En 2021 ese país importó un total de 403.800 toneladas de productos lácteos, lo que es un aumento de 12,2 veces frente a las 30.700 toneladas de 2010, resaltó.
Señaló además que de enero a diciembre de 2021 China importó un total de 4,1 millones de toneladas de lácteos diversos, por un monto de US$ 14.374 millones, lo que significó un incremento interanual de 17,96% y 14,09%, respectivamente. “El valor total de los productos lácteos importados equivale al 24% de los ingresos totales por ventas de la industria láctea” china, advirtió Meiju.
Comentó que entre los principales lácteos que figuran en las compras chinas está la nata para batir, cuyo volumen de importación pasó de 7.200 toneladas en 2010 a 272.800 toneladas en 2021, un aumento de 36,9 veces.
“El gobierno chino concede gran importancia a la industria láctea como industria privada”, especialmente “desde el estallido de la epidemia, los platos de carne, huevo y leche han sido catalogados como importantes recursos de subsistencia”, destacó la empresaria china.
Habló de “políticas especiales” en logística y transporte y enfatizó que “la carne, los huevos y la leche son alimentos esenciales para una vida cómoda e indispensables para una China saludable y fuerte”, lo que “ha formado un consenso entre los consumidores”.
En particular, la nueva epidemia de Covid-19 “ha profundizado aún más la comprensión del pueblo chino sobre el papel nutricional y saludable de los productos lácteos”, planteó.
Meiju dijo que una de las definiciones políticas del gobierno chino apunta una vez más a “acelerar la expansión de la producción de carne de res, cordero y lácteos” y que la cría del rodeo lechero, la producción de leche cruda y el procesamiento y consumo de lácteos de este año mostrarán una “fuerte tendencia” en ese sentido.
Sobre otros aspectos estratégicos, la vicepresidenta de la Asociación de la Industria Láctea de China contó que “el queso se convertirá en un nuevo punto de crecimiento para el consumo de productos lácteos” en ese mercado.
La industria lechera “debe responder activamente a esta nueva situación”, consideró.
Basándose en resultados de un análisis de mercado, esa ejecutiva señaló la importancia de “desarrollar adecuadamente el queso original” y “elegir las variedades que son muy populares en el mundo”, como chida, gouda, feta, mozzarella, entre otros.
“Enfocarse en el desarrollo de quesos procesados y productos de queso”, además del “gusto de los niños, y agregando saborizantes para satisfacer el gusto de los adultos”, sugirió. Y, a modo de ejemplo, mencionó algunos tales como sabor “a carne vacuna, a pollo, sabor picante, a cebolla, a ajo, cinco sabores y sabor a champiñones”.
Lácteo vegetal
Aludiendo a una de las novedades y tendencias que aparecen en el consumo de alimentos, la empresaria china planteó la interrogante de qué es un “producto lácteo de origen vegetal”.
“Es un producto líquido o en polvo elaborado con granos, frijoles y nueces como materia prima principal, con o sin leche, suplementos nutricionales y aditivos alimentarios”, resumió. Enfatizó que ese tipo de producto “no pertenece a la leche en el verdadero sentido, pero la forma del producto se encuentra en un estado lechoso”, por lo que se denomina “producto lácteo a base de plantas”.
Algunas de las presentaciones de esa línea de alimentos que se posicionan en las ofertas a los consumidores son: leche de cebada (avena), leche de soja (frijol rojo, frijol mungo), leche de almendras (nuez), entre otras.
“Debido a que estos productos son libres de lactosa y tienen el aroma de granos, frijoles y nueces, son aptos para consumidores intolerantes a la lactosa o que no están acostumbrados al sabor de la leche”, explicó.
Advirtió que “se aconseja a las empresas que presten atención al desarrollo de esos productos lácteos de origen vegetal”.
El tambo chino y sus números
En 2021, la producción de lácteos en el conjunto de la industria china llegó a 30,3 millones de toneladas, lo que implica un aumento interanual del 9,44% (2,84% el año anterior) y es “la tasa de crecimiento más alta desde 2015”, según datos de la CDIA.
Las cifras muestran que la producción de leche líquida fue de 28.429.800 toneladas, por un aumento interanual del 9,68% (3,28% el año anterior).
La producción de leche en polvo fue de 979.400 toneladas, con un incremento interanual del 1,76% (–9,43%, el año anterior), señalan las estadísticas, que informan además que la producción de leche en polvo para lactantes fue de unas 870.000 toneladas (estimadas) en 2021, lo que representó un aumento interanual de alrededor del 16%.
El año pasado la demanda china de fórmulas infantiles fue de alrededor de 1,15 millones de toneladas (272.700 toneladas importadas) y la cuota de mercado local de esos productos lácteos abarcó casi el 75%, conforme a esa asociación.
Atendiendo a los números de la producción de esa nación asiática y a lo que marcan las tendencias en los hábitos de sus consumidores, los exportadores de lácteos uruguayos apuntan a un mayor y mejor posicionamiento de sus negocios en ese mercado.
Son pocas las empresas del sector que apostaron fuerte a China; principalmente Conaprole acapara las exportaciones y mayoritariamente con un solo producto, como es la leche en polvo.
En 2021 Uruguay exportó lácteos a 73 mercados, de los cuales a 41 vendió por más de US$ 500.000, según datos del Inale.
Uno de los destinos que pasó a liderar las compras de lácteos uruguayos es Argelia, seguido por China, mientras que Brasil quedó en el tercer lugar. Pero el futuro depara una proyección de negocios que tiene a Asia en la mira, principalmente en mercados como Vietnam, Malasia y Filipinas, según estimaciones realizadas en el foro del Inale.