En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Investigadores de Australia, Inglaterra, India y Uruguay aconsejan diversificar la producción agropecuaria, porque es más estable que apostar a un solo cultivo como la soja, “por más dinero que ésta genere”
imagen de Investigadores de Australia, Inglaterra, India y Uruguay aconsejan diversificar la producción agropecuaria, porque es más estable que apostar a un solo cultivo como la soja, “por más dinero que ésta genere”
Cada dólar que ganan los precios de los granos en el mercado de Chicago, que es la referencia para el negocio agrícola, entusiasma a los productores en momentos de tomar decisiones clave, como lo son vender lo que les queda de la soja de la presente cosecha y definir cuánta área plantarán de trigo y cebada.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Pero a ese balance que hacen los agricultores, con más o menos anticipación, a esta altura del año se le suman otros factores que requieren una atención igual o mayor a ese aspecto cuando se analiza la producción del agro en el largo plazo: ¿cuál es el mejor camino para darle sostenibilidad ambiental, productiva y económica a su negocio?
Sarah Collier , investigadora de la Universidad de Wisconsin
Un grupo de investigadores que integran una plataforma de universidades de Australia, Inglaterra e India, a la que ahora se suma el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (Inia) de Uruguay, recomienda “no apostar a un solo cultivo o actividad agropecuaria, aunque esa producción sea la que más dinero genere, sino hacer distintos cultivos en diferentes lugares del establecimiento” productivo. Y aconseja “no maximizar un solo componente del sistema, como los granos, sino buscar la integración de la agricultura con la ganadería”, coincidieron al ser consultados por Campo, el líder de ese programa, Mark Eisler, que es profesor de la Universidad inglesa de Bristol, y la investigadora de la Universidad estadounidense de Wisconsin, Sarah Collier.
Esa profesional, que es especialista en el estudio del suelo, destacó que “la investigación está demostrando que en el cordón maicero de Estados Unidos, en vez de plantar maíz en secuencia continua, si se incorporan otros cultivos como la alfalfa se obtiene un mejor retorno económico del sistema productivo”.
“Cuando el agricultor hace las cuentas en el largo plazo, al incorporar el factor climático que incide en su producción puede ver que la clave de esa estrategia es que ayuda a superar el factor de inestabilidad que supone tener años buenos y otros malos en la agricultura”, indicó.
Para Collier, “el valor ambiental de cuidar el suelo es un plus que tiene el resultado económico en el largo plazo”.
El investigador inglés resaltó que “un sistema producivo diversificado es mucho más estable desde cualquier punto de vista: económico, productivo y ambiental”.
“El mejor ejemplo es la incorporación de cultivos de leguminosas, que proveerán del nitrógeno necesario para lo que se plantará luego de esas semillas, e inclusive el ganado que consume esa pastura devuelve nutrientes al suelo en la materia fecal”, mencionó.
Técnicos de la Universidad de Wisconsin, de la Facultad de Ciencias Animales y del Instituto de Lechería de China y de otras instituciones de varios países, participaron en un taller organizado entre el 20 y el 22 de mayo en Uruguay, en el marco de una alianza para la intensificación sustentable de la producción ganadera pastoril.
El objetivo es crear plataformas en algunos países con tradición pecuaria y analizar los distintos sistemas productivos que aplican en cada uno, las experiencias realizadas en ese sentido y los resultados de las investigaciones. Ese plan evaluará el potencial global productivo para hacer frente al impacto del cambio climático y de la creciente población mundial, que son factores relevantes en la presión ejercida sobre los recursos naturales, y estudiar medidas que tiendan a evitar efectos negativos en la biodiversidad y en el ecosistema, según datos proporcionados a Campo por el Inia.
La delegación de investigadores recorrió predios productivos del departamento de Treinta y Tres y de otras zonas del país, como los campos de la estación experimental Wilson Ferreira Aldunate del Inia, conocida como Las Brujas y ubicada en Canelones. En ese lugar pudieron observar plantaciones de frutas y hortalizas, que son los cultivos tradicionales de ese departamento.
En los predios agropecuarios del este conocieron de cerca las características de la producción de ganado, arrocera y de otros granos. De la recorrida, uno de los focos de atención para los técnicos visitantes fue la puesta en práctica de estrategias que combinan varias actividades del agro. Campos con engorde intensivo de bovinos basado en granos cosechados de los mismos predios, donde en algunos casos existen porciones del terreno que están forestadas.
Collier enfatizó que lo más importante de lo que vio en Uruguay es que “no hay que maximizar un solo componente del sistema productivo, como los granos, sino todo el conjunto de actividades y pensar en la sostenibilidad ambiental, productiva y económica”.
“Veo que se tomó muy en serio el tema del cuidado del suelo y estudiar las cualidades del terreno”, agregó.
Según el parecer de esa investigadora, la experiencia se encuadra en “la visión global de incorporar el concepto de resiliencia, que es la tolerancia del sistema a las presiones que ejerce el cambio climático”. En ese aspecto “hay varias tecnologías que ayudan a mejorar ese aspecto, y por más que sea relevante considerar que el productor tenga la necesidad de asegurar ingresos para seguir con su producción, hay nuevos elementos arriba de la mesa que pueden ayudar en el largo plazo en aquellos sistemas que cumplan con el requisito de la sostenibilidad de los recursos naturales, pensando en el futuro”, analizó.
Consultada por Campo respecto a la disyuntiva que tienen los productores de jugarse a una actividad que les da mayor margen de ganancia pero que, a la vez, les resta posibilidades de diversificar riesgos, Collier contó que “en el cordón maicero de EEUU la investigación está demostrando que en vez de plantar maíz en secuencia continua, si se incorporan otros cultivos como la alfalfa dentro del sistema productivo, eso da un mejor retorno económico. Además, eso es más favorable cuando el productor hace las cuentas en el largo plazo al incorporar el factor climático que incide en la producción”, acotó.
Rescató que “la clave de esa estrategia es que ayuda a superar el factor de inestabilidad que supone tener años buenos y otros malos en la agricultura”. “El valor ambiental de cuidar el suelo es un plus que a la larga tiene el productor en el resultado económico”, dijo.
Por eso es que esta investigadora, poniéndose en el lugar del agricultor, si tuviera que elegir entre jugarse a una sola actividad agropecuaria en exclusividad en el campo o diversificar los rubros en el predio rural, recomienda no apostar a un solo cultivo, aunque esa producción sea la que más dinero genere, sino hacer distintos cultivos en diferentes lugares del establecimiento productivo.
La receta básica es “no hacer monocultivo” y eso “es una manera de demostrar una aversión al riesgo, principalmente climático” y es el área en la que más están investigando en Wisconsin y a escala mundial, señaló. Resumió que “lo más apropiado es poner distintos huevos en la canasta y no jugarse al cultivo que maximiza la ganancia en el corto plazo”.
Algo que dejó impresionado del agro uruguayo al profesor de la Universidad inglesa de Bristol, Mark Eisler, que lidera el programa de universidades en red que investigan en intensificación sustentable ganadera, fueron los sistemas sostenibles de la producción de carne, tanto de bovinos como de ovinos. Lo más interesante para ese investigador es “la rotación de cultivos agrícolas y de pasturas para la ganadería”.
“Eso le gusta mucho al consumidor, principalmente al europeo”, comentó a Campo.
Por eso consideró que entre las tareas pendientes para Uruguay, debe estar la de divulgar este esquema productivo en Europa.
Considerando que el europeo “no conoce muy bien la calidad del producto carne uruguaya”, Eisler señaló que es “importante que todos los actores de la cadena ganadera uruguaya coordinen esta acción, porque es clave informar al consumidor y explicarle que se trata de un producto de calidad premium”.
Eso, además, implica “una tarea educativa respecto a las bondades del consumo de carne producida en condiciones naturales”, advirtió. Recomendó, por eso, “estudiar los elementos que inciden en la decisión de los consumidores al momento de comprar un producto, que sea uruguayo o de otro origen”.
A modo de reflexión sobre la manera de producir ganado en Uruguay y los beneficios del sistema vigente de diversificar las actividades en los predios, Eisler planteó que “la otra alternativa comprende estar dependiendo de todos los insumos que vienen de afuera, principalmente de los fertilizantes para aumentar la productividad y apostando a un solo cultivo”.
Pero así como un esquema productivo tiene sus puntos fuertes, generalmente eso también representa una serie de exigencias para preservar ese valor y evitar que caiga.
“La producción con pasto, a cielo abierto, con animales libres de enfermedades exóticas, le genera un gran desafío a Uruguay”, opinó ese profesor, quien es jefe del área de sanidad animal de la Universidad de Bristol. Aconsejó al país “mantener barreras firmes para evitar el ingreso de enfermedades que están en otras regiones del mundo”. “En eso hay que tener mucho cuidado, porque el estatus sanitario rápidamente se pierde”, alertó.
Más allá de esas cuestiones, Eisler consideró que “la ganadería de Uruguay está en la dirección correcta hacia lo que demanda el consumidor imaginario”, y calificó como “aceptable” lo que será la producción pecuaria del futuro.