Si bien el entorno político —pautado por la asunción de un nuevo gobierno multipartidario— plantea interrogantes, el desempeño de la macroeconomía que vislumbra para este y los próximos años la calificadora Moody’s es, en general, positivo.
Si bien el entorno político —pautado por la asunción de un nuevo gobierno multipartidario— plantea interrogantes, el desempeño de la macroeconomía que vislumbra para este y los próximos años la calificadora Moody’s es, en general, positivo.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEn un análisis difundido el lunes 17 por el Ministerio de Economía, esa agencia incluyó sus proyecciones para varios indicadores.
Después de haber registrado un crecimiento que estimó en 0,5% para 2019, Moody’s proyecta que el Producto Bruto Interno (PBI) aumentará 2% este año y 2,3% el siguiente. El país muestra un “moderado potencial de crecimiento”.
La calificadora cree que las finanzas del gobierno central mejorarán su resultado, por una disminución del gasto público: el déficit —sin considerar los ingresos extraordinarios derivados de la desafiliación de los “cincuentones” de las AFAP y la contabilización de sus aportes como un ingreso— bajará a 3,6% del PBI en 2020 y a 3,2% en 2021, desde el 4,3% en que se ubicó a fin de 2019. A su vez, si se dejan de lado los pagos de intereses de la deuda, el resultado —primario— negativo también irá achicándose, hasta acercarse al equilibrio el próximo año (–0,3% del Producto). “Sin embargo, los planes fiscales de la administración entrante son una variable clave”, mientras se espera conocer mayores detalles sobre el plan de consolidación fiscal para los próximos meses, apuntó la calificadora. “En cualquier caso —agrega—, cualquier reducción importante en el gasto resultará difícil, ya que más del 80% está establecido por ley, indexado o es difícil de ajustar financiera o políticamente”.
La administración entrante “tendrá que mostrar esfuerzos en la construcción de consenso para ver que su agenda de reformas se afiance”, señala en otro pasaje.
En cuanto a la evolución de la deuda pública en relación con el PBI, Moody’s proyecta una estabilidad (56,4% tanto para 2020 como en 2021).
La agencia prevé también una leve disminución de la inflación. En todo 2020 se ubicará en 8,0% y bajará a 7,5% en 2021, según sus estimaciones.
Desde mayo de 2014 la deuda pública uruguaya tiene asignada por parte de Moody’s una calificación Baa2, con perspectiva “estable”. Esa nota, que fue ratificada por última vez en agosto pasado, se ubica en el segundo escalón dentro del grado de inversión no especulativa —o investment grade— e indica una buena capacidad de pago.