“En períodos de 12 meses la faena muestra cierta estabilidad, en torno al eje de 2,3-2,4 millones de cabezas, desde mediados de 2017, pero es difícil pensar que pueda cambiar la tendencia si no aumenta la tasa de reposición”, vaticinaron.
Un capítulo específico del informe de Opypa está vinculado a la participación de las empresas frigoríficas en la demanda de ganado gordo durante el período enero a octubre de 2019 y el cambio en volumen con respecto a igual período de 2018.
Las primeras cuatro empresas (Marfrig, Minerva, Las Piedras y BPU-NH Foods) del ranking de mayor actividad dan cuenta del 57% de la faena de bovinos, mientras que las ocho primeras (las cuatro anteriores sumadas a los frigoríficos Pando, Las Moras, San Jacinto y Frigoyi) abarcaron el 77%, sostiene el informe.
Indica que la caída en la faena de bovinos fue de 5% para los primeros 10 meses del año, respecto a igual período de 2018. “Es notorio que las plantas que no forman parte de las ocho primeras redujeron su faena de manera más marcada (-19%)”, destaca.
En cuanto al número de animales enviados a faena desde corrales de engorde durante el ejercicio 2018/19, en comparación con el ejercicio 2017/18, Opypa considera que “hay una pequeña reducción del 1,8%, lo que implica que la participación de los corrales se ha mantenido en el orden del 11% de la faena total”. Esa proporción es “significativamente más elevada en la categoría de novillos jóvenes, como es habitual”, resalta.
Precisa que el 46% del total de novillos de uno a dos años faenados en el ejercicio salió de los corrales de engorde y su destino final ha sido mayormente para cubrir los envíos dentro de la cuota europea de alta calidad.
La reducción del número de vaquillonas, que en el ejercicio anterior registró un récord de más de 30.000 cabezas, o el 26,3% de la faena de esa categoría, en el ejercicio 18/19 se ubicó en menos del 20%, detalla.
Importada
En ese contexto de mayor demanda de carne uruguaya en el exterior, en los últimos tres años hubo una creciente corriente importadora de carne vacuna para el consumo interno.
En 2017 se importaron 6.429 toneladas (peso embarque), en 2018 se importaron 16.168 toneladas y a octubre 2019 se llevaban importadas 24.659 toneladas, según Opypa. Explica que eso equivale al 23% del consumo interno aproximadamente.
“Las importaciones de carne, que provienen principalmente de Brasil y en segundo lugar de Paraguay, se vieron estimuladas por una relación de precios particular asociados a devaluaciones de las monedas locales más fuertes en los países vecinos, en comparación con Uruguay, y una escasez relativa de carne fresca en el mercado doméstico, debido a, por una lado, una mayor presión de la demanda externa, especialmente China, y, por otro lado, a la oferta restringida de novillos y la imposibilidad de importar animales en pie por razones sanitarias”, analiza el informe oficial.
Estima que para el final de 2019 se habrá importado carne vacuna por un valor superior a los US$ 100 millones.
“En los últimos meses se ha registrado un incremento importante en el precio de la carne vacuna al consumo”, reconoce.
Al analizar la evolución de los precios internos de la carne vacuna fresca (promedio general y cortes seleccionados), los técnicos del MGAP explicaron que el índice igual a uno quiere decir que los precios han evolucionado junto con el índice general de precios al consumo (IPC), y si el índice es superior a la unidad entonces el producto es relativamente más caro comparado con el resto de los bienes de consumo.
En general, el precio de la carne fresca ha crecido más que el IPC a partir de mediados de 2018. “Ese comportamiento es diferente según el corte: en el caso de la colita de cuadril el índice se ha mantenido por debajo de la unidad, mientras que la carne picada y especialmente el asado se han encarecido de forma notoria”, evalúa el informe.
Y calcula que “en octubre 2019 el precio del asado llegó a ubicarse 40% por encima del IPC, y la carne picada 20%”.
“El encarecimiento de un corte como el asado, de fuerte preferencia por el consumidor local, está asociado también a la mayor demanda de China por cortes con hueso y una falta relativa de materia prima”, aserguraron los técnicos de Opypa.
Internacional
Las exportaciones mundiales de carne vacuna se espera que crezcan 4% en 2020, para alcanzar un volumen de 11,5 millones de toneladas, según la oficina técnica de Ganadería.
Los países que aumenterán sus exportaciones son Brasil, India, Argentina, Canadá y Estados Unidos (EE.UU.).
Los técnicos vaticinaron que “la demanda de China continuará siendo el principal motor del comercio mundial, lo que, por ejemplo, va a implicar una participación decisiva de Brasil, quien es además un fuerte proveedor de carne de cerdo”.
“También Argentina y Uruguay se verán beneficiados por la demanda de China y en cierto grado también del resto de los países del sudeste asiático”, pronosticaron.
Consignaron que “tal como se anticipaba en los años previos, Argentina ha tenido un regreso fuerte al escenario mundial y si bien su participación todavía está en el 6%, vale la pena recordar que hace tan solo cinco años, ese porcentaje era inferior al 2%”. Argentina pasó de exportar menos de 200.000 toneladas en 2015 a 700.000 toneladas en 2019 y es posible que se acerque a las 800.000 toneladas en 2020.
En otro aspecto, Opypa indicó que en el mercado europeo, para la perspectiva de Uruguay, importa el cambio en las condiciones de acceso a la cuota de carne de alta calidad (“481”) y planteó la evolución prevista para los próximos años.
El acuerdo logrado entre EE.UU. y la UE implica que el primero comienza en 2020 a tener una reserva de una fracción del total de las 45.000 toneladas de este contingente. En 2020 esa reserva será de 18.500 toneladas, y en siete años alcanzará un volumen de 35.000 toneladas.
“El acuerdo Mercosur-UE alcanzado en 2019 todavía debe ser refrendado por los países de la Unión y, en caso de lograr una aprobación general, demandará varios años todavía su ejecución plena”, advierte el informe. La cuota de 90.000 toneladas acordada, en principio, para los países del Mercosur, debe además pasar por la negociación intrabloque.
Mientras, en el contexto interno surgen algunas interrogantes, sostuvieron los técnicos. Apuntaron a que “la situación de la industria frigorífica muestra que los márgenes se han acotado marcadamente, y esto puede significar un escenario financiero muy comprometido, sobre todo para las plantas de menor capacidad”.
“Los precios internos se han despegado de los de la región, lo que ha llevado a presiones crecientes del sector privado por abrir las fronteras para habilitar las importaciones de ganado en pie”, señalaron. Y comentaron que eso “a su vez tiene implicancias para la posición del país en los mercados internacionales de la carne, ya que algunos países como Japón o EE.UU. pueden revisar su evaluación de riesgo si Uruguay decide importar ganado en pie, aun cuando pueda argumentarse que el ganado importado es únicamente para el mercado doméstico”.
“En el panorama regional, los estados brasileños de Paraná y Rio Grande do Sul dejaron de vacunar contra la aftosa este año, generándose una situación regional algo asimétrica, dado el poco interés que ha mostrado Argentina por dejar de vacunar”, destacaron.
Consideraron que “hoy en día parece bastante claro que el cambio de status no le reportaría a Uruguay más que algunos beneficios marginales en términos de precios, pero le marcaría la necesidad de contar con un sistema de vigilancia sanitaria reforzado”.
Respecto a la oferta de ganado, “la persistencia de niveles estancados de eficiencia reproductiva del rodeo de cría compromete la posibilidad de mantener una tasa de extracción elevada como la de los meses pasados, y de esa forma mantener la participación de las exportaciones de carne en, por lo menos, el nivel actual”, plantearon.
Acotaron que “la demanda internacional sigue creciendo y que para Uruguay conservar su actual participación en el mercado le supone aumentar sostenidamente sus exportaciones” de carne.
“La situación es todavía más compleja si se tiene en cuenta el crecimiento de las exportaciones de carne de Argentina, que compite en los mismos mercados”, indicaron.