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    lunes 17 de junio de 2024

    Las grandes ligas

    “Quiero ser futbolista” es una frase que repiten con ilusión los niños y las niñas que juegan al baby fútbol ante la pregunta qué imaginan para cuando sean grandes. Quieren convertirse en futbolistas profesionales y jugar en equipos reconocidos en el mundo. Muchos de ellos admiran a jugadores famosos y sueñan con seguir sus pasos, representando a Uruguay en competiciones internacionales y siendo estrellas en el mundo de ese deporte. Lo he visto hasta en mi hijo menor. Es cierto que este fenómeno se ha naturalizado en los últimos años. Cuando yo tenía 12 años apenas si podíamos nombrar a Francescoli, Sosa, tal vez Rubén Paz o Daniel Fonseca como ídolos que jugaban en equipos de Europa. Hoy la lista es interminable. Desde Valverde, estrella en el Real Madrid, hasta algún juvenil que maneja bien sus redes sociales, pasando por Suárez, que es una estrella vigente en Miami.

    Ante la abundancia de ejemplos en ese mismo sentido, muchos dueños de empresas con los que suelo hablar sueñan con vender su negocio. Ese imposible, que estaba muy lejos décadas atrás, hoy se ha vuelto mucho más alcanzable para los ejecutivos locales, que suelen ver en los medios dedicados al mundo empresarial varias noticias sobre compras y fusiones que se dan en Uruguay. De todo tipo, color y tamaño.

    Más allá de lo que la prensa cuenta, es razonable que los propietarios de empresas sueñen con vender sus negocios por diversas razones. Algunas de las motivaciones más comunes incluyen conseguir una ganancia significativa que les permita alcanzar la independencia financiera del negocio familiar o iniciar nuevos proyectos. Algunos otros pueden querer alejarse del día a día de la operación del negocio y buscar nuevas oportunidades o retos, o también vender su negocio es parte de un plan de retiro, para disfrutar de más tiempo libre y relajarse.

    Quizás el motivo más común en el mercado uruguayo, y sobre todo en empresas familiares, es la ausencia de un sucesor adecuado para continuar con el negocio de las generaciones previas. Si no hay un familiar, un empleado o un socio preparado y dispuesto a asumir el control del emprendimiento de manera efectiva, el propietario puede verse obligado a considerar la venta como la mejor opción para garantizar la continuidad y el éxito a largo plazo de la empresa.

    ¿Qué está pasando del lado de los compradores? ¿Es razonable que el mercado y los propios potenciales vendedores sigan alimentando el sueño de la venta de la empresa? ¿Qué mira y qué motivaciones tiene hoy un comprador que busca adquirir una o más compañías?

    Hace 20 años, dos consultores de Bain & Company publicaron un libro, llamado Mastering the merge, que se centra en cómo empresas y organizaciones pueden integrarse tras una fusión o adquisición. El libro cubre temas de estrategias de integración, gestión del cambio, comunicación efectiva con los empleados y la cultura organizacional. La lectura del libro arroja lo que para la época de su publicación era una realidad desalentadora: aunque las empresas gastaban miles de millones de dólares al año en la búsqueda de acuerdos, el 70% de las fusiones y adquisiciones terminaban siendo fracasos. El libro fue escrito a raíz de una serie de matrimonios corporativos que terminaron mal, incluidos AOL y Time Warner, Daimler y Chrysler, Citicorp y Travelers, entre otros.

    Alguno de los autores de Maestering the merge repitieron el estudio que los llevó a escribir el libro y encontraron que en los últimos 20 años a escala mundial se han realizado más de 660.000 adquisiciones por un valor total de 56 millones de millones de dólares (trillions, en nomenclatura anglosajona), y los acuerdos cerrados alcanzaron su punto máximo en 2021. Las probabilidades de fracaso se han invertido en comparación con lo que afirmaban los consultores en su publicación original: hoy en día, cerca del 60% de los procesos de compra que comienzan llegan a tener éxito. Incluso, entre aproximadamente 40% que no tuvo éxito muchos de los acuerdos llegan a crear algo de valor para las partes.

    Uno de los principales motivos de este marcado aumento es que el enfoque que usan tanto las empresas compradoras como los fondos de inversión que se dedican a la adquisición de compañías ha cambiado en el último tiempo. Las fusiones y las adquisiciones (M&A —Mergers and adquisitions—, por su término en inglés) se utilizan en la actualidad para conseguir y ejecutar una gama más amplia de estrategias que van mucho más allá del crecimiento. En la década de 1990 y principios de la década de 2000, la mayoría de los adquirientes se focalizaban en conseguir competidores o empresas de industrias similares para comprar, en busca de aumentar la escala, reducir los costos y ganar terreno frente a sus rivales.

    Sin embargo, en los últimos 20 años, las empresas han adoptado un enfoque más amplio. Se buscan acuerdos para desarrollar puntos de apoyo en industrias o geografías emergentes para hacer más eficientes sus cadenas de suministro, para aprovechar las oportunidades geopolíticas, para acelerar los procesos de innovación interna, para adquirir nuevas capacidades en áreas como la inteligencia artificial e incluso para encontrar nuevas fuentes de talento. A menudo, la lógica estratégica no se centra solo en las oportunidades de crecimiento, lo que significa que las empresas no dependen tanto de los ahorros de costos, que, en el pasado, a menudo resultaban más difíciles de conseguir de lo previsto.

    Esto explica muchas de las compras de empresas que se han dado en el mercado local. Desde Tata, que compró Woow en el año 2018, Mosca, que compró Office 2000 en el 2023, hasta el Banco Itaú, que compró parte del paquete accionario de Handy ese mismo año. En la industria del software los ejemplos abundan, entre los que están los casos de Infocorp, Overactive, Genexus y Memory, entre otras.

    Este crecimiento en los cierres de transacciones a escala internacional, que también se ve reflejado en el mercado local, tiene varias aristas que vale la pena explorar y analizar. Actualmente, los procesos de análisis previo, los famosos due dilligence, son mucho más completos y exhaustivos de lo que solían ser. En el pasado, la mayor parte de estos procesos se limitaban a un estudio que se realizaba en hojas de cálculo con un enfoque casi exclusivo en demostrar que las finanzas tenían sentido. Hoy en día, las empresas han ampliado los tipos de investigaciones que realizan antes de firmar un acuerdo. Por ejemplo, hacen evaluaciones culturales para determinar qué tan bien se adaptarán las personas que trabajan en la empresa objetivo a las normas y los valores del adquiriente.

    Otro punto interesante es que quienes están detrás de los procesos de compra ganan experiencia y conocimientos al hacer más y mejores acuerdos. No es ningún secreto que, cuanto más a menudo hacemos algo, más habilidad ganamos en esa tarea. Analizar empresas para ser compradas se ha hecho un negocio en sí mismo. Eso ha ayudado a las consultoras que asesoran a la parte compradora a profundizar más en algunas áreas ocultas que quedaban fuera de análisis en un proceso de M&A, incluida, por ejemplo, la estimación de sinergias antes de que se cierre el acuerdo y su logro durante la integración. Cuando hay más volumen de transacciones en el mercado y las consultoras hacen de esto una unidad de negocio en sí misma, logran tener un equipo de especialistas a tiempo completo que no hace otra cosa que identificar objetivos y negociar más adecuadamente los términos y las condiciones de los acuerdos. Algunos conglomerados del mundo del software, por ejemplo, tienen expertos en su propia estructura interna que buscan oportunidades de compra en forma permanente.

    Pasar de una tasa de fracaso de fusiones y adquisiciones del 70% a una tasa de éxito del 60% en 20 años es significativo. ¿Ha llegado esta tasa de éxito a una meseta o existe la posibilidad de que las ganancias sigan aumentando? ¿Cómo pueden los dueños de empresas empezar a prepararse para iniciar este camino y estar prontos para saltar del mercado local a jugar en las grandes ligas? Dejo resonando estas preguntas para explorar juntos algunas respuestas dentro de 15 días.

    Opinión y Análisis
    2024-05-15T19:55:00