La confirmación de dos casos de la enfermedad encefalopatía espongiforme bovina (EEB), conocida como el mal de la vaca loca, el sábado 4 en los estados de Matto Grosso y Minas Gerais, en Brasil, generó preocupación en el sector cárnico.
La confirmación de dos casos de la enfermedad encefalopatía espongiforme bovina (EEB), conocida como el mal de la vaca loca, el sábado 4 en los estados de Matto Grosso y Minas Gerais, en Brasil, generó preocupación en el sector cárnico.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEso se debió no solamente al impacto que tiene la decisión del gobierno brasileño de suspender temporalmente sus exportaciones de carne a China, que es el principal mercado, si no también por la situación sanitaria de la región.
El Ministerio de Ganadería (MGAP) analizó este tema y decidió no adoptar acciones específicas en reacción a estos casos.
“Uruguay mantiene las mismas medidas sanitarias que de costumbre, no hubo ningún incremento, ni resolución adicional”, señaló a Búsqueda el ministro de Ganadería, Fernando Mattos.
Argumentó que se tratan de casos de EEB “atípicos”, distintos a “lo que implica la encefalopatía clásica en cuanto a que esta no tiene riesgos en el aspecto alimenticio”.
“Los casos atípicos son espontáneos, aquellos que son adquiridos fundamentalmente por animales de edad avanzada, pero no provienen de un proceso de ingesta de alimentos contaminados”, aseguró.
Enfatizó que esto “no trae riesgos para la población”.
El gobierno brasileño reportó los casos a la Organización Mundial de Salud Animal, como corresponde a la normativa internacional.
Por la propia definición de ese organismo “no hay ninguna restricción al comercio”, sostuvo Mattos, aludiendo a las importaciones de carne brasileña de Uruguay.
Consultado por la determinación de Brasil de interrumpir sus exportaciones al mercado chino, el ministro de Ganadería recordó que el gobierno del país norteño tiene un protocolo firmado con China que establece “la obligación de suspender la emisión de certificados sanitarios” para exportar a ese país asiático.
El jerarca reconoció el impacto que tiene la salida temporal de la carne brasileña en China, ya que “Brasil estaba exportando unas 100.000 toneladas mensuales” a ese destino. Mientras, “Uruguay exporta algo más de 500.000 toneladas anuales”, comparó.
Indicó que las exportaciones cárnicas brasileñas representan el 40% del volumen total exportado de carne al mercado chino, y “la ausencia temporaria genera ruido y nerviosismo de los importadores” chinos.
Mattos viajó ayer (miércoles 8) a Brasil, junto a jerarcas de Servicios Ganaderos, para reunirse el viernes 10 con la ministra brasileña de Agricultura, Tereza Cristina, y “afianzar las relaciones” bilaterales.