventa de tierras para uso agropecuario, superando las 238.000 hectáreas, área que disminuyó 18% respecto al año anterior, informó recientemente la Dirección de Estadísticas Agropecuarias (DIEA), del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP).
El monto total de las operaciones durante el pasado año superó los US$ 901 millones, resultando en un precio promedio de US$ 3.783 por hectárea, aumentando en un punto porcentual el valor alcanzado en 2022 (US$ 3.741 por hectárea).
El segundo semestre registró un 50% más de área comercializada si lo comparamos con el primero (de 95.000 a más de 142.000 hectáreas).
Los departamentos con mayor superficie operada fueron: Rocha, Tacuarembó y Lavalleja, acumulando casi 69.000 hectáreas (29% del área comercializada en el período), por US$ 226 millones, 25% del monto total.
Colonia, Soriano y San José, con promedios por hectárea de US$ 8.437, US$ 7.356 y US$ 5.564, respectivamente, fueron los que obtuvieron los precios promedios más altos. En el otro extremo el precio medio más bajo correspondió al departamento de Artigas, con US$ 1.993 por hectárea.
La comercialización de tierras según su escala muestra, como es habitual, que aquellos inmuebles rurales de entre 10 y 100 hectáreas concentran el mayor número de operaciones (70% del total) y el 16% de la superficie total transada. En el otro extremo, el 1% de las operaciones –las mayores a 2.000 hectáreas– explicaron el 27%, tanto de la superficie vendida como del monto total operado.
Al analizar las transacciones por el precio de venta, DIEA destacó para el año 2023 que los valores entre US$ 3.001 y 4.000 por hectárea explican 18% de las operaciones y el 27% de la superficie.
El 26% del área vendida el año pasado, unas 62.000 hectáreas, se comercializó en la escala de Coneat de 60 a 80, alcanzando un precio promedio de US$ 3.167 por hectárea. Y el 68% de la superficie vendida tenía un índice Coneat promedio menor a 100.
Con la información de 2023 DIEA completó 24 años ininterrumpidos de su serie “Precio de la Tierra”. En ese período se registraron 44.162 operaciones, por un total de 9,5 millones de hectáreas. Los precios medios de dicho registro oscilaron entre US$ 386 por hectárea en 2002 y US$ 3.934 por hectárea en 2014.
El precio medio anual de la hectárea aumentó ininterrumpidamente entre 2003 y 2014, para luego generar leves fluctuaciones, tanto a la baja como al alza. El precio medio alcanzado en 2023 fue el segundo más alto desde que DIEA analiza el indicador.
Allí se evidencian tres períodos teniendo en cuenta la superficie comercializada: alta (2003 a 2008), con precios en aumento; medio (2009 a 2013), también con precios al alza; y baja (2014 a 2022), con valores fluctuantes.
Análisis de los operadores
El empresario Gerardo Zambrano, director de Zambrano & Cía, dijo a Agro de Búsqueda que el mercado “está en un buen momento”, con interés deinversores locales y del exterior. “Hemos visto operaciones importantes, interesantes, por campos forestales y también agrícolas, aunque de estos últimos no hay mucha oferta”, comentó.
El intermediario destacó que el principal argumento de los inversores extranjeros es la seguridad jurídica del Uruguay, la tranquilidad que ofrece el país, pero también analizan la inversión en función de la productividad y rentabilidad del negocio. “Una rentabilidad razonable, del 3%, es los que pide el inversor, dependiendo del rubro”, señaló.
Por otra parte, admitió que las limitantes de Uruguay son las rentabilidades ajustadas, el tipo de cambio, los altos costos y la burocracia estatal.
Federico Hareau, socio de Gorlero & Cía, también sostuvo que “los inversores buscan refugio, estabilidad”. Analizó que “estamos en un momento en que el número del campo es mucho más complejo, con la soja a US$ 400 por tonelada y el tipo de cambio es complicado”. Sin embargo, “hay mucho movimiento de inversores locales y extranjeros en Uruguay, que buscan estabilidad, refugio y saber que su capital está bien cuidado. Esto que ofrece Uruguay no lo podemos perder nunca”, dijo.
Por su parte, Carlos Bachino, consignatario de Rocha, informó a Agro de Búsqueda que “desde hace un año y medio se ha dinamizado bastante el mercado en el este y noreste. Agregó que “hay un piso de valores, que ronda los US$ 3.500 por hectárea, campos que hace cuatro o cinco años se vendían US$ 1.800 o US$ 1.900”.
Informó que “vinieron importantes capitales a invertir”. Señaló que “se observa una especie de colocación financiera. El inversor se asegura un retorno de la inversión por varios años, compra el bien pero además se establece que quede un arrendador para asegurar el retorno de su inversión”.
A modo de referencia, dijo que los campos ganaderos, con parte inundable, “tienen pisos de precio de US$ 3.300; de US$ 3.800 a US$ 4.000 cotizan los campos ganaderos con aptitud arrocera, pero que no tengan problemas o riesgos de inundación; y que en la zona de Alférez los campos cotizan de US$ 4.300 a US$ 4.800 por hectárea”.
El consignatario Carlos Martín Correa, socio del escritorio Correa & San Román, ubicado en Salto, dijo que “han aparecido campos en venta que antes no aparecían, quizás tentados por los valores”. Agregó que “no se han concretado muchos negocios, sino más bien puntuales” y que el interés se concentra en los campos con mayor potencial agrícola, de mejores suelos.
Sobre los campos ganaderos dijo que “hay interés” y más oferta, pero que a los precios que pretenden los vendedores no se cierran negocios. “El año pasado hemos concretado negocios importantes, pero este año no hemos logrado juntar las puntas”, comentó.