Con el cierre del semestre se divulgaron nuevos datos fiscales y de endeudamiento que mostraron pocos cambios en la situación financiera del sector público.
Con el cierre del semestre se divulgaron nuevos datos fiscales y de endeudamiento que mostraron pocos cambios en la situación financiera del sector público.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáUn día antes de que se conocieran estos números, dichas variables macroeconómicas fueron motivo de debate en el Palacio Legislativo.
El equipo encabezado por el ministro de Economía, Danilo Astori, admitió que las cuentas públicas “continúan muy tensionadas”. Pero acotó: “Tanto el déficit como el endeudamiento del Uruguay, que financia el presupuesto junto con los ingresos presupuestales, es absolutamente manejable. Y reitero la palabra: manejable”, dijo el 29 de junio al comparecer en la Comisión de Presupuestos integrada con la de Hacienda de la Cámara de Diputados para presentar el proyecto de ley de Rendición de Cuentas.
La versión taquigráfica refleja que la sesión fue tensa, por momentos.
El blanco Alejo Umpiérrez calificó la presentación del equipo económico como una “versión corregida y aumentada” de la obra de Lewis Carroll, que él llamaría Astori en el país de las Maravillas. Gustavo Penadés, también del Partido Nacional, atribuyó al ministro recurrir muchas veces al “realismo mágico” al presentar cifras.
Astori se enojó cuando algunos legisladores de la oposición dijeron que el déficit fiscal es mayor que el que surge de las cifras oficiales y pusieron en duda que el gasto adicional planteado en la Rendición tenga financiamiento. Ese tipo de afirmaciones son “un golpe a la credibilidad del país” y tienen una “gravedad extrema”, reaccionó el jefe de asesores de Economía, Andrés Masoller.
De la información difundida el 30 de junio por esa cartera surge que el desequilibrio entre ingresos y gastos del conjunto del sector público ascendió a US$ 1.912 millones en los 12 meses terminados en mayo. Como porcentaje del Producto Bruto Interno (PBI) el déficit anual se mantuvo en 3,4%. Ello obedeció a que el gobierno central mejoró su desempeño en mayo, al comparar con un año atrás, pero la ganancia de las empresas públicas se redujo, sobre todo por el deterioro en los números de UTE.
La deuda pública bruta se incrementó ligeramente en el primer trimestre y se situó en US$ 33.367 millones. Como, además, disminuyeron los activos de reserva, el endeudamiento neto aumentó en US$ 555 millones en ese lapso (a US$ 16.754 millones).
En porcentaje del PBI, la deuda bruta anual bajó de 63% en diciembre a 60,4% en marzo; en términos netos virtualmente se mantuvo (pasó de 30,6% a 30,3%).
Computando además los intereses a pagar —que a marzo sumaban US$ 15.912 millones—, el endeudamiento total ascendía a US$ 49.276 millones, lo que significa 89,1% del PBI.
La balanza de pagos —que sintetiza los flujos de bienes, servicios y de capitales entre el país y el exterior— mejoró en el primer trimestre del año, según las cifras preliminares difundidas el último día de junio por el Banco Central del Uruguay. Eso se reflejó en una desaceleración del ritmo de pérdida de activos de reserva.
En los 12 meses cerrados en marzo la economía uruguaya tuvo un superávit de US$ 280 millones en la cuenta corriente, con lo que revirtió el déficit que venía registrando en períodos anuales móviles anteriores.
Datos de meses más recientes sugieren tendencias positivas para dicha cuenta. Sobre todo por el empuje de la soja, en junio se tramitaron exportaciones de mercaderías por US$ 990 millones, un salto de 18% respecto al mismo mes de 2016, informó el lunes 3 el Instituto Uruguay XXI.
La cuenta financiera de la balanza de pagos constató una salida neta de capitales del país en el primer trimestre (US$ 1.237 millones), que no fue mayor gracias al ingreso de fondos hacia el sector privado. En los 12 meses a marzo el saldo de dicha cuenta fue negativo en US$ 1.839 millones.