El 28 de octubre el presidente de la Comisión Investigadora de la gestión del Ministerio de Turismo que funciona en la Cámara de Diputados, el nacionalista Juan Martín Rodríguez, anunció que habían recibido las respuestas del director de la firma estonia Kirma Services OÜ, Georgios Shipillis, y que ellas serían, en principio, de carácter reservado. El mismo día, el registro público de comercio de Estonia recibió una solicitud para modificar la información de Kirma.
El pedido incluía el cambio de tres datos de la empresa: la dirección física, el correo electrónico y el retiro de KRM Agent OÜ como una de las personas jurídicas que aparecen en la tarjeta de registro de la empresa. Esa última compañía es una filial del bufete de abogados KRM Advisor, que se había encargado de la fundación de Kirma en 2018 a través de otra de sus empresas subsidiarias, KRM Holding Plus.
A pesar de que esas modificaciones se tramitaron el 28 de octubre, aún no pudieron materializarse. El departamento de registro del Tribunal del Condado de Tartu, Estonia, tiene que esperar 15 días por si existen interesados en “apelar” las modificaciones, según los documentos analizados por Búsqueda.
Cambio de rubro
Estos cambios que la empresa viene procesando en los registros públicos de Estonia se suman a otros que tramitó después de que comenzara la polémica. Búsqueda publicó el 19 de agosto que el entonces Germán Cardoso había contratado a Kirma de forma directa por US$ 280.000 para una campaña de publicidad digital, pero que no había podido pagarle debido a disposiciones de la Unidad de Prevención de Lavado de Activos del Banco República (BROU).
En sus respuestas al Parlamento, el chipriota Georgios Shipillis declaró que su empresa modificó en el registro público de su país el “código de clasificación de las actividades económicas de Estonia” de la firma, “para poder brindar mayores servicios y ampliar nuestra gama de actividad”. Kirma estaba inscripta en el rubro “otras actividades comerciales o auxiliares” y pasó a declarar como principal actividad: “agencia de publicidad”.
Shipillis omitió informar al Parlamento que el cambio de rubro se produjo el 9 de setiembre de 2020, después de la renuncia de Cardoso y el mismo día que Búsqueda dio detalles sobre sus datos en el registro, entre ellos su giro de actividad y el hecho de que declaró que en 2018 y 2019 no tuvo empleados y tampoco ingresos (Búsqueda Nº 2.139)
Ese 9 de setiembre, por primera vez en tres años desde su inscripción, Kirma presentó en Estonia un reporte financiero que incluía activos por 291.993 euros, ventas por 297.794 euros y gastos en bienes, materias primas y servicios por 8.300 euros. La información financiera de 2018 y 2019, había sido presentada pocos meses antes, el 12 y 14 de mayo de este año, respectivamente.
El 10 de setiembre, Kirma le comunicó al ministro de Turismo, Tabaré Viera, que desistía de cobrar el dinero acordado con su cartera, y también de realizar los servicios para los que había sido contratada.
“Reconocimiento” y no premio
En las respuestas enviadas por escrito al Parlamento y clasificadas como confidenciales, Shipillis escribió que Kirma tuvo clientes de “enorme prestigio y renombre mundial, tales como Calvin Klein, H&M, Alibaba, AliExpress, Axie, Obsidian, entre otros”.
Si bien no es visible en la página, la web de Kirma tiene una serie de comentarios de supuestos clientes que se pueden leer en el código html del sitio, en la sección de “testimonios”.
Una mujer llamada Laura Milson, que aparece vinculada a “Coca Cola Company”, declara en esos testimonios ocultos: “Descubrimos que Georgios y el equipo eran agradables y tenían un deseo genuino de demostrar cómo podían ayudarnos a mejorar los aspectos en línea de nuestro negocio”.
Sam Vricket, de Colorado Custom Wood Floors, dice que “todo el equipo” de Kirma es “excepcional”, al punto que “la planificación fue inteligente y dinámica. Las comunicaciones fueron claras y atrapantes”.
En las respuestas al Parlamento clasificadas como reservadas, Shipillis dijo que respecto a los dos “premios” a los que se hacen referencia en el sitio web “se usa el concepto como sinónimo de reconocimiento de algunos de nuestros clientes más importantes”. El director de la empresa —cuyo propio nombre está mal escrito en el documento— sostiene que a Kirma se le “reconoció” por haber logrado “todos los objetivos en las campañas de anuncios con el menor costo posible y en el menor tiempo posible”. Según explica, los reconocimientos fueron entregados por Axie, “un cliente prestigioso del área del social gaming (...) por la excelencia en la ejecución de campañas”, y por “completar sus objetivos con un presupuesto sustancialmente inferior durante dos períodos consecutivos”. Axie es un videojuego desarrollado por el estudio vietnamita Sky Mavis.

Germán Cardoso. Foto: Santiago Mazzarovich / adhocFOTOS
El vínculo con Sarasota
La llegada de Kirma a la cartera de proveedores del Ministerio de Turismo es uno de los focos de la investigación. Elbio Rodríguez, amigo personal y asesor “honorario” del entonces ministro Cardoso fue el encargado de acercar a la empresa (Búsqueda Nº 2.141).
Rodríguez fue durante meses el único vínculo entre la agencia de marketing del ministerio, Young & Rubicam (Y&R), y Kirma. El asesor “honorario” argumentó en el Parlamento que quería lograr que la estonia terminara como proveedora de Y&R y así “generar un negocio lucrativo”.
El asesor fue clave también cuando se complicó el pago de los servicios a Kirma, de acuerdo con su declaración y la de Shipillis.
El BROU exigía a Kirma que presentara una cuenta bancaria para recibir la transferencia, distinta a la que había propuesto en primera instancia. Como la empresa estonia no tenía, apareció en el ruedo la empresa con sede en Florida, Estados Unidos, Sarasota Global Investments INC.
Ante la imposibilidad de recibir su pago, Kirma envió un mail al Ministerio de Turismo el 14 de julio con un acuerdo de cesión de créditos en favor de Sarasota, que tenía una cuenta en un banco norteamericano.
Shipillis declaró en la comisión que Sarasota llegó a Kirma de la mano de Rodríguez. Sin embargo, Rodríguez y el empresario chipriota aseguraron al Parlamento que no conocían ni conocen a los representantes de la empresa de Florida a la que Kirma le cedió el cobro de US$ 280.000.
La empresa había sido fundada menos de tres meses antes, el 21 de abril, su representante es María Campana Alban y su dirección física responde a un condominio de viviendas en Boca Ratón, Florida. En el documento presentado a la Comisión, Shipillis dijo que no conoce a Alban ni al agente registrador, Patricio Frías, y que el vínculo se dio exclusivamente a través de Rodríguez.
El mismo día que llegaron las respuestas del chipriota, Rodríguez visitó la comisión y explicó que le sugirió Sarasota a Kirma dado que, “en función” de lo que había podido “consultar en forma regional, era una empresa que brindaba las garantías suficientes para que el dinero que iba a ir a Kirma, pero a su vez para pagar la inversión que había que hacer —en este caso en Google— ofreciera una solución”.
“Yo conecto a Sarasota con Kirma; las conecto y ellos, a partir de ahí, hacen la cesión de crédito desde Kirma Services a Sarasota”, se explayó.
Si bien Rodríguez admitió que Sarasota había sido fundada tan solo unos meses antes, justificó su recomendación. “Ahora, las empresas o las personas que, de una manera u otra recomiendan, no recomiendan a una empresa, recomiendan a alguien. Ese alguien puede tener diferentes formas de dar el servicio”, dijo el excolaborador honorario de Cardoso, que justificó la pertinencia de la empresa por estar situada en Estados Unidos y trabajar con un banco “de primera línea”. Sin embargo, el propio Rodríguez afirmó que no se interesó por saber quiénes representaban a Sarasota. “No era mi menester saber quiénes eran los representantes; le correspondía directamente a Kirma averiguar si estaba dentro de sus estándares aceptarlos (...) Yo lo desconozco”.
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Información Nacional
2021-11-04T01:57:00
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