La adquisición de equipos para riego, de maquinaria agrícola, de insumos para la producción de granos, como los agroquímicos, la construcción de plantas de silos, la incorporación de tecnologías y la gestión del agua para el ganado, entre otros propósitos, figuran en las prioridades de los empresarios del agro a la hora de definir sus inversiones.
Con un monto de total de unos US$ 220 millones en 2021, los proyectos de inversión del sector agropecuario registraron un repunte en el año que acaba de terminar al llegar a 489 planes, lo que supone un incremento de 213% en su cantidad respecto a 2020 y casi US$ 140 millones más.
Ese trabajo indica que en los últimos seis años el monto de las inversiones ingresadas a esa comisión correspondientes al agro fue de US$ 54 millones en 2016, US$ 40,5 millones en 2017, US$ 124 millones en 2018, US$ 56 millones en 2019, US$ 82 millones en 2020 y de US$ 220 millones entre enero y setiembre de 2021.
Es llamativo el salto que también se produjo en la cantidad de proyectos vinculados a la agropecuaria local, que en ese período varió entre 45 y 68, con un primer incremento en 2020 llegando a 156 planes y luego a 489 en 2021, muestra.
Señala en ese sentido que la “mayor variación en el número de proyectos ingresados se observa en el sector agropecuario, mientras que el mayor incremento en el monto se dio en aquellos proyectos ingresados para ser evaluados por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), siendo seguido por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP)”.
Técnicos de Opypa participan en el proceso de evaluación de esos proyectos y les otorgan un cierto puntaje, a partir de una serie de pautas y criterios técnicos previstos en la normativa legal vigente sobre el asunto.
En las diferentes administraciones de gobierno establecieron algunas modificaciones, considerando el interés en promover algunas actividades y a su vez, adecuarse a las transformaciones de los sectores de la economía, como en este caso el agro.
En general, los cambios en la reglamentación de la Ley de Inversiones Nº 16.906, que se dieron a partir de la implementación del decreto 268/20 (vigente desde el 7 de octubre de 2020), generaron un “fuerte impacto” en la cantidad de proyectos presentados en 2021, así como en el monto de inversión de los mismos, según Opypa.
Ese organismo destaca que el “objetivo principal” del cambio en la reglamentación fue “contrarrestar los efectos del descenso en la actividad económica, producto de la crisis sanitaria” provocada por la pandemia Covid-19.
“El estímulo a las inversiones se basó, entre otras cosas, en llevar el tope a exonerar del Impuesto a las Rentas de las Actividades Económicas (IRAE) por año al 90% del impuesto a pagar y el plazo mínimo de aprovechamiento del mismo a cuatro años”, además de “promover la generación de empleo, otorgándole mayores beneficios a aquellas empresas que utilicen este indicador”, argumenta.
Precisa, respecto a los proyectos presentados en ventanilla única de Comap, que el 71% del monto total de los ingresados en 2020 corresponde al decreto 268/2020, mientras que en 2021 representan prácticamente el 100%, aunque ingresaron también algunas ampliaciones de los decretos 02/2012 y 143/2018.
Al analizar los proyectos presentados según el decreto reglamentario, el mayor monto de inversión se registró en los relacionados con el decreto 02/2012, coincidiendo con el período en el cual se realizaron las mayores inversiones relacionadas con la generación de energía eléctrica a partir de fuentes renovables, advierte Opypa.
Según el informe, el 73% del monto, que son US$ 8.572 millones, se vincularon a ese decreto de 2012, el 18% con US$ 2.042 millones al decreto de 2020 y el 9% con US$ 1.100 millones a la norma establecida en 2018.
Pese al descenso de la actividad económica debido al impacto de la pandemia, “a partir de 2020 el número de proyectos ingresados y el monto total de las inversiones cambió su tendencia decreciente” de años anteriores, indica.
Gestión del agua y compromiso
Los proyectos que presentaron los inversionistas para ser evaluados por el MGAP desde la implementación del decreto 268/2020 totalizaron 613 por un monto de US$ 281,6 millones, señala. Y valora que dentro de la matriz de indicadores, el aumento en la generación de empleos fue utilizado en 215 proyectos (35% del total), lo que equivale a un monto de inversión de unos US$ 141 millones (50% del total). “El compromiso asumido por las empresas” en cuestión fue el de “incrementar 745 puestos de trabajo en un período de tres años”, destaca.
Al contabilizar los proyectos que sólo apostaron a la generación de empleo para puntuar en las evaluaciones oficiales, el monto de inversión fue de US$ 40 millones con la obligación prevista de crear 268 empleos.
Para tener una idea del objetivo de las inversiones de los productores del agro en ese marco, del total de proyectos mencionados 436 se apoyaron en el indicador del sector de la adaptación al cambio climático, y el mayor monto, que fueron US$ 70 millones, correspondieron a la gestión del agua (reservorios, conducción, utilización en riego y suministro a animales), según Opypa.
Agronegocio
El informe del MGAP, divulgado en el anuario de esa repartición técnica, incluye un capítulo específico sobre el agro y las actividades que están vinculadas a la producción rural, como la provisión de insumos, los servicios y la agroindustria, como frigoríficos, industrias lácteas y molinos arroceros, entre otras.
Ese análisis más amplio que abarca el período 2010 a 2020 indica que ese último año bajó la cantidad de proyectos recomendados ante la Comap, que funciona en la órbita del Ministerio de Economía y Finanzas, en comparación con 2019.
El monto de esos planes fue de US$ 209 millones en el primer año de la pandemia y en el anterior fue de US$ 777 millones, señala. Y explica sobre esa diferencia que en 2019 se recomendaron tres proyectos de inversión por un monto de US$ 484 vinculados al emprendimiento de la firma UPM, que comprenden una terminal portuaria, una agroindustria forestal y un explotador de zona franca.
Las inversiones en forestación, principalmente en lo que refiere a la prestación de servicios de cosecha, poda y otros, y en alimentación y bebidas representan en conjunto prácticamente el 50% del monto de las inversiones de los proyectos de los agronegocios en los últimos cinco años (2016-2020), de acuerdo al reporte de Opypa.
Muestra que entre 2011 y 2013 también se registraron montos significativos de US$ 516 millones, US$ 673 millones y US$ 688 millones, que abarcaron proyectos de inversión, entre los que destacan algunos vinculados a la generación de energía a partir de biomasa, la instalación de un emprendimiento lechero y la construcción de silos y plantas de secado de granos, entre otros.