• Cotizaciones
    lunes 16 de febrero de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    Haciendo boca

    Se habrán enterado de mi polémica pública con el dos veces presidente Julio María Sanguinetti, a raíz de una carta que le escribió al director. Primero les hablo a ustedes, mis lectores: si alguno tenía la intención de polemizar conmigo, le ruego no tome a mal el desdén con el que recibiré su iniciativa. La verdad es que siento que no merezco entrar en discusiones con gente que no sea Tabaré Vázquez, Mujica, Drexler (me enteré que se sumó al diciembre de las cartas abiertas de celebridades y le escribió una al intendente de Rocha por los salvavidas), Luis Suárez y Paco Casal.

    Ahora que ya le hablé a mi gente sencilla, al lector de a pie, me gustaría darle un consejo al presidente Sanguinetti: no ande discutiendo en público con cualquier pelagatos, doctor. No se tome en serio al primer bejerto que lea opinar por ahí. No hay posibilidad de salir airoso cuando el contrincante es un ciudadano que no cree en el honor —me consta que ustedes los políticos están obligados a sostener esa superstición—, ergo: ostenta la suprema ventaja que da la impunidad del indigno. Es como si Felipe González discutiera de política con Macario, el muñeco que se hizo famoso por decir “toma Moreno” (que era el nombre de su ventrílocuo).

    Cuando leí los calificativos: “simplicidad y arrogancia” con respecto a mi columna, dije: este hombre me conoce, acaba de señalar un rasgo que me define; pero después me di cuenta que no. Usted me confunde con un formador de opinión, algo que me ofende, sobre todo porque no existe tal cosa; es como ser confundido con un unicornio, o a lo sumo un doble casetero. Podría aceptar esa equivocación si estuviéramos en 1988, cuando todavía existía la mentira de la agenda setting, antes de que llegaran las redes morales en las que cada ciudadano puede ser un formador de opinión y por lo tanto el formador de opinión no existe como tal si es que alguna vez existió. Formador de opinión —en todo caso— era Néber, por eso le pagaban ese dineral. Lo mío es un homenaje al mercachifle. ¿Quiere conocer la frase con la que describo mi trabajo? No es digno pero es legal. Eso resume mi función laboral en este mundo, que podría ser realizada por un molusco (en el periodismo deportivo ya probaron suerte y les fue muy bien: el Pulpo Paul fue el mejor periodista deportivo de Sudáfrica 2010).

    El humor es injusto, prejuicioso, facilista y oportunista por definición. Y yo ni siquiera soy un humorista, soy un sanitario del humor, destapo los caños diariamente para que la cosa no se tranque. Yo me gané una beca de la vida, doctor. Para ser gráfico: Almagro, alguien que según el consenso popular tiene una recompensa absurdamente generosa para sus destrezas, comparado con mi caso es un subvalorado en sus funciones.

    Entiendo su afán por defender el Batlle-Berretín del Uruguay Industrial, y el buen nombre de quien para usted fue un líder desarrollista y para mí —siendo generoso— desarrolló el Capitalismo de Amigos que siempre termina en catástrofe económica; pero también entienda usted que para eso los ponemos ahí: para hacerlos responsables de todo lo que salga mal, de acá a la eternidad. Y cuando digo ahí me refiero a la presidencia, y a los libros de historia, y a esos lugares donde aspiran a estar las personas honorables.

    Me había prometido no volver a arrastrarlo a esta rutina de cantina —ya lo hice en mi espacio radial—, y otra vez caí en la tentación de colgarme de sus cejas. De todas maneras me reconforta haber despertado en usted el estatista-utópico-filobolche-de-18-años que todos llevamos dentro; explíquele que el frigorífico nacional no funciona y vuélvalo a guardar, lo más lejos posible del escéptico-barato-botijeador que todos llevamos dentro.

    // Leer el objeto desde localStorage