“La ciudad es, en esencia, conflicto”, dijo el decano de la Facultad de Arquitectura, Marcelo Danza, en el Consejo Directivo Central de la Universidad de la República (Udelar) el martes 4 de setiembre. Allí se trató el tema del predio Mauá, en la rambla Sur de Montevideo, para el que hoy existe una iniciativa privada del empresario Juan Carlos López Mena, propietario de Buquebus. La propuesta consiste en construir una nueva terminal de ferrys para el transporte de pasajeros entre Buenos Aires y Montevideo, y un edificio “de usos múltiples”, según la empresa.
La iniciativa privada, que López Mena presentó el 7 de marzo de 2016, establece como condición determinante la enajenación de los padrones 7.751 y 6.117 de la rambla Sur. De resultar victoriosa la iniciativa en el Parlamento, el empresario se convertiría en dueño de esos terrenos. Este es uno de los puntos que, hasta hoy, generan conflicto.
Si en la ciudad no hay conflicto, según Danza, es porque “no hay cambio”, o porque “no hay actores dispuestos a opinar sobre ese cambio”. En el diferendo en torno a la posible construcción de una terminal de ferrys y un edificio en el predio Mauá intervinieron, durante más de dos años de discusión, varios actores: el Ministerio de Transporte y Obras Públicas, la Intendencia de Montevideo, el Ministerio de Turismo, Buquebus y el estudio de arquitectos Foster and Partners, al que López Mena encomendará el diseño del proyecto en caso de que se les adjudique la licitación.
Pero, hasta la semana pasada, la Udelar, y Arquitectura en particular, no estaban en la discusión. “Recién ahora” están “empezando” a involucrarse, según dijo Danza a Búsqueda. En más de dos años de discusión, el gobierno no había tenido “ningún contacto formal” con la facultad ni con la universidad, dijo.
La iniciativa privada, que López Mena presentó el 7 de marzo de 2016, establece como condición determinante la enajenación de los padrones 7.751 y 6.117 de la rambla Sur. De resultar victoriosa la iniciativa en el Parlamento, el empresario se convertiría en dueño de esos terrenos.
El 1º de agosto, la facultad decidió hacerse presente en el debate en torno al predio Mauá, y difundió una declaración en la que manifestaba su preocupación por la falta de información respecto al proyecto en discusión. El último punto de la declaración expresaba la inconveniencia que, según la facultad, generaría la enajenación de parte del patrimonio público para “hacer posible una inversión de iniciativa privada”. El consejo ofrecía, finalmente, su disposición para contribuir al diálogo y evaluación del proyecto, de la mano del asesoramiento de expertos.
En el Consejo Directivo Central de la Udelar, Danza leyó una nota que el ministro de Transporte y Obras Públicas había hecho llegar a su facultad días atrás, en respuesta a la declaración de la institución. Víctor Rossi aceptaba “con entusiasmo” el ofrecimiento y se ponía a las órdenes para escuchar las sugerencias de los expertos. La facultad se avoca ahora a la conformación de un grupo de trabajo para “poder analizar todos los elementos puestos en juego”, relató Danza.
Entre esos elementos está el punto referido a la enajenación. El lunes 3, la Mesa Política Departamental de Montevideo del Frente Amplio difundió una declaración en la que expresó su desacuerdo con la venta de los padrones del predio Mauá a un privado. En cambio, se inclinaban por el camino de la concesión.
Si en la ciudad no hay conflicto, según Danza, es porque “no hay cambio”, o porque “no hay actores dispuestos a opinar sobre ese cambio”.
Sin embargo, en una conferencia de prensa que brindó al día siguiente López Mena junto con el arquitecto Juan Bautista Frigerio, del estudio Foster and Partners, el empresario aseguró que, si se optara por la concesión, él “dejaría de tener interés” en el proyecto.
La iniciativa de López Mena, con el aspecto de la enajenación incluido, cuenta actualmente con media sanción en el Senado y la aprobación de la Comisión de Transporte de Diputados. Dentro del Frente Amplio también se ha manejado la idea de postergar la definición del tema hasta el próximo gobierno, según informó el portal Ecos. En este caso, López Mena tomaría la decisión de “abandonar” el proyecto, porque no tiene “tanto tiempo para esperar”.
Después de la conferencia de López Mena, dirigentes de primera línea del oficialismo salieron a defender el proyecto del empresario. Consultada el miércoles 5, la vicepresidenta Lucía Topolansky cuestionó la decisión de la Mesa Departamental frenteamplista.
“Defiendo que es un buen proyecto para la ciudad. Además, es generador de trabajo. Se le ganan tres hectáreas al mar, se hacen muelles, todo eso va a quedar de propiedad pública. La costa va a quedar pública. Los terrenos que se otorgan quedan atrás, por lo tanto no tiene nada que ver con la soberanía de la costa”, declaró a la prensa.
“Regeneración urbana”.
Un shopping, un hotel cinco estrellas, estacionamientos subterráneos. Estas han sido algunas de las ideas que han circulado en torno a los terrenos del predio Mauá. Sin embargo, Frigerio aseguró que el estudio Foster and Partners no tiene nada definido. La única certeza es que, en caso de que Buquebus triunfe en la licitación, se construirá allí una nueva terminal de ferrys.
El arquitecto dijo que entre los objetivos de su estudio, compartidos con Buquebus, está la “regeneración urbana de Montevideo”. El arquitecto tiene la idea de construir “algo de usos mixtos”, según lo que necesite la ciudad. Aseguró que la idea concreta surgirá una vez que se les adjudique la licitación, y luego de “una conversación más amplia”, en la que el estudio pretende escuchar las posturas de los vecinos de la zona, arquitectos, autoridades del gobierno y ciudadanos en general.
Un shopping, un hotel cinco estrellas, estacionamientos subterráneos. Estas han sido algunas de las ideas que han circulado en torno a los terrenos del predio Mauá.
“Hacerlo trabajar a Foster, en este momento cuesta muy caro. Y será cuando se adjudique la obra. No hay que hacerse ilusiones sobre algo que no es tuyo”, opinó López Mena. El empresario seleccionó ese estudio de arquitectos por ser ganador de un premio Pritzker, uno de los máximos galardones de la arquitectura. El objetivo, dijo, es “poner en primer plano a Uruguay”.
La conferencia de prensa de López Mena se desarrolló en Buenos Aires. Los costos del viaje de los medios que asistieron, entre los cuales estuvo Búsqueda, corrieron por cuenta de Buquebus.
“Falta información”.
Otra de las condiciones establecidas en el proyecto de ley exige a los responsables de la iniciativa presentar “estudios de factibilidad técnica, los que deberán incluir el anteproyecto de todas las obras involucradas en la iniciativa con sus correspondientes estudios de base, incluyendo, entre otros, estudio de prefactibilidad ambiental y análisis paisajístico”.
Danza advirtió que estos estudios aún no se han hecho públicos y, por tanto, “falta información para opinar”. Es que esta información se hará pública solo en el caso de que haya un proyecto definido. Y solo habrá un proyecto definido, al menos por parte de Buquebus y el estudio Foster and Partners, cuando se adjudique la licitación.
“Lo que tenemos es una situación que, para la ciudad, puede ser o una oportunidad o una pérdida enorme”, dijo el Decano. Además, sostuvo que hoy existe, entre los activistas en contra del proyecto de la terminal fluvio-marítima y los defensores, una “discusión de titulares de diario”. Se discute, entonces, a favor o en contra de la enajenación de los predios, a favor o en contra de la privatización de un espacio público, de la preservación de un espacio que hoy es considerado patrimonio. “Esta es la Udelar y no puede tener una opinión de barricada, debe tener una opinión fundada con base en los elementos planteados”, dijo Danza.
Sin tener la información necesaria, la facultad prefirió no tomar una postura a favor o en contra de la propuesta de López Mena para el predio Mauá. Sin embargo, cuando se discute acerca de la enajenación versus la concesión, el consejo de la facultad prefiere la segunda.