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Con su marca Parmalat, la empresa francesa Lactalis, que es la mayor productora de leche en el mundo, compró un conjunto de compañias mexicanas, entre las cuales se encuentran dos plantas industriales de Industria Salteña SA (Indulacsa) en Uruguay. El hecho fue informado la semana pasada por Parmalat y difundido por varios medios de prensa durante los últimos días.
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Si bien los productores consideraron una “buena noticia” la llegada de la empresa, desde Conaprole, la empresa más importante del sector y una de las que tiene más peso en el país, advirtieron que hay que “tener cuidado”, según publicó “El Observador” el miércoles 4. Una opinión similar mantienen desde el gobierno.
“Empresas fuertes como Lactalis son bienvenidas” y “Uruguay es un lugar adecuado para que se instalen”, pero la “fortaleza” del sector lechero “sin duda que se la ha dado el trabajo de los productores” nacionales, dijo a Campo el presidente del Instituto Nacional de la Leche, Ricardo de Izaguirre. “Ellos han generando sus propios instrumentos para la interna y para el sector primario, en tanto que la industria se encargó de darle valor a ese producto y comercializarlo”, apuntó el jerarca.
“Seguramente las empresas extranjeras tienen un mayor posicionamiento a nivel internacional en la colocación de sus productos, aunque sería bueno que no perdiéramos esa cadena continua, que no queden los productores por un lado y las empresas por otro”, apuntó. “Nos interesa que cuando ingresan industrias al país se adecuen a esa lógica, porque realmente la lechería de Uruguay no necesita de actores extranjeros para solucionar sus problemas”, destacó. Interpretó que cuando se instala una empresa extranjera esta “viene a captar leche”, y “no le interesa el productor ni la familia de nuestro campo”. Y agregó: “Estaríamos en el horno si esperáramos a alguien de afuera para que solucionara nuestros problemas, al contrario, creemos que tenemos la suficiente fuerza y madurez para que todo el sistema pueda apoyarse y crecer desde la investigación, la inversión y el aporte de tecnología”.
El arribo de Lactalis a Uruguay, no obstante, generará una competencia que incitará a que el resto de las industrias “mejore su interna”, dijo de Izaguirre. “Desde ese punto, de vista lo vemos como algo positivo para que el sector no se estanque exclusivamente en la industria nacional”, añadió.
Según dijo el gerente general de Parmalat, Romero Chocho, en una entrevista con Radio Rural realizada el martes 3, Lactalis también podrá elaborar productos de las marcas President y Galbani. La intención de la empresa, a partir de la materia prima, es crear productos elaborados en lugar de commodities.
“La cantidad de leche que reciben y el valor que le produce es bien interesante, y en quesería son el número uno”, comentó de Izaguirre, aunque luego planteó: “el tema es cuánto de ese valor queda en el país y en los productores”.
La operación realizada por Parmalat incluyó la compra de un conjunto de marcas como La Esmeralda, El Ciervo y Mariposa, que tienen, además de las plantas industriales en Uruguay, que quedan en Salto y Cardona, una planta en México y otra en Argentina. La compra fue de U$S 105 millones, con la condición de que la deuda financiera neta no esté por arriba de los U$S 48 millones en el momento de concretar la transacción, informó el diario “El Observador”.
Aunque el precio de la leche y sus principales productos desde enero marcan una tendencia de suba, el sector se encuentra en un momento de complejidad debido a la caída de los valores en el mercado internacional de los últimos meses, que contrasta con la de años anteriores.
Conflicto en Ecolat por reestructura
En este marco, Ecolat, una industria de capitales peruanos, que es la que hasta ahora ha utilizado la marca Parmalat en Uruguay, se encuentra en dificultades para continuar con sus negocios. El miércoles 4 la empresa comunicó que implementará una reestructura en la que lograría prescindir de 192 empleados, aunque conseguiría preservar otros 100 puestos de trabajo. Los cambios efectuados por la empresa implican que su actividad se limitará a la producción de manteca y leche larga vida.
En el comunicado, la empresa manifestó que en los últimos meses ha entablado una serie de negociaciones con el sindicato de los trabajadores del sector, con el PIT-CNT y con jerarcas del gobierno de distintas carteras, en las que dedicó “importantes esfuerzos por evitar el cierre”. En este marco, la empresa informó que alcanzó un acuerdo tripartito para enviar al seguro de paro a 100 trabajadores y aplicó un plan de retiro incentivado a 92 de sus empleados.
Sin embargo, las decisiones de Ecolat no conformaron a los trabajadores y ante la decisión de la empresa la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) resolvió, a partir del lunes, realizar paros de dos horas por turno en toda la industria, informó el jueves 5 el diario “El País”. A su vez, el gremio evalúa hacer un paro de 24 horas, agregó ese matutino.