Cuando el ministro de Desarrollo Social, Daniel Olesker, va en ómnibus rumbo a su oficina, algunos pasajeros aprovechan para hacerle una pregunta: “¿Por qué no nos ayudan a los que trabajamos?”.
Cuando el ministro de Desarrollo Social, Daniel Olesker, va en ómnibus rumbo a su oficina, algunos pasajeros aprovechan para hacerle una pregunta: “¿Por qué no nos ayudan a los que trabajamos?”.
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acá“Yo explico, por ahora tengo paciencia, pero uno se cansa”, relató el ministro el sábado 18 en una actividad sobre “gasto social” organizada por el Partido Socialista.
Olesker relató su experiencia personal para advertir a los militantes que asistieron al encuentro que en el 2013 y el próximo año —que a nivel político estará marcado por la campaña electoral— el gobierno deberá defender las medidas sociales tomadas y enfrentar la idea de que el Estado les da “plata a los que no trabajan”.
El ministro explicó que en los sectores de pobreza extrema se gastan unos U$S 300 millones. El total del gasto social asciende a los U$S 4.500 millones, dijo.
Dentro del total del gasto público, la Tarjeta Uruguay Social —un programa que transfiere dinero a los hogares para la compra de alimentos y elementos de limpieza e higiene— es el 0,5% del total (U$S 50 millones). “Los montos de las tarjetas van de los $ 300 a $ 3.000, que es el que está en peor situación. Así que el argumento de que viven de la tarjeta, de la caridad pública, no es así, no podrían vivir”, explicó.
Al respecto dijo que se ha roto el “mito” de que al dar esta transferencia monetaria “no se trabaja”. Del total de ingresos de una persona en situación crítica, el 25% es por la tarjeta, un 25% proviene de “otros ingresos” y el 50% restante surge de ingresos derivados del trabajo, informó.
“Estos son datos importantes que dan una dimensión del tema. Estos dos años esa será la idea (a combatir): de que se da plata a los que no trabajan”, concluyó.