Este panorama de los cultivos permite ser optimista y trabajar con tranquilidad respecto a soja, maíz y sorgo. Esa empresa con tierras en Bolivia, Uruguay y Brasil, el año pasado procesó una reestructura para salir de la presión de la renta. Fue así que pasó de 90.000 hectáreas arrendadas a unas 40.000, para concentrar esfuerzos en mejorar la producción de granos en las 30.000 hectáreas propias.
Este panorama de cauto optimismo es compartido por el vicepresidente de la Unión Rural de Flores, Felipe Sanguinetti. Ese directivo empresarial dijo a Campo que salvo los maíces tempranos, que sufrieron el déficit hídrico de diciembre pasado, el resto de los cultivos de verano “viene muy bien”, al ser superados los problemas por el gran calor y seca de la primera quincena de diciembre.
“No parece enero, está todo verde”, resumió Sanguinetti, quien sin embargo advirtió: “Nunca estamos dejando de depender del clima; hay que tener cuidado”.
El pronóstico del Instituto de Investigaciones Agropecuarias muestra registros de lluvias en el promedio para Uruguay, pero también está previsto que habrá temperaturas más altas.
Los elevados costos
En los campos del Mercosur se produce el 60% de la soja de todo el mundo. Eso significa que la suerte de la cosecha se está jugando, en este momento, especialmente en Brasil, Argentina y Uruguay.
Los costos de producción están relacionados con la alta tecnología que se emplea. El precio del gasoil (que ajustó por encima del 3%), el transporte (5%) y la nueva tributación por renta traen como consecuencia que, pese a las buenas perspectivas desde el punto de vista climático y de los mercados, los productores se muestren cautos, ya que no solo deben estar atentos a las lluvias y a las plagas sino a todo el proceso que conlleva una inversión en tecnología cada vez mayor.
El maíz no tan rentable y el sorgo escaso hacen que las fichas más grandes se pongan otra vez en torno a la soja, que ya supera el 25% del total de las tierras dedicadas a la agricultura en Uruguay.
En cuanto a los costos, si bien se da como un hecho que los márgenes son bastante justos, el presidente de la Mesa Tecnológica de Oleaginosos y directivo de la cooperativa Calmer de Mercedes, Roberto Verdera, dijo que, medidos en dólares, han bajado, sobre todo por el descenso de precios en fertilizantes y combustibles, mientras que los otros insumos se mantuvieron.
La opinión de Verdera no es compartida por todos. Para el directivo de Flores, Sanguinetti, la baja de los costos solo se puede registrar en las empresas que emplean tecnología de última generación, que miden más el uso de los fertilizantes.
Consultado por Campo, Jorge Francomano, gerente de Agraservices, coincidió en que la cosecha de cultivos de verano “será buena, aunque no excelente”, debido a las dificultades que se presentaron con el maíz, ya que a la situación de los precios internacionales se debe agregar que las lluvias en parte llegaron tarde.
Según el ejecutivo, con los cultivos de invierno se dio que aquellos productores que vendieron obtuvieron buenos resultados y los que esperaron deben estar atentos a que Brasil salga a comprar, porque en este momento no hay precios.
Respecto a los márgenes, Francomano indicó que son “interesantes” pero que no hay que descuidar los costos, especialmente en los fletes y en los herbicidas y fertilizantes.
También señaló que cuando los productores hacen una rotación de los cultivos adecuada los márgenes de ganancia se reducen.
Mercados y valores
La gran cosecha que tuvo Uruguay el año pasado se debió —según Gonzalo Souto, técnico de la Opypa— a dos factores: una alta superficie sembrada y una elevada productividad media de los cultivos, elementos que alcanzaron nuevos máximos históricos.
El área total dedicada a la cadena oleaginosa fue de 1,4 millones de hectáreas, 23% por encima del año anterior. En el caso de la soja, la productividad media estimada fue de 2,6 toneladas por hectárea, un 10% más que la temporada anterior.
Un dato a tener en cuenta es que el valor de las ventas al exterior creció 34% en el último año. Entre marzo y octubre de 2013 se exportó soja por U$S 1.869 millones (U$S 1.396 millones en el mismo lapso de 2012). El precio medio por tonelada FOB resultó finalmente en U$S 530, apenas menor que el año anterior, lo que lleva a los productores uruguayos (50% de ellos propietarios del campo) a esperar el mayor tiempo posible antes de vender sus cosechas, explicó el técnico.
El 68% de las exportaciones de soja fueron a China. Según datos de la Dirección de Aduanas, el volumen exportado al principal cliente fue de 2.391.998 toneladas, en un total de 3.523.791 completados por ventas al mercado europeo, Egipto, Túnez y otros.
Para el maíz, el panorama no es tan alentador desde el punto de vista de los mercados. Se espera un crecimiento de 22% respecto al año anterior, sobre todo debido a una fuerte recuperación de Estados Unidos, que será del 30% respecto a la magra cosecha obtenida en 2012.
Nuevo aumento de la superficie
En el Anuario 2013 de la Oficina de Política y Programación Agropecuaria (Opypa) del Ministerio de Agricultura, el ingeniero agrónomo Gonzalo Souto trazó un panorama de los oleaginosos y derivados.
Según este experto, la cadena alcanzaría un nuevo crecimiento. “A pesar de las señales de flojedad de los mercados, se proyectan nuevamente incrementos moderados de la superficie de siembra para el ciclo 2013/14”, comentó.
Otra cosa son los precios, que se mantuvieron en un tono bajista respecto a 2012. Los mayores descensos se verificaron en los aceites, mientras que las harinas estuvieron relativamente estables.
Las proyecciones de noviembre pasado realizadas por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos, citadas por la Opypa, señalan un incremento de 17% para las existencias mundiales de soja a fines de la cosecha en curso. Se esperan 70 millones de toneladas frente a 60 millones de la pasada, y un nuevo máximo histórico de cosecha de 160 millones de toneladas, en especial debido al crecimiento en Argentina y Brasil.
Solo Brasil tiene una previsión de 89 millones de toneladas (frente a 81,5 de la cosecha pasada). En Argentina, se espera una producción de 53,8 millones de toneladas (frente a los 49,3 millones de la anterior), mientras que en Bolivia se aguarda un aumento del 20% y solamente en Paraguay habría una leve caída.
Uruguay tuvo una cosecha estimada en 3,7 millones de toneladas de soja, lo que representó un crecimiento de 36% respecto a los 2,7 del año anterior.
El precio de la soja sigue ubicado en torno a los 450 dólares la tonelada, un valor que se considera alto a nivel histórico pero menor a 2012.