• Cotizaciones
    sábado 21 de febrero de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    INIA ve el compromiso de reducción de metano como una “oportunidad excepcional” para Uruguay

    Para Walter Baethgen, investigador senior de la Universidad de Columbia, el país puede mejorar la productividad en forma sostenible con base en un mejor manejo del campo natural sin comprometer el desarrollo productivo

    Cuando se anunció en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático de 2021 que la mayoría de los países firmarían un acuerdo para reducir en un 30% las emisiones de metano a escala global hacia 2030, las alarmas comenzaron a sonar en el sector agropecuario uruguayo. Existía —y existe— el temor de que la medida, a la que se fueron sumando otros compromisos ambientales asumidos por el país para disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), pudiera impactar negativamente en el desarrollo productivo del Uruguay, un malestar que se ha profundizado en los últimos años.

    Walter Baethgen, vicepresidente del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y director del Programa de Investigación Regional y Sectorial del Instituto Internacional de Investigación para el Clima y la Sociedad de la Universidad de Columbia, en cambio, está convencido de que se trata de una “oportunidad excepcional” para el país.

    El investigador senior explicó a Búsqueda que actualmente el 75% de las emisiones de dióxido de carbono en todo el mundo provienen del sector energético, seguidas por el metano en un 18% y el óxido nitroso (N2O) en un 7%. La importancia de centrar la discusión en el metano radica en la corta vida que dicho gas tiene en la atmósfera (unos 10 o 15 años). Esto significa que si se reducen las emisiones netas de metano, se pueden lograr impactos inmediatos en la temperatura global.

    También explicó de dónde surge la cifra del 30%: del 18% de metano a escala mundial, cerca de un 7% proviene de fugas por ineficiencias en el sector de los combustibles fósiles. “Todas esas pérdidas son un poco mayores que las emisiones de metano de todas las vacas de todo el mundo”, señaló, y aseguró que la industria de los fósiles podría capturar hasta un 30% de esas pérdidas y venderlo como gas natural, mientras gana dinero.

    “El mundo ha empezado a prestar atención al metano porque es una manera ‘rápida’ de enfriar el planeta. Si bien solo trabajando el metano no vamos a llegar a nada, sí hay ahí un gran potencial para ver en poco tiempo los impactos”, dijo Baethgen. En esa línea, el experto se refirió al acuerdo internacional suscrito por Uruguay y opinó que lo que ocurrió es que el sector agropecuario “malentendió” el significado de este compromiso.

    “En primer lugar es no vinculante, por lo que no es que haya penas si no se cumple. Y además, no es que cada país se comprometió a bajar el 30% de sus emisiones, sino que nos comprometimos a trabajar todos juntos para que se reduzcan las emisiones en el mundo en un 30%”, aclaró.

    Baetghen afirmó que hubo varios actores de diferentes ámbitos, entre ellos el Inac, que “malinterpretaron el compromiso”. Además, se refirió a las metas fijadas en la Contribución Nacional Determinada, objetivos que sí debe cumplir el país, y explicó que lo que plantean no es que se reduzcan el 30% de las emisiones de metano, sino que se reduzcan “las intensidades de las emisiones”, es decir, la cantidad de metano producido por kilo de carne.

    “Hubo gente que pensó que esto nos compromete, porque sería muy difícil cambiar tanto el sistema de producción ganadero como para reducir las emisiones a tal intensidad. Pero fue una mala interpretación, porque tanto el préstamo del Banco Mundial como el bono verde (ambas herramientas financieras indexadas al cumplimiento de metas ambientales) están basados en la reducción de la intensidad de emisiones con respecto a 1990, una meta que ya está muy cerca de alcanzarse desde 2018”, aseguró.

    Para el experto, si bien estas herramientas permitieron que Uruguay consiguiera inversores que estaban dispuestos a ganar menos intereses si el país mantenía un buen desempeño ambiental, su aprobación también generó preocupación en diferentes ámbitos, que temían verse obligados a cambiar sus formas de producción ganadera.

    “Todas estas metas Uruguay ya está muy cerca de poder cumplirlas. En el caso de las emisiones de N2O por quilo de carne producida, ya se llegó. En el caso del metano, en 2018 ya había cumplido casi el 90% de la meta”, señaló.

    “Desde el punto de vista de la conciencia ambiental tiene mucho sentido que todos los países del mundo se fijen metas en reducir emisiones, pero en el caso de Uruguay lo que es notable es que tiene oportunidades para hacer eso. ¿Cómo puede hacer para seguir bajando su intensidad de emisiones de metano? Tiene que volverse cada vez más eficiente en la producción, por donde lo mires son oportunidades”, comentó.

    Por otro lado, se refirió al miedo que existe desde el agro sobre el supuesto de que un aumento en la productividad de carne implicaría necesariamente un incremento de las emisiones absolutas de metano desde la ganadería. En esa línea, explicó que este año se publicó un artículo en una prestigiosa revista científica internacional elaborado por referentes de la Facultad de Agronomía de la Universidad de la República, el INIA y la Universidad de Florida (EE.UU.) “que muestra que se puede aumentar la productividad de carne basada en el mejor manejo del campo natural”, que produce 3 millones de terneros, que sigue faenando cerca de 1 millón de vacas de invernada y que reduce las emisiones absolutas de metano en un 13% . “Es decir, que se puede lograr un aumento de la productividad de carne reduciendo las emisiones absolutas de metano”, destacó.

    Lo importante, para el experto, es focalizarse en las oportunidades que existen en Uruguay para mejorar la productividad en forma sostenible con base en un mejor manejo del campo natural. Según dijo, todo depende del modelo de producción pecuaria que se quiera estimular, pero Uruguay tiene la ventaja de que ha logrado aumentar “la eficiencia de su rodeo”, lo que provoca intensidades menores.

    “Uruguay tiene que ser consciente de que tiene una oportunidad excepcional, porque desde el punto de vista de las emisiones es un ejemplo debido a su matriz energética. Por otro lado, todo el sistema de producción de carne es a base de un ecosistema natural. Entonces, más que preocuparse por las cosas que pueden implicar estos compromisos, hay que mirar las oportunidades enormes que se abren”, cerró.

    // Leer el objeto desde localStorage