• Cotizaciones
    viernes 17 de abril de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    La mayoría de los programas educativos estatales no recogen suficiente información para saber si cumplen con sus objetivos

    El Ineed dice que aunque evaluarlos implica gastos, es más costoso sostenerlos si “se desconocen los efectos”

    “La importancia de evaluar los programas educativos” es el nombre del artículo elaborado por Lucía Castro y María Pía Pirelli, técnicas del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (Ineed), que reflexiona acerca de la información existente sobre 18 programas educativos estatales. Se enfoca en intervenciones que desarrollan en materia de enseñanza la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP), el Ministerio de Educación y Cultura, el Ministerio de Desarrollo Social (Mides), el Ministerio de Turismo y Deporte, el Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay (INAU), la Intendencia de Montevideo y la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE).

    Castro y Pirelli sostienen que en la mayoría de los casos analizados no hay “suficiente información como para saber si están dando la mejor respuesta a las problemáticas que les dieron origen”.

    Las autoras entienden que la evaluación de los programas públicos es “necesaria y fundamental”, en primer lugar porque es importante recoger evidencia que permita saber si han podido cambiar algún aspecto de la realidad, es decir si son eficaces; en segundo lugar para determinar si son eficientes al maximizar los fondos públicos que utilizan, que podrían destinarse a otros fines; y por último porque los fondos provienen generalmente de los ciudadanos, lo que genera una responsabilidad ética a partir de las expectativas sociales sobre sus resultados.

    Pese a que es necesario, no todas las iniciativas estudiadas incluyen los diseños de evaluación pertinentes que permitan conocer si están logrando sus objetivos.

    Existen tres modalidades principales para la generación y el tratamiento de información en este tipo de programas: informes de actividades, monitoreo y evaluaciones. “No obstante, para abordar los temas de eficacia, eficiencia y ética de los programas, es imprescindible realizar una evaluación. Únicamente evaluando podemos responder preguntas como: ¿estamos cambiando la realidad en el sentido y la dirección que esperábamos?”.

    Las evaluaciones pueden detectar qué intervención es más eficaz para cumplir ciertos objetivos, cuál brinda los mayores beneficios para la sociedad, cómo y por quién debería ejecutarse, y si una determinada intervención es más provechosa que otras. Sin embargo, de las 18 intervenciones analizadas, solo siete fueron evaluadas alguna vez entre 2008 y 2013, nueve cuentan con dispositivos de monitoreo y cinco poseen conjuntamente evaluación y monitoreo. Además nueve presentaron informes de actividades o registros más básicos de información, de los cuales seis exclusivamente utilizan este tipo de informes.

    Ninguno de los programas posee los tres niveles de manejo de la información, elemento indispensable para determinar sus posibilidades de continuidad y expansión.

    “Si se considera que un programa es el mejor uso que se puede dar a ciertos recursos destinados a la educación, en un contexto dado, habría que enfocarse en su ampliación. Pero carece de sentido ampliar un programa si no se tiene evidencia suficiente acerca de sus efectos. Por el contrario, puede ser necesario cuestionar la pertinencia de continuarlo o identificar la necesidad de modificarlo. Para poder discernir entre varias opciones, como la ampliación, la modificación, la fusión o la supresión de un programa, es necesario tener información pertinente, relevante, útil y a tiempo”, se lee en el artículo.

    “Si bien es cierto que evaluar implica un esfuerzo grande en materia de tiempo y recursos, termina siendo más costoso sostener en el tiempo intervenciones de las cuales se desconocen los efectos”, agrega.

    Metodología.

    Un elemento que coadyuva para implementar correctamente los diseños de evaluación y monitoreo es que los programas hayan especificado previamente su metodología de trabajo, objetivos y metas. “Estos aspectos son cruciales en el momento de establecer el diseño de la evaluación y los criterios de referencia para la construcción de juicios de valor”, explica.

    Pero la mayoría de las iniciativas, aunque establecen cuáles son sus objetivos generales, no incluyen metas concretas. En otros casos la formulación de los objetivos sí permitiría la comparación y la sistematización, pero aparentemente no existe la práctica de “operacionalizarlos” con el fin de definir metas. “Ambas situaciones dificultan la delimitación del objeto de evaluación”, concluye.

    Las reflexiones de las técnicas del Ineed, publicadas en el boletín de julio del Instituto, se basan en algunos de los resultados arrojados por el proyecto “Inventario de programas educativos y sus evaluaciones”, que está siendo elaborado por el organismo desde abril del año pasado. El proyecto busca describir el estado de situación de las evaluaciones de 18 programas de enseñanza públicos que se aplican actualmente en el país, entre los cuales se encuentran Alimentación Escolar, Aulas Comunitarias, Campamentos educativos, Centros de Lenguas Extranjeras, Compromiso Educativo, Gol al futuro, Maestros Comunitarios, Tránsito Educativo y Uruguay Estudia.

    Se trata en todos los casos de intervenciones públicas o mixtas, de iniciativa estatal, orientadas a la implementación de un plan organizado de acciones y recursos, dirigidas a satisfacer un objetivo de mejora o una necesidad de los niños o jóvenes de 4 a 24 años y asociadas a uno o varios niveles del sistema educativo formal a través de acciones que son adicionales o se agregan a las actividades regulares del sistema educativo.