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    jueves 20 de junio de 2024

    Frigoríficos colocan un contenedor en Europa “más de US$ 1.000 más barato” que desde Brasil, dice TCP

    El comunicado emitido por la Unión de Exportadores del Uruguay (UEU) rechazando la suba de tarifas por parte de Terminal Cuenca del Plata (TCP) “no hace honor a la verdad sobre lo que estaba sucediendo” y tampoco “sobre el rol del puerto de Montevideo y el impacto que tienen las tarifas de TCP en toda la cadena de costos logísticos que tienen los exportadores en el Uruguay”, dijo a Agro de Búsqueda el gerente de Relaciones Institucionales de TCP, Fernando Correa.

    “A esto lo hemos reiterado en muchas oportunidades, hemos tenido infinidad de reuniones con la UEU, tenemos muy buena relación a pesar de esta diferencia que es puntual. Pero creemos que se nos trata injustamente y se hacen adjetivaciones injustas contra la terminal, porque las tarifas son las más baratas de la región”, aseguró.

    Según Correa, la UEU está brindando información que “no es correcta”, porque “no son comparables, pedimos la fuente del dato, como se construye, qué tipo de servicios están detrás de los precios que están comparando, pero no hemos accedido a eso”.

    Afirmó que para validar un estudio “hay que ver las variables dentro de la cadena, para que los precios puedan ser comparables y eso no ha sido así. No se puede cargar contra TCP, que solo es el 3% del total de costos logísticos que tiene una exportación, la responsabilidad de la pérdida de competitividad de las exportaciones uruguayas”.

    Para Correa desde la UEU se busca generar “otra agenda” detrás del comunicado (ver página 4), como “la creación de una reguladora portuaria” en el marco de un proyecto de ley, y “esta situación le resulta propicia para buscar una segunda agenda” alternativa. “Vamos a opinar de la agenda de la UEU, pero está claro” que el propósito es otro y “se utiliza a TCP y esta situación coyuntural como medio”, enfatizó.

    Consultado sobre la visión que tiene TCP sobre ese proyecto de ley, el ejecutivo dijo que “la Administración Nacional de Puertos (ANP) es el ente regulador, por potestades que tiene en el marco de la Ley de puertos. No es juez y parte”. ANP es el “dueño” del puerto y “es juez y parte para todos”, para los permisarios, para los concesionarios y para los usuarios”.

    Además, sostuvo que “es el regulador”, por lo cual “no debería ser necesario generar otra estructura administrativa cuando ya existe. Tal vez el camino debería ser fortalecer el área de control de ANP. Nadie desconoce que tiene que haber un ente regulador que controle la actividad portuaria, y de hecho todos estamos sujetos a la normativa de la Ley de puertos y los decretos que la reglamentan”, acotó.

    Los costos

    La UEU afirma que el costo en TCP para exportar un contenedor es de US$ 324, mientras en Río Grande (Brasil) o San Antonio (Chile) es de US$ 80, a lo que Correa respondió que “sobre esas cosas discrepamos, porque no sabemos qué estamos comparando”.

    Dijo que para que las variables puedan ser comparables “tenemos que analizar las cadenas o ver los servicios”. Detalló que en las terminales “prestamos servicios a las importaciones, exportaciones y tránsitos. También se brindan algunos servicios al buque. En lo que la terminal le cobra al buque se incorpora lo que se llama costos escala, donde ingresa el muellaje, lo que le paga el buque al puerto por el canal de acceso, remolcadoras y demás. Esos costos están involucrados en el costo escala que van a estar incorporados en el valor del flete que asumirá el operador de comercio exterior”. Por lo cual, “la composición de ese mix de gastos locales es lo que se debe discernir para comparar”, afirmó.

    La UEU en su estudio “llega al punto de poner que hay terminales” donde “el exportador paga cero”. “Si alguien me puede decir que hay una en el mundo que trabaja gratis…” (sonríe). Correa aseguró que “estamos dispuestos a colaborar y si hay cosas para mejorar lo vamos a reconocer, pero lo que no se puede es tomar un valor y decir que el puerto de Montevideo es cuatro veces más caro, rotundamente no”, recalcó.

    Planteó, a modo de ejemplo, que “la cadena, al poner un contenedor desde Montevideo al puerto de Hamburgo (Alemania), muestra que el exportador uruguayo lo coloca mucho más barato que un exportador brasileño”. Correa dijo que un frigorífico uruguayo, con todos los costos incluidos, coloca un contenedor refrigerado más de US$ 1.000 más barato que un frigorífico brasileño”, con lo cual “nadie puede mostrar que el puerto de Montevideo es cuatro veces más caro que su competidor Río Grande (Brasil), porque no es verdad”.

    Luego se preguntó cuáles son las ineficiencias que hay en esa cadena y respondió: “eso es lo que tendremos que ver. Podemos ser mejores en los distintos eslabones, por supuesto, pero la afirmación de que Montevideo es cuatro veces más caro que Río Grande es absolutamente falsa. Pero si no me muestran cuáles son los servicios que componen esos US$ 80 versus los servicios de TCP, y cómo está compuesto lo que paga el importador y exportador brasileño en el costo escala que está incorporado en el flete, es muy difícil ponerse de acuerdo”.

    Correa reclamó que la UEU muestre la fuente de sus datos de costos portuarios. Foto: Agro de Búsqueda

    Dijo que lo otro que le llama la atención es que “se utilizan dos puertos que no tienen nada que ver”. Río Grande “compite con Montevideo por el trasbordo y tenemos una zona de influencia de producción, que se puede asimilar a la producción uruguaya, pero ¿por qué no San Antonio? ¿por qué no Valparaíso, Buenos Aires, Itajaí, Navegantes o San Francisco do Sul?”, planteó.

    Sostuvo que “esta negativa de mostrar la fuente de los datos, como están compuestos, de dónde surgen los valores, qué cantidad de fuentes se toman, el valor estadístico, eso es lo que nosotros estamos dispuestos a discutir”.

    Agregó que “la UEU hasta ahora no lo ha hecho y desde 2019 viene insistiendo con ese tipo de estudios y se guarda los datos. Simplemente muestra los resultados, y para nosotros hay una intencionalidad que tiene otros objetivos”, como “buscar una agenda para influenciar en la fijación de precios de determinados servicios y eso para mí es cuestionable”. Por eso, consideró que “es muy importante analizar la cadena y ver finalmente con qué competitividad llega el contenedor al puerto de destino versus sus competidores de producción”.

    Evolución de las tarifas

    TCP anunció una suba de 13% para las exportaciones y de 17% para el resto de las tarifas. El ejecutivo dijo que “antes del aumento TCP estaba 36% más abajo que los costos de Montecon, hoy estamos 22% abajo. A un exportador le es más económico exportar por TCP que exportar por Montecon”.

    Correa señaló que “el último aumento que TCP realizó fue en 2017 y surgió producto del conflicto que teníamos en el puerto, que derivó en el arbitraje internacional, y luego en el acuerdo” con el actual gobierno.

    En ese momento “TCP estaba perdiendo mucha carga, al punto que llegó al 30% del mercado, producto de los cambios unilaterales en las áreas públicas y se instaló de hecho una terminal de contenedores sin tener concesión, ni inversiones y TCP estaba pagando multas”, recordó.

    Agregó que “después se fue corrigiendo porque TCP comenzó a incrementar los volúmenes y no hubo aumentos. Hasta este año TCP no hizo ninguna corrección al alza”.

    También recordó que en la negociación por la concesión se asumió el compromiso de una rebaja sustancial a los exportadores, que se logró en dos etapas: “una inmediata a la firma del acuerdo y la segunda cuando se alcanzara un determinado volumen de contenedores de comercio exterior. El 1° de enero de 2022 quedó efectivo el total de las rebajas”.

    El gerente de Relaciones Institucionales de TCP aclaró que “la rebaja total no es de 26% como marca la UEU, sino de 30,1% en promedio, porque hubo tarifas que bajaron 64%, como la de los contenedores refrigerados para la carne, otras bajaron 12%, pero no se por qué la UEU no dice que bajó el costo de los contenedores refrigerados”.

    El por qué del actual incremento

    Con el acuerdo se aplicó la rebaja y comenzó el proyecto de expansión de la terminal que implica una inversión total de US$ 600 millones. Durante el año 2021 y 2022 empezó la ejecución del proyecto ejecutivo con la licitación internacional, las consultas con las instituciones financieras y la presentación de los planes de negocios para financiar la obra”, indicó el gerente de Relaciones Institucionales de TCP.

    “Cuando se diseñaron los flujos de fondos teníamos determinados parámetros en la ecuación, sobre los cuales se definieron las rebajas. Un dólar a $ 44, con una fluctuación proyectada al igual que la inflación de Estados Unidos y de Uruguay”, señaló Correa.

    En ese ínterin “tuvimos algunos desfasajes no esperados, que fueron importantes”, como la inflación del 10% en Estados Unidos y una caída del dólar en Uruguay, por debajo de los $ 37. “TCP tuvo un incremento sostenido de los costos medidos en dólares, porque todos sus ingresos están en dólares”, a finales del 2022 “TCP estaba obligada a hacer una corrección en su ecuación económica para seguir adelante”, señaló.

    La situación se planteó a las autoridades y se estuvo analizando, “hasta que llegó un momento en que TCP tuvo que corregir. No se quiso hacer un aumento deliberado”, dijo.

    Por eso se encomendó a CPA Ferrere que hiciera los cálculos, en función de todas las variables económicas y la estructura de costos de la terminal desde el momento en que se anunciaron las rebabas y las obras. “El trabajo de CPA Ferrere arrojó que el ajuste debería ser 24,1%”, ese “es el número duro que marca la realidad, que no se si llamarlo atraso cambiario, pero es la pérdida de competitividad que tiene TCP para mantener los mismos niveles en su ecuación económica, fue pragmático”, sostuvo.

    Además, señaló que “no se quiso hacer un aumento comercial aprovechando el poder de negociación y el dominio de mercado para tener mayores ganancias. Eso es lo que se intentó trasmitir, primero a través del estudio y haciendo una corrección generalizada, porque no tenía un fin comercial por detrás”.

    “Se nos solicitó por parte de las autoridades poner en suspenso y revisar. Se reconoce que tenemos un descalce y que es exógeno, y como todo proveedor de servicios tenemos que buscar el menor impacto. Por eso en esta primera etapa los números de aumento son aquellos que tienen correlación con la paramétrica, con la cual la propia ANP le aumenta el canon a TCP”, indicó.

    Correa indicó que la paramétrica por la cual ANP le incrementó el canon a TCP “daba algo más de 21% de aumento”, pero en las negociaciones con el gobierno “se decidió que los puntos de partida para instrumentar la paramétrica fuera la fecha de publicación del decreto (abril 2021) y que la fecha de partida de la paramétrica para los exportadores fuera enero de 2022, cuando se completó la rebaja de tarifas. Entonces el 13% y el 17% surgen de una paramétrica, que es la que la ANP le aumenta a TCP y se trató de que el período de ajuste fuera el menor posible”.

    “Eso es lo que han intentado transmitir a las autoridades, que el ajuste no es desmedido, ni comercial, ni es una actitud monopólica, sino de una empresa que tiene que asumir determinadas obligaciones financieras y tiene que corregir su ecuación, y trató de hacerla de la manera más transparente, conversada con mucha gente, incluso conversada con la UEU”, concluyó.

    Agro
    2023-08-23T09:42:00