“El crecimiento será muy moderado” y algo inferior al aumento previsto a fines del año pasado, indicó.
En los últimos tiempos la producción de leche registró un crecimiento incesante, pasando de 1.472 millones de litros, en 2009, a los más de 2.000 millones de litros en 2013, según datos de la Dirección de Estadísticas Agropecuarias (Diea).
Evolución de los precios
La evolución del precio al productor por litro de leche en los meses recientes varió de $10,48 (U$S 0,46) en junio, a $10,19 (U$S 0,44) en julio y a $ 9,75 (U$S 0,41) en agosto, según datos del Instituto Nacional de la Leche (Inale).
Conaprole fijó un valor promedio de $ 9,85 por litro de leche correspondiente a la remisión de setiembre, que es algo superior al mes anterior, informó Bidegain.
Ese directivo de la cooperativa manifestó su preocupación respecto al futuro inmediato del sector, debido a la menor rentabilidad que supondrá una rebaja en los valores de los lácteos en los negocios que realizarán los exportadores y que, por el momento, no se refleja en el precio que reciben los tamberos.
“No hemos vendido ni un litro de leche a los precios actuales”, de unos U$S 2.800 por tonelada de leche en polvo, que registra el mercado internacional, afirmó.
En ese sentido, Vidal destacó que “hasta ahora todavía Uruguay no ha sentido la caída de los precios internacionales, pero cabe esperar que los valores en promedio se ubiquen por debajo de años anteriores”.
En el primer semestre del año las exportaciones de productos del sector registraron un incremento “muy importante y ahora, con la baja de los precios, es posible que las exportaciones al cierre del año tengan una disminución en montos”, estimó.
Zafra y competencia
La zafra lechera es ahora en la primavera, cuando tradicionalmente crece la remisión a las industrias y para los productores es el momento de cosechar el esfuerzo y las inversiones realizadas en el transcurso del año en sus tambos.
A fines de setiembre, Conaprole recibió 4% más de leche que hace un año, llegando a un volumen diario de 4,5 millones de litros, contó Bidegain.
Respecto al impacto de la coyuntura internacional en el sector, Vidal consideró que “hay un desfase entre el momento de pactar los negocios y embarcar los productos, porque la leche que se está colocando ahora se negoció tres meses atrás”. “Los precios fueron cayendo (en el exterior) y acá eso se fue atenuando”, dijo.
Sin embargo, vaticinó que “a la larga hay que pensar que las grandes tendencias del mercado internacional se terminan aplicando”.
“¿Por qué van a comprar la leche en polvo en Uruguay a precios más altos cuando pueden comprarla a Fonterra a valores más bajos?, planteó la técnica de Opypa.
En cuanto a la rentabilidad de los tambos, Vidal reconoció que existen “rigideces a la baja en los costos”. Añadió que “se prevé que los granos estarán más baratos, y eso en la alimentación animal pesa mucho”, por lo que “puede haber un alivio para los productores”.
En el contexto actual de caída de los valores y de algunos negocios en el exterior, la competencia entre industrias lácteas es un factor considerado clave por los productores.
“Si no hubiera competencia, las empresas les hubieran pagado a los productores precios equivalentes a los que se registran en el momento en el mercado internacional”, evaluó la técnica de Opypa.
Resaltó que “si (las industrias) han mantenido los precios al productor es justamente porque ha existido una competencia importante” entre las empresas.
Escenario complicado
En los primeros meses del año los valores de la leche en polvo entera y descremada eran de U$S 5.000 la tonelada y más, y actualmente cayeron a unos U$S 2.400 y U$S 2.500, respectivamente, según reportes del Inale basados en las recientes licitaciones de Fonterra, que marcan una referencia a escala mundial.
“El escenario internacional está complicado, porque Argelia, que es un mercado importante y que cada año compra unas 40.000 toneladas de leche en polvo a varios países, este año decidió comprar todo ese volumen a Fonterra, de Nueva Zelanda, y quedamos afuera”, comentó el director de Conaprole.
Señaló que “Rusia todavía no mostró un aumento significativo de la demanda” de lácteos, como se prevía por las restricciones que impuso ese país al ingreso de artículos de la Unión Europea y de Estados Unidos en medio de un conflicto con Ucrania.
Al mercado ruso varias empresas uruguayas exportan manteca y quesos, pero el principal producto comercializado es la leche en polvo entera.
Sobre este tema, Leániz dijo que “hay una coyuntura muy particular pero entre la demanda creciente de Rusia y de Venezuela los lácteos uruguayos fueron colocados”. Y destacó que “las industrias que exportan quesos tienen una interesante salida de productos en el mercado ruso”. Ese productor consideró que los mercados a los que exporta Uruguay mantienen precios y demanda importantes.
Para Bidegain, “hasta el momento no hay grandes problemas en las exportaciones de otros lácteos, pero las ventas de leche en polvo de Conaprole entre agosto y setiembre cayeron a la mitad”.
Este año los principales mercados para los lácteos uruguayos son Venezuela, Brasil y Rusia, según datos del Instituto Uruguay XXI. Algunas empresas como Conaprole realizan importantes negocios en Argelia y Cuba, dependiendo del producto, comentó el director de esa cooperativa.
En el acumulado de enero a agosto de este año, las exportaciones registraron una disminución de 10% en volumen y de 1% en monto, con una caída marcada de las ventas de leche en polvo descremada de 40% en volumen y 26% en monto, según Inale.
Otro factor de preocupación para los exportadores locales es la competencia de productos europeos en el mercado brasileño, a pesar de pagar 28% de arancel externo común.
Bidegain dijo que además en Estados Unidos hay grandes inversiones en la instalación de plantas productoras de leche para exportar en China, lo que también implica una mayor competencia para los lácteos uruguayos.
Actualmente, esos productos exportados desde Uruguay pagan un 8% más de aranceles aduaneros que los provenientes de Nueva Zelanda para ingresar al mercado chino, indicó.
Consideró que la estrategia para mejorar la inserción en ese gigante asiático es establecer alguna alianza o joint venture con empresas chinas.
En ese contexto, Conaprole inició una “política de austeridad” en las inversiones. El plan previsto originalmente involucraba una cifra cercana a los U$S 200 millones para los próximos cuatro años, y sin embargo la cooperativa ahora decidió continuar únicamente con los proyectos prioritarios, que abarcan unos U$S 80 millones, explicó.
Entre esas obras consideradas prioritarias, detalló que las que “no se detendrán” son la instalación de un laboratorio nuevo y en las plantas de suero en las fábricas ubicadas en Villa Rodríguez y en Rincón del Pino, ambas en el departamento de San José.
Entre otras medidas definidas por esa cooperativa, Bidegain dijo que la idea es “defender a ultranza la participación de los productos en el mercado interno, que está en el entorno de 60%,” y posicionar los productos poniendo énfasis en la región, particularmente en el sur de Brasil y en Paraguay. Aclaró, además, que en forma paralela,continuamente se sigue negociando la colocación de productos en otros mercados de mayor peso.
Nueva industria de Singapur
La empresa New Zealand Farmer Systems, que fue conformada por un fondo de productores lecheros de Nueva Zelanda y en los últimos años pasó a manos de la compañía Olam, de Singapur, anunció en setiembre la inversión de U$S 80 millones en la instalación de una industria lechera en Uruguay.
Actualmente, los tambos de esa empresa remiten cerca de 500.000 litros de leche por día a las plantas procesadoras de Conaprole, lo que representa 12% del total del producto que recibe la empresa.
Considerando que esa firma de Singapur prevé tener operativa su fábrica de lácteos en 2017, Conaprole pretende que los productores locales suplan el volumen de leche que dejarán de recibir de esa empresa, dijo a Campo el director, Miguel Bidegain.
Aclaró que la salida de Olam “será un retiro gradual en un proceso de tres años”.
Respecto a esa nueva inversión, la técnica del Ministerio de Ganadería, María Elena Vidal, consideró que “era previsible que un proyecto para la instalación de hasta 50 tambos en algún momento iba a tener su propia planta” industrial.
“Lo interesante es que hay muchos emprendimientos industriales e inversores, lo que nos da una perspectiva alentadora, porque habrá agentes para comprar la leche”, valoró.
Agro
2014-10-09T00:00:00
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