El primer diputado por Montevideo del Partido Colorado, Guillermo Facello, denunció que el intendente de Montevideo, el frenteamplista Daniel Martínez, está “comprando” votos de ediles de la oposición a efectos de conseguir una mayoría que precisa en la Junta Departamental para obtener un préstamo de 250 millones de dólares.
Facello, que en la elección departamental de mayo apoyó al candidato independiente del Partido de la Concertación, Edgardo Novick, declaró a Búsqueda que está en conocimiento de que el intendente Martínez ha negociado votos de ediles opositores ofreciéndoles a cambio cargos en la Intendencia.
“Si se concreta esta burda e inmoral maniobra, deberán ser señalados con todo rigor ético y con el desprecio de los ciudadanos, que no habremos de permitir que estas prácticas deleznables prosperen ni en Montevideo ni en ningún rincón del país”, enfatizó Facello.
El diputado, que está muy molesto con esta situación, dijo que “esta administración municipal del ingeniero Martínez comenzó ‘sin un peso en la caja’, como lo reconoció el propio secretario general, Fernando Nopitsch, a pesar de haber hecho alarde durante la campaña electoral de que ‘la casa estaba en orden’”.
“Apenas inició su período, Martínez solicitó y obtuvo autorización de la Junta Departamental para contraer un crédito por 30 millones de dólares, sin indicar el destino de esos fondos, a pesar de haberle sido solicitado por la oposición”, recordó.
“Pero en los próximos días, el intendente remitirá a la misma Junta Departamental una solicitud de autorización para lanzar un fideicomiso de 250 millones a fin de, según dice, invertir en obras necesarias para el departamento”, adelantó.
Facello preguntó “cómo hará (el intendente) para obtener los votos en la Junta Departamental, cuando necesita una mayoría especial de 21 votos y dispone de 18”, pertenecientes al gobernante Frente Amplio.
El legislador colorado dijo que creía que los 13 ediles del Partido de la Concertación harían valer sus votos “para impedir un mayor endeudamiento de la comuna, o sea, de los vecinos de Montevideo”, teniendo en cuenta que “ninguna de las administraciones municipales frenteamplistas han dado muestras de capacidad, de gestión y tampoco de austeridad”.
Sin embargo, Facello anunció que se preparan actos de “corrupción”.
“A veces, en la política como en tantos otros ámbitos de la vida, nos llevamos sorpresas cuando interviene el factor humano o, mejor dicho, la miseria humana. Y aquellos que acompañaban una posición terminan cambiándola por un puesto o por un transitorio y deleznable minuto de fama”, dijo.
Según el diputado, “en los corrillos municipales corre con fuerza, más que el rumor, la certeza de que algunos ediles venderán —sí, venderán— su voto por cargos en la Intendencia, por más que se les pretenda disfrazar de ‘cargos de contralor’” del préstamo que la comuna contraería.
“Para controlar está la Junta Departamental votada por los vecinos y no por cargos obtenidos ‘a dedo’, comprados por votos”, denunció.
Interrogado por Búsqueda por la gravedad de sus afirmaciones, Facello insistió con más preguntas: “¿Cómo debemos llamar a esta situación? ¿Convencimiento real de la necesidad de ese fideicomiso? Si fuera eso, no es necesario aceptar ningún cargo y menos para controlar. ¿Pero cómo puede estar un edil de la oposición convencido de que ese fideicomiso será bien administrado con los antecedentes de gestión de todas estas administraciones? ¿Qué seguridad tenemos los vecinos de que esta deuda que se contrae se pague sin acudir otra vez a los bolsillos de los montevideanos?”.
“Gobernar”, afirmó, “no es derrochar recursos y carecer de rumbo en la gestión o, lo que es peor, manejar Montevideo al ‘golpe del balde’, improvisando”.
“Tampoco gobernar es seducir con cargos para comprar votos, por no llamarle directamente corrupción, en algo de lo que son tan culpables los que ofrecen como los que aceptan y, también, los que piden cargos por su cuenta vendiendo su voto y con ello también su dignidad”, abundó.
Facello dijo saber quiénes estarían involucrados en estas situaciones que denunció. “Se habla del señor Silver Estévez, un asesor de un senador de la República, que accederá a un cargo ya que dos ediles, Luis Chirico y Gastón Arias, votarán el fideicomiso”, informó. Estévez es asesor del senador colorado José Amorín Batlle, quien fue precandidato presidencial en las elecciones internas de 2014.
El diputado agregó que el préstamo sería también votado por “otros dos o tres ediles de una pseudo bancada, porque el dirigente político (colorado) Alberto Iglesias, con muy escaso apoyo electoral y experto en nepotismo, le habría pedido cargos al ingeniero Martínez”.
Facello dijo que le queda “la duda de que algunos otros ediles vinculados a legisladores nacionales puedan también acompañar con su voto” el fideicomiso que pretende el intendente.
“En pocos días sabremos si finalmente se consumaron estos actos que podemos calificarlos como de corrupción. Será fácil constatarlo viendo quiénes votan y quiénes ingresan a la Intendencia ‘para controlar’”, advirtió.
Facello dijo que él y el ex candidato a la Intendencia Novick se oponen al crédito que reclama Martínez, porque “provocará un mayor endeudamiento de la comuna, que es lo mismo que decir que los vecinos de Montevideo deberemos hacernos cargo de esa nueva deuda de una administración municipal que solo ha generado deudas y más deudas”.
En su opinión, cuando el actual presidente Tabaré Vázquez asumió como intendente de Montevideo en 1990, recogió un superávit “dejado por el Partido Colorado” y “empezaron allí las promesas de un Montevideo maravilloso que ofrecería hasta barracas y panaderías municipales”.
“Pero solo se rebajó el boleto utilizando aquel superávit y se rebajó también la jornada laboral de los funcionarios municipales como manera de mejorarles su salario. Obras, cero”, dijo.
Sobre los dos períodos del ex intendente Mariano Arana, Facello manifestó que “solo hizo placitas e innumerables viajes, pero no pudo cumplir con su promesa de las garzas en el Miguelete”.
Los años de la Intendencia dirigida por Ricardo Ehrlich transcurrieron “sin pena ni gloria, hasta que llegó la señora Ana Olivera, que dejó más deudas y suciedad en las calles de Montevideo, así como emblemáticos desastres como los corredores Garzón y Gral. Flores, que nos costaron más de 150 millones de dólares”.
“A todas las administraciones frenteamplistas, a todas, no se les cayó una sola idea de cómo mejorar la gestión y disminuir el endeudamiento”, estimó.
Información Nacional
2015-10-08T00:00:00
2015-10-08T00:00:00