Cuando volvía a su casa en un ómnibus lleno, Valentina notó que el guarda la miraba fijamente a través del espejo retrovisor. Otra tarde, un joven la arrinconó murmurando “hola, bebé” cuando caminaba hacia su trabajo. Y al hacer ejercicio una mañana notó que un hombre la seguía, hasta que entró a un comercio y esperó que desapareciera. “Mirá que no te voy a hacer nada”, alcanzó a escuchar que le decía entre risas.
Para eso, la comuna realizará un estudio entre la población femenina del departamento para identificar los obstáculos que encuentran “en la formación urbana y en el acceso a los espacios públicos que les haga sentir miedo”, explicó. A partir de esa información, elaborará una propuesta de modificaciones urbanas.
La directora dijo además que la situación fue potenciada por la pandemia de Covid-19, ya que hay menos personas en la calle que puedan ser testigos del acoso o incluso que puedan prevenirlo.
“Las mujeres deben cuidarse de la nocturnidad, de no estar solas, de la ropa, de su reacción ante un ataque. También se ha visto que las mujeres comienzan a trasladarse más en bicicleta para no tener que interactuar con el transporte público”, comentó.
Algunos de los aspectos contemplados son la mejora de la iluminación de las calles, la existencia de veredas y la adecuación de los horarios de transporte colectivo, aunque todo dependerá de las necesidades que se manifiesten en el diagnóstico. El estudio ya está en proceso de elaboración y las autoridades esperan iniciarlo este año, de la forma en que las restricciones sanitarias lo permitan.
Estrategias
“De camino a casa quiero ser libre, no valiente”, citó Graziuso, haciendo referencia a uno de los enunciados reivindicados por el movimiento feminista. Es que para la jerarca, la violencia hacia la mujer en el espacio público no se ha logrado visibilizar lo suficiente.
“Las mujeres asumen estrategias que la sociedad tiene internalizadas, cuando no tiene que ser así”, explicó. “Tenemos que empoderar a las mujeres en todos los ámbitos, porque la imposibilidad de trasladarse a un lugar con seguridad ya les resta oportunidades”, agregó.
Por su parte, la directora de la División de Género de la IDM, Rossana Llamosa, celebró la iniciativa, que va en sintonía con la Ley 19.580 sobre violencia hacia las mujeres basada en género, y señaló que desde 2019 a la fecha la comuna registró 36 denuncias por acoso sexual callejero. Aseguró que hoy las ciudades están construidas “para una sociedad patriarcal” que concebía a las mujeres solo en el ámbito privado, por lo que es “necesario incorporar una mirada femenina para que mujeres, niñas y adolescentes puedan caminar seguras por la calle y disfrutar de espacios públicos” a los que hoy no tienen acceso.
Llamosa dijo a Búsqueda que algunas de las propuestas podrían ser reubicar las cámaras de seguridad del departamento en lugares claves e iluminar determinados espacios, pero también repensar otros, como las estaciones saludables en la vía pública.
“Existen diferentes aspectos donde podemos colaborar para que Maldonado sea más seguro. La mujer tiene que poder caminar tranquila por 18 de Julio y no tener que meterse en un shopping para mayor seguridad”, opinó. “El acoso ha existido siempre y ha crecido. Queremos ver la encuesta para ver si vamos por buen camino para tener esa ciudad igualitaria que queremos”, agregó.
La directora dijo igualmente que la propuesta debe estar acompañada de un cambio cultural, ya que muchas personas ni siquiera saben que el acoso sexual callejero “está en la ley”.
“Particularmente en Maldonado tuvimos un crecimiento exponencial de la población muy importante, y es necesario que la ciudad se vaya adaptando a él”, agregó.
El proyecto es apoyado por la directora de la Institución Nacional de Derechos Humanos, Mariana Blengio, quien está colaborando en la elaboración del estudio.
Experiencias
En 2018, la Intendencia de Montevideo (IM) ingresó al programa global de ONU Mujeres denominado Ciudad Segura para las Mujeres, una iniciativa que incluye a más de 50 ciudades de todo el mundo (Búsqueda N° 1.987).
En ese marco, un equipo de la Universidad de la República analizó la situación en diferentes zonas para conocer las amenazas que las mujeres sienten en la calle y, a partir de eso, poner en marcha medidas que incidan en la planificación urbana desde una perspectiva de género.
En ese sentido, la directora de la Asesoría para la Igualdad de Género de la IM, Solana Quesada, dijo a Búsqueda que uno de los avances más importante del proyecto, que se tradujo en el plan Montevideo Libre de Acoso, fue la elaboración de un decreto aprobado por la Junta Departamental que establece la importancia de abordar el acoso sexual en los espacios públicos.
Según dijo, el decreto mandata a la IM a trabajar en un protocolo de actuación para la prevención y el abordaje de situaciones de acoso sexual en el transporte público, algo que ya fue elaborado y aguarda su aprobación final. También se establecieron vías de denuncia más claras, lo que se refleja en los datos recavados: mientras que en 2018 y 2019 solo se registraron cuatro denuncias por acoso sexual callejero, en 2020 la cifra llegó a 19.
La mayoría de las denuncias, explicó, se dan en el transporte colectivo de pasajeros y en los espacios públicos, sobre todo por parte de empresas contratadas por la IM que trabajan en la vía pública. Y si bien aún no está listo el protocolo específico para esos casos, lo que se hace es comprometer a la empresa a hablar con la persona que cometió el acoso y desarrollar acciones de sensibilización.
“El problema público realmente se construyó como tal y las mujeres, que toda la vida sufrimos acoso sexual, ahora por lo menos lo decimos y pedimos ayuda”, sostuvo.
Además, se llevaron adelante mejoras vinculadas a la iluminación y la movilidad en los barrios Parque Rodó, Unión y Villa Española, donde se centraba el estudio, se hicieron intervenciones urbanas y talleres de prevención con adolescentes. El trabajo previsto con locales nocturnos, en tanto, espera implementarse cuando pase la crisis sanitaria.
“Sigue siendo necesario hacer más; si bien el plan fue hasta 2020, va a seguir en marcha y tenemos pendiente reglamentar el decreto de la Junta”, indicó.
Canelones es otro de los departamentos que se sumó al programa Ciudades Seguras para las Mujeres. La intendencia canaria y la IM trabajan en conjunto para abordar las situaciones de acoso que se identificaron en la terminal de Río Branco y en la zona de Las Piedras.