“Lo digo como uruguayo, yo también lo dejé para el último día y a sabiendas de lo que pasó el 30 (de julio), porque intenté y desde el Ministerio de Ganadería (MGAP) ya identificamos el problema, lo hice de mañana temprano, a las 6 ya estaba prendido y voló, no tuve ningún problema”.
Eso declaró el ministro de Ganadería, Carlos María Uriarte, el lunes 3 en conferencia de prensa al informar sobre la saturación del Sistema Nacional de Información Ganadera (SNIG) ocurrido al cierre del plazo del registro de la declaración jurada anual de semovientes.
El MGAP anunció ese día la extensión del plazo, que venció el 31 de julio, para hacer el registro hasta el viernes 7, debido a los inconvenientes ocurridos en el funcionamiento de la plataforma informática ganadera que impidieron el ingreso de los datos a todos los tenedores de vacunos.
Al día siguiente, el martes 4, seguían los problemas para acceder a la web del SNIG. No solamente para ingresar datos, según pudo constatar cualquier interesado, sino que ni siquiera era posible entrar al portal de ese sistema. Y el MGAP realizó otra conferencia de prensa con el fin de transmitir tranquilidad a los operadores y productores, y volvió a pedir disculpas por el problema.
“A la sobresaturación del sistema por el ingreso masivo de usuarios se sumó algún problema técnico que todavía no tenemos identificado si está vinculado a la infraestructura y el desarrollo”, dijo a Búsqueda su director, Gabriel Osorio.
Comentó que fue algo “inesperado”, más allá de que habitualmente en los últimos días del plazo es cuando hay mayor cantidad de visitantes al sistema, porque “es la primera vez” que sucede ese tipo de complicaciones. Y más sorpresivo aún fue que después del fin de semana, cuando volvió a funcionar con intermitencias hasta el lunes, haya vuelto a caer el martes, admitió.
Señaló: “Esto que está pasando ahora supongo que sea producto de que estén haciendo el arreglo y no se puede entrar al portal por eso”.
“Los mejores técnicos del Estado y del consorcio privado, que opera el SNIG, están dedicados a averiguar cuál es el problema y darle una solución”, afirmó.
Hasta el 30 de julio alrededor del 90%, unos 52.000 registros, de las declaraciones juradas fueron ingresadas, de un total de 73.000, según el MGAP.
Osorio aclaró que la decisión de esa cartera de Estado es de “no sancionar a nadie por no cumplir el plazo u otros requisitos relacionados con ese trámite”, porque “la responsabilidad fue nuestra”.
“Es complicado el problema, y estamos armando contingencias para hacer andar esto”, acotó.
Explicó que el proceso implementado ante esa situación comprende juntar la información recabada en papel con la lectura electrónica que hacen los operadores para armar la trazabilidad de los animales, para que quede todo bien.
“Eso no implica hacer nada irregular, pero sí hacerlo después del movimiento de los animales cuando en realidad debería hacerse en el mismo momento”, reconoció.
Actualmente lo que hace el MGAP es autorizar el preembarque de los vacunos desde la sede central en Montevideo a pedido de la División de Sanidad Animal, después el operador hace el movimiento y luego, cuando esté solucionado el inconveniente informático, va a unificar los datos de la guía electrónica con la guía en papel.
El Ministerio de Ganadería mediante una mesa de ayuda atiende los diferentes casos que se presentan y trata de agilizar los trámites. Es que el problema interfiere en la operativa para el movimiento de vacunos de un campo a otro, así como también las habilitaciones para el traslado de los animales para su faena en los frigoríficos y en los remates en ferias del interior.
Osorio enfatizó: “Acá hay que dar seguridad, si esto fuera del Estado hoy deberían estar trabajando los mejores técnicos del Estado, y hoy están trabajando los mejores técnicos estatales más los mejores técnicos de las empresas privadas”.
El SNIG es operado por un consorcio privado conformado por las empresas Sonda Uruguay S.A., Chloe S.A. (ICA) y Genexus Consulting S.A.
Mediante una resolución del presidente Tabaré Vázquez, fechada el 14 de febrero de 2020, el MGAP amplió por dos años el objeto de la licitación pública internacional adjudicada a ese consorcio, que comprende un servicio de operación por $ 8.741.020 mensuales, servicios de evolución del SNIG a un precio por hora de $ 1.693 y el pago por única vez en concepto de equipamientos y licencias de US$ 915.246.
En el marco de la definición de una política de trazabilidad del ganado desde 2003, el gobierno contrató a ese consorcio privado por un plazo de cinco años y un monto de US$ 3.830.657, según una resolución del 12 de agosto de ese año.

Foto: Pablo La Rosa / adhocFOTOS
Certeros y reales
El SNIG es una “herramienta de fundamental importancia para mantener los activos de información de manera viva, generando en todo momento indicadores que son certeros y reales para la toma de decisiones a nivel de las máximas autoridades y aportando insumos a los equipos técnicos que tienen que planificar políticas estratégicas para el sector”, según consta en la memoria anual del MGAP.
Detalla que en ese sistema funcionan el Registro de Productores Pecuarios, Registro de Marcas y Señales, Parcelario Rural (Catastro) y su georreferenciamiento vinculado al Dicose, correspondiente a la razón social, movimientos de ganados (bovinos, equinos, ovinos, suinos, caprinos: Trazabilidad Grupal) con y sin cambio de propiedad, transacciones, Registro de Intermediarios, Registro de Plantas de Faena, Registro Individual de Animales Bovinos (SIRA), Registro de Operadores SIRA, ubicación precisa de Remates Ferias y frecuencia de actividad.
El SNIG además registra los datos de Dicose que están sometidos a interdicciones de cualquier orden: sanitaria, administrativa o judicial, temporal o permanente, ya que interactúa con el Sistema de Información de Sanidad Animal (SISA) de la Dirección General de Servicios Ganaderos, indica.
Señala que ese sistema es un “soporte imprescindible para la trazabilidad” del rodeo nacional y lograr a su vez “llevar adelante un sistema de gestión de calidad de la identificación individual” de los bovinos, con el objetivo de “certificar procesos y asegurar la inocuidad alimentaria, agregando un valor a nuestros productos pecuarios que mantiene al país con apertura de mercados de alto nivel de exigencia”.
En los últimos años el MGAP definió utilizar el potencial que tiene el sistema en materia de hardware y software, sumado a la exitosa experiencia acumulada en los últimos años, como plataforma inicial para desarrollar un Sistema Nacional de Informacion Agropecuaria (SNIA).